Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

DOS DOSIS Y CASI UNA HORA DE AGONÍA

La ejecución fallida de Christa Pike pone en jaque el protocolo de Tennessee

Christa Pike siguió respirando tras recibir dos dosis de pentobarbital, un episodio que obliga a revisar el protocolo de la pena de muerte en Tennessee

Periodista Digital 01 Oct 2026 - 09:17 CET
Archivado en:

Más información

Christa Pike: la primera mujer ejecutada en Tennessee en 200 años y el crimen que conmocionó a Estados Unidos

Tennessee ejecutará a la asesina Christa Pike: la primera mujer en el corredor de la muerte en dos siglos

La ejecución de Christa Pike se detuvo de manera efectiva cuando la condenada recibió dos dosis de pentobarbital y continuó respirando, emitiendo ronquidos durante casi una hora. La CNN reportó que finalmente el Estado se vio obligado a trasladarla a un hospital, mientras aumentaba la presión sobre el procedimiento utilizado en Tennessee.

Este incidente tuvo lugar el 30 de septiembre en la prisión Riverbend Maximum Security Institution, ubicada en Nashville. La jornada estuvo marcada por recursos legales de última hora. Un tribunal federal de apelaciones había detenido temporalmente la ejecución, pero poco después, el Tribunal Supremo de Estados Unidos levantó esa suspensión. Las juezas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson votaron en contra de su reanudación.

Dos dosis sin resultado letal

Documentos presentados por la defensa indican que se administraron dos inyecciones de pentobarbital. Pasados más de 40 minutos de la segunda dosis, Pike seguía viva y, según sus abogados, no había perdido la consciencia. Una moción urgente destacó que mantenía el pulso y respiraba de manera audible.

El Departamento de Correcciones de Tennessee afirmó que se siguió el protocolo que había autorizado el Estado. Este procedimiento incluye la administración de varias jeringas, entre ellas dos de 50 mililitros de pentobarbital, aunque no contempla acciones adicionales si la sustancia no provoca la muerte inmediata.

Justamente este aspecto es objeto de cuestionamiento por parte de la defensa. Sus abogados habían señalado, antes de la ejecución, la posibilidad de problemas con el acceso venoso, la degradación del fármaco y la falta de atención médica urgente durante el procedimiento. Después de este intento fallido, Pike fue llevada a un hospital externo. Hasta el cierre de las primeras informaciones no se habían ofrecido detalles sobre su estado.

El gobernador republicano Bill Lee ha solicitado una investigación independiente para esclarecer lo sucedido y ha suspendido la ejecución programada para Gary Wayne Sutton, que estaba prevista para diciembre. La revisión deberá determinar si hubo fallos en la vía intravenosa, en la calidad del medicamento, en la administración de las dosis o en la respuesta institucional ante una complicación.

Un caso marcado por los recursos judiciales

Pike, con 50 años, había pasado tres décadas en el corredor de la muerte. El Tribunal Supremo de Tennessee había desestimado anteriormente sus argumentos en contra del método de ejecución, mientras que sus abogados sostenían que el Estado podía causarle un sufrimiento innecesario.

Además, la defensa había solicitado que se tuvieran en cuenta sus antecedentes de abuso sexual, abandono y negligencia durante su infancia, junto con diagnósticos posteriores de trastorno bipolar y estrés postraumático. Pike contaba con solo 18 años en el momento del crimen, y sus representantes argumentan que su juventud, su salud mental y su entorno familiar deberían haberse considerado más al imponerle la pena capital.

Este episodio intensifica las dudas en torno a la transparencia de los protocolos de ejecución. Los Estados suelen proteger parte de la información relacionada con los fármacos, los proveedores y las técnicas utilizadas. Esta falta de datos complica la tarea de explicar por qué un medicamento considerado letal no tuvo el efecto previsto y quién debe actuar cuando la persona condenada permanece viva.

El crimen de Colleen Slemmer

Pike fue condenada por el asesinato de Colleen Slemmer, una compañera de 19 años del programa Job Corps de Knoxville. El crimen tuvo lugar el 12 de enero de 1995, cuando Pike y su entonces novio, Tadaryl Shipp, llevaron a Slemmer a una zona boscosa adyacente al campus agrícola de la Universidad de Tennessee.

La acusación sostiene que Pike percibía a Slemmer como una rival amorosa. Así, la pareja la golpeó y torturó antes de acabar con su vida utilizando un fragmento de asfalto. Los investigadores también encontraron un pentagrama invertido grabado en el cuerpo de la víctima.

Pike no ha negado su culpabilidad. Durante la investigación, llegó a hablar despreocupadamente del asesinato ante otros jóvenes en el centro y mostró un trozo del cráneo de Slemmer como «evidencia». La policía la arrestó tres días después. En 1996, un jurado la declaró culpable de asesinato en primer grado, sentenciándola a muerte.

Tadaryl Shipp, quien tenía 17 años en el momento de los hechos, recibió una condena de cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional. La diferencia en las sentencias ha sido parte de los argumentos de la defensa de Pike a lo largo de los años.

Perfil y detalles del caso

Pike habría sido la primera mujer en ser ejecutada en Tennessee desde 1820. Sin embargo, este intento fallido de ejecución ha frustrado la posibilidad de romper ese horizonte histórico y ha abierto un nuevo debate sobre la legalidad y seguridad del método.

Algunos aspectos curiosos rodean este caso:

Más en Sucesos

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by