Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Promete demostrar que “la izquierda puede gobernar”

Mamdani promete autobuses gratis, renta congelada y más impuestos a los ricos tras llegar al poder en Nueva York

El primer alcalde musulmán e inmigrante en un siglo jura el cargo, anuncia reforma fiscal, autobuses gratuitos, y una cruzada contra alquileres imposibles y “caseros abusivos”

Paul Monzón 02 Ene 2026 - 04:35 CET
Archivado en:

Más información

Trump y el alcalde musulmán de Nueva York sellan una sorprendente reconciliación en la Casa Blanca

Trump: «Miami será un refugio para quienes escapen del régimen comunista en Nueva York»

Nueva York recibió 2026 como si fuese el primer capítulo de una serie política de alto voltaje: a temperaturas bajo cero, miles de personas abarrotaron la escalinata del Ayuntamiento para ver cómo Zohran Mamdani, demócrata socialista de 34 años, se convertía oficialmente en alcalde tras una primera jura privada la noche anterior de Año Nuevo.

Lo que parecía un solemne trámite institucional se transformó en un mitin masivo y en una fiesta comunitaria en plena calle, con unas 4.000 invitaciones formales y muchos más curiosos desbordando el perímetro de seguridad.​

La cronología fue calculada al milímetro: juramento íntimo el 1 de enero, ceremonia pública a las 13:30 frente al Ayuntamiento y, en cuestión de horas, la firma de las primeras órdenes ejecutivas centradas en vivienda, seguridad pública y gobernanza, un golpe de efecto que sus aliados vendieron como “inicio a todo gas” y sus detractores tildaron de “restructuración radical” del poder municipal. La oficina de Mamdani coronó el día con una “block party” en el mítico “Cañón de los Héroes” de Broadway, más propio de un desfile de campeones que de una investidura institucional.​​

En el escenario, Mamdani no se escondió: prometió una “agenda de seguridad, asequibilidad y abundancia” y repitió su mantra de campaña de que gobernará “como demócrata socialista”, ante una ciudad donde más de 1,1 millones de votantes le dieron el respaldo más alto en décadas y casi otro millón se quedó del otro lado. Su receta sonó como un terremoto económico: impuestos más altos a los ricos ya las grandes corporaciones para financiar guarderías universales, congelar los alquileres, reformar un sistema de impuestos a la propiedad que definió como “roto” y hacer los autobuses “rápidos y gratuitos” para todos.​

“Si usted es neoyorquino, yo soy su alcalde”, lanzó, mirando tanto a los que lo coreaban como a los que lo miran con recelo, y prometiendo demostrar que “la izquierda puede gobernar” y servir de ejemplo a otras ciudades y países. También prometió perseguir a los “malos caseros” que maltratan a los inquilinos, reducir la burocracia que asfixia a los pequeños comercios y reforzar la función pública frente a lo que denunció como la “mediocridad” de las externalizaciones al sector privado de las administraciones anteriores.​

Bernie Sanders, su padrino político en el escenario, prendió la mecha del acto mucho antes del juramento al exigir “un gobierno que trabaje para todos, no solo para los ricos” y describió la victoria de Mamdani como “el mayor revés político de la historia moderna estadounidense” para el ‘establecimiento’ demócrata y republicano, el propio presidente de Estados Unidos y “algunos oligarcas inusuales ricos”. Sanders salió al paso de quienes tachan a Mamdani de “comunista” y “radical”, insistiendo en que sus propuestas —vivienda asequible, cuidado infantil y transporte público gratuito— son políticas que “muchos países del mundo llevan años aplicando”.​

Alexandria Ocasio-Cortez abrió la ceremonia con un discurso en el que convirtió la investidura en un plebiscito moral: “hemos elegido el coraje frente al miedo, prosperidad para la mayoría frente a riqueza para unos pocos”, proclamó, pidiendo a los neoyorquinos que vivan este momento como una “investidura personal” y un regreso a la vida pública. Subrayó que Mamdani será el primer alcalde musulmán de la ciudad, el primer alcalde inmigrante en más de un siglo y el más joven en generaciones, pero remató que, por encima de los símbolos, deberá ser “un alcalde para todos nosotros”.​​

En primera fila, el imán Khalid Latif, mentor y amigo del nuevo regidor, reclamó que el Ayuntamiento se mantenga “en proximidad con la gente que tiene problemas” y advirtió contra la presión de los poderosos, exigiendo que nadie tenga que elegir “entre el alquiler y la dignidad, entre medicinas y comida, entre quedarse y sobrevivir” en la ciudad más cara del país. Tras él, un mosaico de líderes religiosos y comunitarios reforzó la imagen de una coalición amplia, al tiempo que el imán pedía al alcalde no ceder en las promesas cuando lleguen las primeras embestidas políticas y mediáticas.​

El aparato institucional también se dejó ver en la helada platea: los exalcaldes Eric Adams y Bill de Blasio, el influyente senador Chuck Schumer, la fiscal general estatal Letitia James y el concejal Yusef Salaam, entre otros, compartieron fotos y plano con estrellas de cine como Susan Sarandon y John Turturro, convertidos por un día en animadores de un giro histórico hacia la izquierda neoyorquina. Todo ello aderezado con la interpretación del himno estadounidense a cargo del actor de Broadway Javier Muñoz y un poema inédito de Cornelius Eady titulado “Prueba”, un guiño a la idea de que esta ciudad —y este experimento político— están siendo observados por el resto del país.

Más en Mundo

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by