«Que las manzanas no huelen», cantaba Joan Manuel Serrat en su día, pero algunos quieren que las manzanas vuelvan a oler y de ello nos congratulamos.
La iniciativa ha partido de Slow Food Illes Balears, parte del movimiento internacional Slow Food, que engloba casi cien mil miembros en 130 países. Por su compromiso en la salvaguarda de los alimentos, las materias primas, las razas y variedades autóctonas, las culturas locales, y, en suma, la biodiversidad del planeta. han iniciado un programa de recuperación y distribución de frutas autóctonas de las Islas Baleares, en colaboración con Vivers Llabrés.
De este modo están consiguiendo que probemos frutas hasta ahora desconocidas ya queestaban en peligro de extinción y consiguen que las manzanas vuelvan a oler. ¡Que cunda el ejemplo!
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