ESPAÑA PAGA CON VIDAS HUMANAS LA NEFASTA GESTIÓN DE LA CRISIS

Encima de cornudos, apaleados: los cuentos chinos del incompetente Sánchez dejan «en pelotas» a los españoles ante los estragos del coronavirus

La situación de indefensión en la que se encuentran los españoles ante la tragedia del coronavirus la resumió un presidente autonómico en un off the record a El Español: «Estamos en pelotas. No hay ningún plan más allá de lo que se ve en la tele».

Es difícil distinguir donde empieza la realidad y dónde acaba el esperpento en este Gobierno que no es más que una pandilla de advenedizos, inexpertos y incompetentes. De repente, los españoles se dieron cuenta de que esto era un ‘sálvese quién pueda’.

La adquisición en el extranjero de material sanitario es el fiel de reflejo de hasta qué punto ha existido una imprevisión casi dolosa por parte del Gobierno. La realidad demuestra que el Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez, con su cuadrilla de negligentes criminales como Fernando Simón y Salvador Illa, con sus ruedas de prensa bolivarianas en las que todo es palabrería fofa y lemas angelicales, no se puso a comprar material sanitario hasta principios de marzo.

«El Gobierno debió proteger nuestros intereses en juego, por la sencilla razón de que esos intereses son vidas humanas», dice ABC lamentando la «rapiña» de los fabricantes internacionales de equipos de protección, respiradores o tests rápidos, que no practica el «comercio justo». Es una visión inocente. Estos fabricantes son empresarios, no hermanitas de la caridad.

«A PRECIO DE GANGA»

Y si el Gobierno esperó que la pandamia hiciera estragos cobrándose miles de vidas antes de ponerse a buscar «a precio de ganga» como dijo la ministra de Exteriores, Arancha González, respiradores y mascarillas, los que han actuado de forma inmoral son los políticos, no los fabricantes de material sanitario. Porque no hay que ser muy listo para saber que una pandemia como esta no se resuelve saliendo a comprar  a última hora como quien sale de rebajas sino siendo previsores y acopiando material antes de que el virus comience a matar.

Pero España no había previsto nada. El Ministerio de Sanidad era una carcaza inútil, carente de expertos, cuya única utilidad era hacer hueco a la cuota catalana del PSC colocando a un filósofo como máximo responsable. (De ahí que tuvieran que tirar de Hacienda por tener personal más cpacitado para compras en el extranjero).

«Carecíamos de fondos y de una estructura comercial oficial más solvente, lo cual no tiene lógica, y de eso Sánchez sí es responsable. No es de recibo que multinacionales españolas con acreditada experiencia en el mercado chino, especialistas en la fabricación y traslado de mercancías y con un perfecto conocimiento del know how de su Administración, no tengan dificultades con Pekín, y el Ejecutivo español, sí», consignó ABC. «Por mucho marketing que quieras hacer con fotos con el presidente de China, lo cierto es que si no le pagas a China en el momento te quedas sin material», comentó un ex funcionario del Gobierno de Rajoy a la prensa.

NO QUISIERON PAGAR AL CONTADO

Había una posibilidad para que las compras se hubieran agilizado pero el Gobierno —según contó ElEconomista— priorizó la seguridad burocrática de la compra que la misma compra en sí. Por no pagar al contado se ha quedado material en tierras chinas, mientras que los profesionales siguen contagiándose a un ritmo que asusta.

Para que China envíe el material, quiere el importe por adelantado. Esta situación no quiso ser aceptada por el Gobierno de España, que quiso priorizar la burocracia, circunstancia que propició que China paralizara los envíos y nuestro país fuera perdiendo días para surtirse del material necesario para afrontar la pandemia.

Pacientes que ni siquiera alcanzan la UCI, enfermos de gravedad sin respirador, residencias de ancianos desprotegidas, profesionales sanitarios fabricándose artesanalmente sus propios medios de protección… Y encima de cornudos, apaleados por la burocracia.

