SE HALLA LA CLAVE EN “EL PRÍNCIPE”
“La única manera de librarse de la tentación es ceder ante ella. Si se resiste, el alma enferma, anhelando lo que ella misma se ha prohibido, deseando lo que sus leyes monstruosas han hecho monstruoso e ilegal”.
Oscar Wilde
Desde que a la imprenta dio
“El príncipe” Maquiavelo,
Quien lo leyó y reinó celo
Puso en cuanto allí aprendió
Comprobar. Quien aprehendió
El cetro, que le costó
Tanto alcanzar, se aprestó,
Si no lo pudo ostentar,
Como fuera a detentar;
Y aunque el pueblo protestó
Y al que usurpó detestó,
El diablo volvió a tentar.
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
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