En octubre pasado, la joven de 23 años dio inicio a un proyecto que prometía desafiar no solo sus límites personales, sino también los de la percepción pública sobre el sexo y la fama en internet. El objetivo era tan simple como provocador: tener relaciones sexuales con 100 hombres y documentar la experiencia.
El resultado, un documental dirigido por el youtuber sudafricano Joshua Pieters, se estrenó el pasado sábado en su canal de YouTube, acumulando más de un millón de visitas en pocos días. El trailer, compartido en la plataforma X, superó los 196 millones de visualizaciones, una cifra que evidencia el magnetismo de esta controvertida propuesta.
Pero tras los números y los titulares se encuentra una historia que transita entre la curiosidad, el desasosiego y la reflexión. En la pantalla, Lillian aparece compartiendo con Pieters los matices de su experiencia. Aunque públicamente ha celebrado este récord personal, confesó que el proceso no fue fácil. «A veces simplemente te disocias, no es como el sexo normal en absoluto», reveló. Incluso admitió que solo puede recordar a cinco, seis o diez de los hombres con quienes estuvo. «Es extraño, ¿no? Si no tuviera los vídeos, no me habría dado cuenta de que me había acostado con 100», reflexionó con una mezcla de asombro y desasosiego.
El documental, de casi una hora de duración, no se limita a narrar los encuentros, sino que también explora el funcionamiento de OnlyFans, una plataforma que ha redefinido la industria del entretenimiento para adultos. Con más de 30.000 suscriptores dispuestos a pagar por contenido que va desde lo sugestivo hasta lo excéntrico, Lillian ha convertido su vida en un escaparate donde el límite entre lo personal y lo público es difuso.
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“Acostarse con 100 hombres en 24 horas es mucho más duro que trabajar de 9 a 17”, comentó sin rodeos, dejando entrever las complejidades físicas y emocionales de su empresa. Para llevar a cabo el proyecto, Lillian contó con el apoyo de una asistenta y un agente de seguridad, una logística que ilustra el carácter planeado y profesional de la iniciativa. Sin embargo, no todo fue planificación; a partir del hombre número 40, confesó haber comenzado a cuestionar el proceso. “No es algo que recomendaría, no es para chicas débiles”, admitió.
Pero Lillian no planea detenerse. Con una mezcla de ambición y provocación, ya ha anunciado su próximo desafío: acostarse con 1.000 hombres en 24 horas, superando el récord establecido en 2004 por Lisa Sparks en Polonia. El casting para participar en esta nueva hazaña ya está abierto, y los aspirantes deben enviar una fotografía y su identificación para ser considerados. El evento, que promete ser transmitido en directo a través de su página, se perfila como otra oportunidad para desatar la discusión y, por supuesto, sumar más suscriptores.
Mientras algunos aplauden su audacia y determinación, otros expresan preocupación por los riesgos físicos y emocionales que conlleva este tipo de retos. Entre el éxito viral y las críticas éticas, Lillian Phillips sigue navegando las aguas turbulentas de la fama digital, donde cada clic es una declaración y cada límite roto, un nuevo comienzo.