A MINGOTE, MAESTRO DEL HUMOR
El alma de ABC ya está en el cielo
Explicándole a Dios varias viñetas
Que otrora no logró entender, ¡puñetas!,
Por no tener los pies a ras de suelo.
Comprendo que la nueva como el hielo
Sentado le haya a Blas y las galletas
Al que usa de ordinario las bayetas
Vomitado las haya. Entiendo el duelo.
Mingote, han sido tantas tus lecciones
Matinales, maestro del humor,
Que, mientras viva, irás, Ángel, conmigo.
Tú no; no has dicho adiós a tus secciones.
Lo confirma de pasos un rumor
De gente que te tuvo por su amigo.
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
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