Este viernes, 27 de septiembre de 2024, el mundo del cine y el teatro británico despidió a una de sus figuras más queridas y respetadas.
Maggie Smith, aclamada actriz conocida por sus papeles en la saga cinematográfica Harry Potter y la serie televisiva Downton Abbey, falleció a los 89 años, según anunció su familia.
Nacida como Margaret Natalie Smith en 1934, su carrera abarcó más de seis décadas, destacándose en los escenarios y en la pantalla grande.
Maggie Smith dejó una huella imborrable con interpretaciones que le valieron el reconocimiento internacional y múltiples galardones.
Ganadora de dos premios Oscar —por The Prime of Miss Jean Brodie (1969) y California Suite (1978)—, también obtuvo ocho premios BAFTA y cuatro nominaciones adicionales al premio de la Academia, consolidándose como una leyenda indiscutible del séptimo arte.
El primer ministro británico, Keir Starmer, encabezó los homenajes a la actriz, describiéndola como «un verdadero tesoro nacional» y destacando su contribución única al mundo del entretenimiento:
“Maggie Smith era querida por muchos por su gran talento y su legado será atesorado por las generaciones venideras”.
Para millones de seguidores, Maggie Smith siempre será recordada por su rol como la severa y formidable profesora Minerva McGonagall en las películas de Harry Potter.
La actriz también se convirtió en un ícono de la televisión con su papel de Violet Crawley, la condesa viuda de Grantham, en Downton Abbey, donde su aguda ironía y elegancia se convirtieron en uno de los sellos distintivos de la serie.
En un comunicado, sus hijos Toby Stephens y Chris Larkin manifestaron su pesar:
«Con gran tristeza anunciamos la muerte de la Dama Maggie Smith. Falleció pacíficamente esta mañana, rodeada de sus seres queridos en el Hospital Chelsea y Westminster».
Asimismo, expresaron su gratitud al personal del hospital por su atención y cuidado en sus últimos días.
Sus compañeros de reparto también la recordaron con cariño. Hugh Bonneville, quien compartió pantalla con ella en Downton Abbey, la describió como «una auténtica leyenda de su generación».
Kristin Scott-Thomas, su colega en Keeping Mum y My Old Lady, recordó su mordaz sentido del humor y su falta de paciencia con los “tontos”. Mientras que la actriz Whoopi Goldberg, con quien protagonizó Sister Act, la llamó “una mujer extraordinaria y una actriz brillante”.
El Teatro Nacional de Gran Bretaña la homenajeó como «una de las actrices más grandes que este país ha tenido el placer de presenciar».
La Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión (BAFTA) resaltó sus contribuciones con cinco premios BAFTA y la beca especial de la organización.
A lo largo de su carrera, Maggie Smith construyó una filmografía extensa y diversa. Debutó en el cine con Nowhere to Go (1958) y alcanzó reconocimiento internacional con la adaptación cinematográfica de Otelo (1965). Otros papeles memorables incluyen su participación en A Room with a View (1985) y Tea with Mussolini (1999), además de sus interpretaciones en El exótico hotel Marigold junto a Judi Dench, otra leyenda del teatro británico.
Su talento y carisma eran palpables incluso en sus últimos trabajos.
En 2023, Smith estrenó The Miracle Club, coprotagonizada por Kathy Bates y Laura Linney, donde su actuación continuó deleitando a sus fieles seguidores.
Maggie Smith se despide dejando un legado artístico invaluable y un espacio irremplazable en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de disfrutar de su arte.
Que descanse en paz.