Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

TRANSICIÓN

Trump abre a la Casa Blanca a la oposición venezolana y cita para una entrevista a Maria Corina Machado

Un cambio en la estrategia en EEUU

Periodista Digital 10 Ene 2026 - 10:25 CET
Archivado en:

Más información

El hilo oculto entre el Gobierno Sánchez y la tiranía chavista: cómo Aldama informó a Delcy de los movimientos de la oposición venezolana en España

El silencio de las progres españolas ante las iraníes que arriesgan sus vidas por la libertad, termina de hundir al impostado feminismo nacional

La reunión que Donald Trump ha confirmado para la próxima semana en Washington con María Corina Machado va más allá de ser una mera foto para los medios: representa un claro indicio de que la Casa Blanca busca reestructurar la oposición venezolana, al tiempo que establece, casi como si fuera un hecho consumado, un protectorado político y petrolero sobre Caracas.

Como adelantó el propio presidente en una entrevista televisiva en Estados Unidos, este encuentro se produce en un momento clave del rediseño estratégico sobre Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero y la implementación de un plan de transición supervisado por Washington, con Delcy Rodríguez como figura central del poder en Caracas.

En los primeros días posteriores a la caída de Maduro, la Casa Blanca decidió apoyar a Rodríguez y relegar a las figuras tradicionales de la oposición. Recientes informaciones indican que Trump llegó a manifestar que no deseaba contar con María Corina Machado como referente porque consideraba que carecía del respaldo interno necesario. Sin embargo, pocos días después, la realidad política en Venezuela y las presiones dentro del partido republicano han llevado a una reconsideración.

Ahora el presidente:

El mensaje es claro tanto hacia adentro como hacia afuera:

  1. A la élite chavista que aún mantiene poder en Venezuela: Washington está dispuesto a negociar, pero tiene otros posibles interlocutores.
  2. A la oposición: si busca influir en la “transición”, su acceso real pasa hoy por la Casa Blanca y, sobre todo, por la oficina de Marco Rubio.

Qué está haciendo Estados Unidos en Venezuela ahora mismo

La estrategia estadounidense actual se apoya en tres ejes que el propio Marco Rubio, secretario de Estado, ha expuesto tanto en el Congreso como en entrevistas recientes:

  1. Estabilización
    • Prevenir un colapso institucional y evitar un vacío de poder tras la captura de Maduro.
    • Mantener a Delcy Rodríguez como presidenta interina bajo estrictas condiciones políticas y económicas.
    • Imponer una “cuarentena” —un control exhaustivo sobre flujos financieros y comerciales— como herramienta para ejercer presión y mantener el orden.
  2. Recuperación económica controlada
    • Control directo del sector petrolero: Trump ha declarado que Estados Unidos decidirá qué empresas pueden operar en Venezuela y supervisará las ventas de crudo.
    • Inversiones proyectadas que podrían alcanzar los 100.000 millones de dólares para reconstruir la industria petrolera, lideradas por grandes compañías estadounidenses.
    • Priorizar romper los vínculos con Rusia, China e Irán para redirigir a Venezuela hacia el mercado norteamericano.
  3. Transición política a medio plazo
    • Creación de un calendario para una “transición” que no contempla elecciones inmediatas, sino un proceso gradual para deschavizar las instituciones.
    • Promesas de amnistía y retorno para opositores exiliados, siempre dentro del marco acordado con Washington.
    • Supervisión constante sobre las decisiones tomadas por Rodríguez y su círculo cercano.

En términos prácticos, esto sitúa a la oposición venezolana dentro del país en una situación complicada: no controla el gobierno interino ni gestiona el petróleo; hasta ahora tampoco ha sido el principal interlocutor ante la Casa Blanca.

La oposición venezolana: fragmentada, cansada y sin control territorial

Después de años marcados por represión, exilio y disputas internas, la oposición venezolana se enfrenta ahora a varios problemas estructurales:

La captura de Maduro junto al ascenso de Rodríguez bajo el amparo estadounidense han situado a la oposición en una especie de limbo: su principal enemigo ya no reside en Miraflores, pero tampoco ha pasado el poder a manos opositoras. En este escenario, la invitación extendida por Trump a Machado podría ser el inicio de una reconfiguración.

Qué pasos reales puede dar ahora la oposición

Con todo esto presente, los movimientos posibles se centran menos en Caracas y más en diplomacia y negociación. A corto plazo, los enfoques más viables son:

El margen es reducido: las estructuras estatales siguen bajo control chavista reciclado alrededor de Rodríguez; además, Washington mantiene el verdadero poder mediante su control financiero y militar.,,,,,,

¿Hasta qué punto influye Marco Rubio en Caracas?

Actualmente, Marco Rubio es quien diseña políticamente la estrategia estadounidense hacia Venezuela; uno de los hombres más influyentes dentro del Gobierno Trump.,,,,,,

Varios aspectos lo evidencian:

Los medios describen a Rubio como parte fundamental:

Sus planes para Venezuela detallados

Rubio ha delineado una hoja estratégica dividida en tres fases que establece lo que es posible hacer o no hacer en Caracas:[4,, , , ]

Fase Objetivo Implicaciones para Caracas
1. Estabilización Evitar caos o violencia; asegurar control territorial Presencia militar e inteligencia estadounidenses; tutelaje directo sobre Rodríguez
2. Recuperación Reactivar economía centrada en petróleo Contratos petroleros condicionados; bloqueo contra Rusia y China; dependencia respecto empresas estadounidenses
3. Transición Abrir espacio político e implementar elecciones teóricas Amnistías selectivas; incorporación gradual opositora sin perder control estratégico

Así pues, “mandar” desde Caracas ya no implica exclusivamente influir sobre un gobierno aliado; implica decidir:

Rubio sostiene que “no hay agente externo que gobierne Venezuela”, pero también enfatiza que Washington posee “un inmenso control e influencia sobre lo que pueden hacer las autoridades provisionales”.[4,, , ] Este mensaje dual marca límites claros sobre lo que significa realmente tener soberanía.

Cómo podría evolucionar este triángulo: Trump, Machado y Rubio

En los meses venideros se jugarán importantes decisiones simultáneamente:

Para los opositores venezolanos representa un desafío monumental: deben aprovechar esta oportunidad creada por la invitación dirigida hacia María Corina Machado, evitando ser absorbidos por una transición impuesta desde fuera. Para Marco Rubio, Venezuela se ha convertido esencialmente en vitrina donde exhibir su proyecto político personal. Para Donald Trump, resulta ser principalmente un mecanismo relacionado al petróleo así como parte esencial dentro su campaña electoral e imagen pública. En este contexto complejo es donde se definirá gran parte del futuro político caraqueño.

Más en PD América

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by