El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

¿Qué se cargó el porvenir?

¿QUÉ SE CARGÓ EL PORVENIR?   La suma de los rumores Que circulan por el orbe Tal vez disguste y/o te estorbe. A mí pésimos humores Me provocan sus temores, Que en cánceres devenir Pueden y hay que prevenir Para que no perjudiquen Sus miasmas y no adjudiquen El final del porvenir.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

¿Hablas de un duelo de banyos?

¿HABLAS DE UN DUELO DE BANYOS? VERSEO DE LA LECTURA   —A veces, hablas en serio Al que gasta nariz roma Y lo que dices a broma Se lo toma (¡qué misterio!) Quien se llama Desiderio. —A veces, alguien te libra Cuando te roza una fibra. Si no lo conoces, crees Cuanto él escribe y tú lees, Pues tu alma con su alma vibra.     

Un coloquio de los de antes

UN COLOQUIO DE LOS DE ANTES (ENTRE GIBOSOS RUMIANTES)   —Eres, dromedario, bella. —Yo no voy a hacerte el feo De decirte que eres feo. —La verdad no me hace mella. Ni ella mis oídos sella. —No deseo molestarte. No es mi intención insultarte. —Me conformo con que sepas Que llevo bien mis dos chepas. —Camello, tu sal es arte.

¿Sentiré, Amor, cuanto siento?

¿SENTIRÉ, AMOR, CUANTO SIENTO?   No sé si serás mañana Lo que eres aquí y ahora, Cuando noto que en mí aflora Cuanto sentí por Santa Ana, Que me brotará la gana De dar besos a tu piel, De igual color que la miel Y sabor grato a mi gusto, Que, si al inicio dio susto, Supo luego a mujer fiel.      Ángel Sáez García   

La ovación de los balcones

LA OVACIÓN DE LOS BALCONES ¿DÓNDE ESTÁ HOY, EN QUÉ CAJONES?      A las ocho de la tarde Muda en ópera la calle Y en los palcos no hay quien calle Sus “bravos” ni quien no farde De que en sus palmas algo arde Que se llama gratitud Por lo bien hecho, actitud Que merece la alabanza De quien grieta a la esperanza Ve en tanta

Son las peluquerías bibliotecas

SON LAS PELUQUERÍAS BIBLIOTECAS EN UN PISPÁS TE TOMA LUIS EL PELO “(…) dicere etiam solebat nullum esse librum tam malum ut non aliqua parte prodesset (‘incluso solía decir que no hay ningún libro tan malo que no tenga alguna parte de la que sacar provecho’)”. Plinio el Joven, sobrino de Plinio el Viejo, en su “Epístola a

¿Por qué? ¡La plata delata!

¿POR QUÉ? ¡LA PLATA DELATA!   Solo el que es libre de mente, Cabal dueño de sí mismo, Abomina del cinismo, Que es avenirse vilmente A ser vendible por veinte O treinta piezas de plata, Que devendrá de hojalata Tras trascender el soborno Y padecer el bochorno, Porque la plata delata.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

Todos podemos ser malos

TODOS PODEMOS SER MALOS (QUE NO NOS PONGAN A PRUEBA)   Ni todo lo malo lo hace Quien sufre psicopatía Ni a quien demuestra empatía Ninguna maldad le nace: Alguna a alguien satisface. ¿Quien compite por un puesto Para el que ha sido propuesto Con un colega al que admira De la pugna se retira Si juega sucio o hay denuesto?     

Deseos peripatéticos

DESEOS PERIPATÉTICOS   Si poder, ego y dinero Fue el tridente que portaron Cuantas/os ayer fracasaron, Para mí es hoy lo primero Lo que para ti es cimero, Además de divertido, Deambular inadvertido Por las calles y paseos Donde das cuerda a deseos Que aún no se han pervertido.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

Cristina fue el detonante

CRISTINA FUE EL DETONANTE   Espabiló o halló despierto Mi corazón palpitante Cristina, que el detonante Fue que puso al descubierto Que yo erraba, pues lo cierto Era que a mí las mujeres, Doctoras fueran o ujieres, Licenciadas o cajeras, Usaran o no tijeras, Petaban, como sugieres.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

