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Tenga mucho cuidado con los cambios de última hora

Ángel Sáez García 02 Jun 2016 - 20:00 CET
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TENGA MUCHO CUIDADO CON LOS CAMBIOS DE ÚLTIMA HORA

Dilecto lector (hembra o varón) de estos renglones torcidos:

Todo escritor, ella o él, acarrea, contiene, porta o portea, al menos, a un autor y a un crítico literario, empero, por lo que he podido inferir o entresacar de las conversaciones que he mantenido con otros “letraheridos” o “verbadebelados” (rendidos por las palabras), lo habitual es que contenga a un grupo de hacedores leales y a una legión de fieles consejeros. Así que conviene prestar suma atención, quiero decir, tener mucho cuidado, con los cambios de última hora que decide llevar a cabo el postrero de nuestros asesores literarios, porque las susodichas mudas, por alta y hasta cimera que sea nuestra estimación o predicamento, como no revisemos de nuevo, de principio a fin, todo lo agregado, corregido o eliminado, nos puede llevar al desprestigio más absoluto y aun buscar la ruina más desoladora.

Hoy, jueves, dos de junio de dos mil dieciséis, Antonio Lucas, en el artículo que ha titulado “Feria del libro” y que acabo de leer en elmundo.es, escribe: “Los libros, como le dice Todorov a Emma Rodríguez en una estupenda conversación, enseñan a resistir. Y resistir es decir no. Se trata de un no positivo, un no que es tiene mucho de afirmación. Un no al abuso, a la injusticia, a la crueldad”. Si ahora, en este preciso instante, decidiera ponerme el disfraz de uno de mis heterónimos, o sea, hacer las veces o ejercer de uno de mis seudónimos, “Queteapuestas”, proseguiría el parágrafo de esta guisa: Me apuesto doble contra sencillo a que el autor (en puridad, uno de los críticos que, encierra, cobija o ampara), Lucas, advirtió, al leer o releer sus líneas, una clara mejora en lo que había trenzado y se dispuso a comple(men)tarlo o perfeccionarlo. Tal vez, en una primera versión había escrito esto: “Se trata de un no positivo, un no que es una afirmación”. Y, tras coronar la mejora, olvidó comerse o eliminar el verbo “es”, que, en su texto definitivo, afea al sobrar y anteceder al nuevo verbo “tiene”.

Ayer, por ejemplo, servidor incurrió en un error similar, pues sufrió un episodio parecido al señalado en el párrafo precedente. En el texto que tituló “Aquí marramos todos”, en la primera versión escribió, poco más o menos, esto: “Bueno, pues, De Carreras y Jabois, que son dos de los autores a los que sigo (desde cuando el primero publicaba sus colaboraciones en La Vanguardia y el segundo en El Mundo) leyendo, han marrado en lo que he señalado”. Hoy el abajo firmante ha vuelto a comprobar que, aunque mantiene intacta la costumbre de releer, al menos, tres veces todo lo que escribe (el mentado hábito no siempre evita que este menda pueda enmendar a tiempo y en forma cuantos yerros ha pasado por alto en la primera o segunda redacción del texto), a veces, tras la tercera versión, no acierta a completarla del todo. Y es que, tras la que acaso sea concluyente y definitiva redacción, olvidó cambiar el punto por una coma (enmienda que, por cierto, ha llevado a cabo esta mañana) y la versal por la minúscula, quedando la susodicha así: “Bueno, pues, como tanto De Carreras como Jabois, que son dos de los autores a los que sigo (desde cuando el primero publicaba sus colaboraciones en La Vanguardia y el segundo en El Mundo) leyendo, han marrado en lo que he señalado, les seguiré la corriente, el humor o la pista (pido con antelación disculpas y perdones por si alguien se siente menoscabado en lo tocante a la religión católica por servidor, pero esto, lo que se dispone a leer el lector, ella o él, en el párrafo que sigue, no es más que una muestra inofensiva de Risus Paschalis) y desbarraré mucho o poco (eso lo decidirá el lector, varón o hembra). Ya veremos”.

Así que ya sabe, atento y desocupado lector, tenga mucho cuidado con los cambios de última hora.

Le desea salud a usted y a sus allegados

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]

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