La Navidad está a la vuelta de la esquina y encontrar un regalo que sorprenda, emocione y esté a la altura de las ocasiones especiales vuelve a convertirse en todo un arte. La familia Figuero propone una alternativa para quienes buscan ir más allá de los clásicos estuches de vino: una edición limitada de solo 300 unidades que reúne diseño, cultura enológica y placer en torno a una misma experiencia. Una propuesta que reivindica el valor de los detalles y convierte el gesto de regalar en una celebración en sí misma.
Lejos de los tradicionales estuches de madera, Bodegas Figuero apuesta por un formato cilíndrico elaborado a mano con materiales de máxima calidad y concebido para perdurar más allá de las fiestas. Su carácter reutilizable permite darle una segunda vida como accesorio para un picnic o como elemento decorativo, convirtiendo el continente en parte esencial del regalo. En su interior aguarda Pago de Torrosillo 2019, un vino elaborado al 100 % con la variedad tinto fino cuya añada ha sido calificada como excelente, acompañado de dos copas Riedel, reconocidas por su capacidad para realzar la expresión aromática de los grandes vinos.
La climatología de la añada 2019 fue la tradicional de carácter seco sin síntomas de estrés hídrico en la planta. Como consecuencia las bayas fueron de tamaño pequeño. La cosecha, se realizó entre el 25 de septiembre y el 5 de octubre, dando como resultado una añada de gran frescor, muy frutal con buena acidez y taninos sedosos, procedente de una cosehca calificada como Excelente en la D.O. Ribera del Duero.
Em su elaboración se utilizo al 100 % la variedad tinto fino procedente de la parcela de Torrosillo, plantada en 1950 a 840 m de altitud sobre suelo arcilloso con intercalaciones calizas en La Horra (Burgos). Incubado en depósito de gravedad (Sistema OVI),la fermentación se llevóa cabo en dos tinas de roble francés de 2000 litros. Tras 18 meses en barricas nuevas de roble francés de grano muy fino alcanzó ungrado alcohólico del 14,5 %. La producción estuvo reducida a 4500 botellas, 100 magnum y 10 Jeroboam (3 litros)
Al a vista presenta un color púrpura intenso con mucha profundidad, limpio y brillante. En nariz se muestra como un vino seductor, con aromas de “mon chéri” (cacao y fruta roja en licor), torrefactos cómo especias y sutiles notas de tabaco que se unen a unas notas golosas de brioche y canela. Un vino que muestra toda su complejidad y, a su vez, equilibrio y sutileza. A su paso por el paladar, nos encontramos frente a un vino para disfrutar, reúne sabores de kirch (cerezas en licor), mentoles y tostados dulces que nos ofrecen una sensación en boca untuosa, pero fresca. Destaca su mineralidad y frescura, especialmente en la línea de la menta y el monte bajo; rescatando la zarzamora y frutas rojas ligeramente compotadas. Con el paso del tiempo, el vino acompañtoda una comida hasta el plato más dulce, el postrem donde recupera sus notas de cacao y ayuda a encontrar un maridaje perfecto incluso al final de la comida. Marida bien con cordero asado, carnes rojas asadas, carne de buey o foie. El tiempo estimado de consumo óptimo llega hasta los 20 años. Se recomiencda decantar y servir a una temperatura de 16 ºC.
El origen de Pago de Torrosillo se encuentra en una parcela histórica plantada en 1950 a 840 metros de altitud, sobre un singular suelo arcillo-calizo en La Horra. Sus particularidades justifican una vinificación por separado, que permite preservar la identidad de un terruño del que nace un vino de profundidad, precisión y carácter. La añada 2019 destaca por su frescor, su perfil frutal y una acidez que aporta equilibrio al conjunto. En nariz, despliega sugerentes recuerdos de fruta roja en licor y cacao, evocadores del mon chéri, junto a notas tostadas y especiadas, sutiles matices de tabaco y apuntes golosos de brioche y canela. Una complejidad aromática que invita a descubrir cada matiz sin renunciar a la sutileza.
Y hay algo más, como anunciábamos en el titular, y es que Figuero ofrece también la posibilidad de realizar un regalo muy especial, ya que redefine el regalo de lujo con un estuche de edición limtada que combina vino y diseño. La experiencia se completa con dos copas Riedel, cuya generosa capacidad y estudiada geometría favorecen la apertura de los aromas y permiten apreciar los distintos registros del vino. El resultado es un conjunto en el que cada elemento cumple una función: la botella aporta el carácter enológico, la cristalería invita a disfrutarla en las condiciones adecuadas y el estuche suma una dimensión estética y práctica. Con un precio de 100 euros, esta edición especial para la campaña navideña, que cuenta solo con 300 unidades, reúne vino, diseño y exclusividad en una propuesta pensada para quienes aprecian los pequeños rituales y el placer de compartir. Porque algunos regalos se disfrutan al abrirlos, pero los verdaderamente especiales permanecen en la memoria mucho después del último brindis.
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