LAS ADUANAS CERRADAS

Un cargamento procedente de China con 5.000 kilos de mascarillas con destino a Madrid y Valencia fue paralizado en Zaragoza porque el servicio de Aduanas «cerraba a las 15 horas» y no volvía a abrirse hasta este miércoles a las 9 de la mañana, según las autoridades sanitarias receptoras. De este modo, se perdió la tarde del día de ayer y toda la noche para transportar a sus destinos finales (Madrid y Valencia) este material sanitario que tanto reclaman las comunidades autónomas y sus profesionales.

El episodio demuestra cómo el Gobierno de Pedro Sánchez, del que depende Aduanas vía Agencia Tributaria, no está facilitando la llegada de material sanitario con destino a las comunidades autónomas, mientras que, en su caso, movilizó un avión del Ejército del Aire con destino a Shanghái​ para traerse, entre otros productos, los nuevos test rápidos tras la primera remesa defectuosa. Un Ejército del Aire que hasta el comienzo de la crisis era un gasto superfluo para Sánchez como todo el que se dedicaba a las Fuerzas Armadas.

Las mismas quejas vinieron de la comunidad china. «La Comunidad china está donando el material que tenía a los hospitales y a todos aquellos que están en la primera línea. Nos gustaría donar más, pero hemos tenido problemas en las aduanas. Ese material lo dejan detenido y no podemos hacer nada con este material que hemos enviado», dijo una ciudadana china en el programa de Ana Rosa.

Esta fue la foto fija de la tan distinguida sanidad española al comienzo de la crisis como lo describía Pelayo Barro en OKdiario:

«Hospitales con la mitad de sus profesionales de baja tras dar positivo por coronavirus. Triaje para seleccionar a aquellas personas que puedan sobrevivir frente a las que no. Respiradores que se utilizan habitualmente para experimentación con cerdos, esterilizados y destinados a pacientes. La Unidad Militar de Emergencias construyendo a toda prisa un hospital de campaña con capacidad para 5.500 camas en Madrid con el que hacer frente a la avalancha de nuevos casos. Clínicas oftalmológicas y odontológicas ‘vaciadas’ de camillas para medicalizar hoteles. Falta total de mascarillas para los sanitarios. Partidas de material bloqueadas en las aduanas. El Estado incautando productos adquiridos por clínicas privadas en previsión de lo que venía. Los laboratorios que tienen capacidad para procesar los test diagnósticos del coronavirus, completamente saturados».

MEDIOS DE INTOXICACIÓN MASIVA

Una muesca más en la pistola humeante de la incompetencia de este Gobierno fue el papel de sus televisiones afines, indecentemente rescatadas con 15 millones de euros que pagarán los aborregados españoles que salen a aplaudir felices a las 20 h desde su arresto domiciliario.

La ‘Brunete Pedrete’ —como contaba este 1 de abril de 2020 El Quilombo— presumen de patriotismo para justificar el caos y la improvisación: ahora lo importante es salvar vidas, ya hablemos de economía cuando toque. Como si paralizar la economía saliera gratis. Ya veremos cuántos suicidios nos cuestan los efectos del coronavirus con una cifra de parados a 3,5 millones. En un país con altos índices de temporalidad y con decenas de decenas de miles de personas entrando y saliendo del empleo cada día, el impacto de un shock sanitario ha cambiado completamente el escenario e, incluso, deja sin sentido las forma habituales de medir indicadores como la afiliación al instituto público.

En un país normal, estos datos sería motivos más que suficientes para un gobierno de emergencia nacional. Pero aquí la única emergencia fue exhumar a Franco. «Eso es lo que nos hizo una democracia mejor», según el periodista favorito de Sánchez, Antonio García Ferreras. El mismo que con la muerte de dos personas y un perro pedía la dimisión del Gobierno. Hoy con 9000 muertos, 21% del mundo, el mismo presentador solamente pide dinero al Gobierno.

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