Si es así, gracias te doy

SI ES ASÍ, GRACIAS TE DOY   Si ha de morir el autor Para que su obra se lea Y esta gane la pelea, ¿Serás acaso fautor De mi victoria, lector? Si es así, gracias te doy En la del día fecha, hoy, Por contribuir con tu grano A que no fuera, no, en vano, Mi esfuerzo; y en paz me voy.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

Di indigestión, no gestión

DI INDIGESTIÓN, NO GESTIÓN   Todos los Ejecutivos (Con mayor habilidad, Con menor debilidad) Sus yerros reiterativos Acallan (tienen motivos); Unos intentan con arte Ocultar que tienen parte De culpa en la impar gestión; Otros de esa indigestión Quieren que se les descarte.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

Yo suelo dar siempre un brinco

YO SUELO DAR SIEMPRE UN BRINCO   La vida, a veces, regala Placeres leales, fieles, Como escrutar anaqueles. Cuando no forma rehala, No malgasta este can bala, Pues compre uno, dos o cinco, Yo suelo dar siempre un brinco, Que devienen muchos más Si esos libros, además, Los leo o mis dientes hinco.      Ángel Sáez García  

Está en algo que fina algo que empieza

ESTÁ EN ALGO QUE FINA ALGO QUE EMPIEZA   Atroces pueden ser las Navidades Y dichosas, feroces y felices, Como quienes comieron las perdices En escabeche a cualesquiera edades.   Cuando ausentes están tus amistades, A la niñez regresas: regalices Rojos, barquillos, pipas y maíces De sin parangón marca, Eternidades.   ¡Qué

El amigo invisible echo de menos

EL AMIGO INVISIBLE ECHO DE MENOS      Por del coronavirus la pandemia Tampoco este fin de año nos juntamos Los cinco hijos que vivos hoy estamos De quien aquí cagó al oír glucemia.      El azúcar en sangre con leucemia Confundió Iluminada. Nos hartamos De reír, cuando el miedo desterramos Y volvió la cordura a la academia.

Quiero aprender a abrir bien tus cerrojos

QUIERO APRENDER A ABRIR BIEN TUS CERROJOS   A lo máximo aspiro, a ser tu esposo; Mas, si no puedo ser tu fiel marido, Jamás resultaré, Iris, por ti herido, Si tomas por amigo, aun quejumbroso.   Confío en que no esté asaz pesaroso, Molesto por haberte preferido A todas las demás y a ti querido Como a lo cabal cabe y a lo hermoso.

A mi amiga Sofía, experta en arte

A MI AMIGA SOFÍA, EXPERTA EN ARTE   “A veces, quien desea denigrarte, Sin querer, da en el centro de la diana”. Se lo escuché decir otrora en Viana A mi amiga Sofía, experta en arte.   Ergo, si alguien se empeña en ultrajarte, Adviértele, de forma meridiana, Qué antaño aconteció a quien era ariana A la que ha decidido

Por la Natividad reverdecidos

POR LA NATIVIDAD REVERDECIDOS   Como eso sucedió así en el pasado, Con mi cuñada Alicia, con mi hermano “El Chato” y mis sobrinas, coro sano, El sábado brindé. No fue pesado   Ni el caldo que catamos, que prensado, Tras ser pisado, fue con mimo humano, Ni el menú coronado, mano a mano, Por el tándem modelo, impar dechado.

Con tus heridas haz una obra de arte

CON TUS HERIDAS HAZ UNA OBRA DE ARTE   —Si la vida carece de sentido, No busques a escribir lo que no tiene. —Si trenzo es porque mucho me entretiene, Pues mezclo lo veraz con lo mentido. —¡Cuánta verdad ampara el fementido! Que guardes el secreto bien conviene. —¡Cuánto urdidor lo mismo a decir viene! Puede que el fingidor

Irónico adversario es mi vecino

IRÓNICO ADVERSARIO ES MI VECINO   Un breve caos es nuestra existencia Entre un par de silencios infinitos. Lo adujo Beckett, uno de mis mitos: Encierra una lección que hoy es tendencia.   ¿Nos conviene encomiar toda excelencia Y denunciar también cuantos delitos Hayamos presenciado, pues son hitos Que portan copia o falta de

¡Cuánto, José Javier, perdí al perderte!

¡CUÁNTO, JOSÉ JAVIER, PERDÍ AL PERDERTE!   “Ángel, yo solamente me lamento (Eso suele aducir mi amigo Pío) De lo que jamás hice”; no me río, Mas noto que anda cojo/manco el fundamento.   Le erijo a esa carencia un monumento Mediante este soneto, pues confío En no ser tibio, sino ardiente o frío Y sea hito el presente

¿No has ido a pedir nunca el aguinaldo?

¿NO HAS IDO A PEDIR NUNCA EL AGUINALDO? DÁDIVA QUE SE DABA EN NAVIDADES      A mí me dio vergüenza la primera Vez que yo fui a pedir el aguinaldo. Sin una pandereta, me hallé baldo, Frotando una zambomba lastimera.      Pero como la voz era cimera De uno de mis amigos, qué buen saldo Fue callarnos, pues nadie puso a caldo;

Hubo otro confidente, que frecuento

HUBO OTRO CONFIDENTE, QUE FRECUENTO   De Funes la memoria yo no tengo, Pero recuerdo aquella Nochebuena Con detalles sin cuento y suma pena. Donde sea eso mismo yo sostengo.   Verá cómo en mis trece me mantengo Quien pruebe y que no es, no, una cantilena. No sé si un galardón o una condena El hecho es, pero a dar cuenta de él

¿Le pasará como pesó a Evaristo?

¿LE PASARÁ COMO PESÓ A EVARISTO?   La actual es una confusión notable. Admito a quien la ve sobresaliente. Rehúso a quien la advierte insuficiente. Hasta la estupidez es exportable.   Hay tipos de sandez y esta es dañable. Basta con que aparezca el más reciente Para que en el entero continente Y en otros se halle el tal, inagotable.

Vence los arduos vetos de tus padres

VENCE LOS ARDUOS VETOS DE TUS PADRES   Si quieres escribir prosas y versos, ¿La tapia saltarás del seminario, Que mostrará el carácter libertario Que gastas, que tus bríos son diversos?   No creo que tus padres más perversos Sean que los de Hesse. Ver de ordinario La rama del abeto funerario Mudó en hados propicios los adversos.

Urge que te cepilles la pereza

URGE QUE TE CEPILLES LA PEREZA   Urge que te cepilles la pereza. Quien está reclinado en blanda pluma No deja humo en el aire, no, ni espuma En el agua, ni rastro de nobleza.   Solo gloria de máxima pureza Logra quien vence obstáculos: la bruma, La fatiga, el miedo atroz, que abruma Más que otro ser de la naturaleza.   Levántate

Se mudó en la hez más vil y detestable

SE MUDÓ EN LA HEZ MÁS VIL Y DETESTABLE   Nunca pensé, jamás, Iris, que fueras El día en que, de nuevo, te abrazara, Tan fría con quien tanto te admirara. ¿Por qué las de prez llenas están hueras?   ¿Por qué no llorará cuando te mueras El que tantos sonetos te trenzara Y con este contigo terminara Y la bronca incremente con

Ni pizarra ni tiza ni tarima

NI PIZARRA NI TIZA NI TARIMA   Tu biografía has ido desgranando A través de tus odas y sonetos Con eficacia estética, sin vetos, Recuerdo tras recuerdo tras… trenzando.   Tus nuevos trazos van radiografiando La vida novelesca de sujetos Que adictos a un rosario son de objetos Que tienen que tocar para ir tirando.   No siempre

Porque allí el esperpento siempre encaja

PORQUE ALLÍ EL ESPERPENTO SIEMPRE ENCAJA   Difícil de creer, sinceramente, Es cuanto yo constato en el Congreso; Lejos de ser la casa del progreso, Es la de Roque; llámame demente.   En lugar de tratar, sensatamente, Del paulatino y perspicaz regreso A la normalidad, se habla de ingreso En varios manicomios de su gente.  

Para empatizar se ha de tener tino

PARA EMPATIZAR SE HA DE TENER TINO   Para empatizar se ha de tener tino, Que adquiere quien insiste en la firmeza De no advertir en ello una rareza, Sino un hábito excelso, Florentino.   Aunque esto te parezca un desatino, Yo reputo que porta impar certeza: Buenos no nos parió Naturaleza, Pero somos mejores por destino.  

Que no llegue a ser la ómicron omega

QUE NO LLEGUE A SER LA ÓMICRON OMEGA QUE NO DEVENGA LA O PEQUEÑA O GRANDE   “Laetitia est hominis transitio a minore ad maiorem perfectionem” (“Es la alegría el tránsito del hombre de una menor a una mayor perfección”. Baruch Spinoza, en “Ética demostrada según el orden geométrico”.   Ómicron han llamado a la

¿Qué, amén de placentero, es solitario?

¿QUÉ, AMÉN DE PLACENTERO, ES SOLITARIO?   “Quien escribe practica una tarea Que, amén de placentera, es solitaria”. Le consta esto a Isabel, mi secretaria. Si iterar no me lo oye, se marea.   Por eso servidor lo cacarea, Para que luego dé fe mi notaria De que en una ocasión (no fue ordinaria) No acaeció así y casi me

No han estado hoy geniales, cual Quevedo

NO HAN ESTADO HOY GENIALES, CUAL QUEVEDO Más de un día (ignoro si la causa descansa en el cansancio generalizado de los contertulios o si cabe hallar su origen en el de servidor) y más de dos, tras leer en casa las notas que he tomado durante la tertulia del casino “La Fuerza”, de Algaso, a fin de desarrollar y componer la pieza literaria

¿Quién nunca ha cometido un error craso?

Si alguien me preguntara por mis costumbres lectoras, verbigracia, ¿a qué autores leo habitualmente en los diarios y las revistas de papel?, que hasta este instante del día de la fecha nadie lo ha hecho aún, le contestaría, de buen grado, la verdad, que durante el finde, nunca, o sea, jamás de los jamases, me pierdo a mi póquer de ases

¿Finará este soneto la repera?

¿FINARÁ ESTE SONETO LA REPERA?   —Basta con escarbar en el pasado Para que la abyección su hocico asome. —No hay paz sin desazón ni edén que dome Los vicios de soltero del casado. —Puede que al lector no le haya pisado Aún quien ni comer deja ni come. —Acaso a broma todo se lo tome Cuando en Londres le pidan el visado. —La

¡Anda, cinco mil dólares! ¡La fianza!

¡ANDA, CINCO MIL DÓLARES! ¡LA FIANZA!   La cantidad en dólares del cheque Que recibió su autor, King, por la venta De derechos jamás obró en su cuenta Corriente. ¿Haré con ella una oda o un teque?   Puede que el novelista probo peque De ser persona altruista, amén de atenta, Por el gesto que el menda aquí comenta, Y finja

Leyenda del obispo Pedro Díaz

LEYENDA DEL OBISPO PEDRO DÍAZ   Hay en Ciudad Rodrigo (Salamanca), En su impar catedral del siglo XII, Que da a quien la visita más de un goce, Una que permanece historia estanca.   Tal vez sea leyenda, sí, y no manca. Quien la tumba de Pedro Díaz roce Acaso dé un respingo si conoce Por qué resucitó; para que blanca,  

¿»El infinito en un junco»? ¡Qué ensayo!

¿“EL INFINITO EN UN JUNCO”? ¡QUÉ ENSAYO!   Como de semejantes una pila Del vigor de los clásicos dudaba, Tras leer este ensayo, la caraba, Me ha plagiado: la elite le encandila.   A ti, que atenta/o lees, espabila. El mismo doy consejo que me daba Fray Ejemplo, cuando algo le gustaba: Apúntate cuanto antes a la fila  

A torear con arte has aprendido

A TOREAR CON ARTE HAS APRENDIDO   Aunque, Iris, tú jamás has asistido A ver y escuchar un drama jocoso De Mozart y Da Ponte ni ido a un coso, A torear con arte has aprendido.   No es necesario parecerse a Dido Para el de Eneas padecer acoso; Y que él rehúse ser tu amado esposo Y en el fuego halles pronta visa al nido.  

Doy, cuando brota, un de alegría salto

DOY, CUANDO BROTA, UN DE ALEGRÍA SALTO   Si te has enamorado de repente, Seguro que me entiendes al instante. A veces, la razón no es importante, Pero hacer al amor caso es urgente.   Basta con que esté al otro lado, enfrente, La que en bruto reputas un diamante, Pues calla, escucha y no habla del frustrante Virus, que malogrando

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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