Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

NEOS y otras figuras públicas critican la deriva política actual

Gente de bien y el Gobierno «más extremista»: crónica de un hartazgo anunciado

Personalidades del ámbito público arremeten contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez, al que acusan de extremista y responsable de una crisis institucional sin precedentes

Periodista Digital 01 Oct 2025 - 08:26 CET
Archivado en:

Más información

Los 24 segundos que enfangan a Sánchez: así negó a Ferreras que Begoña Gómez escribiera carta de recomendación

Alfonso Rojo: “¡Arriba las manos, que esto de Sánchez y su cuadrilla de maleantes es un atraco!”

En un encuentro que podría recordar a una reunión de viejos rockeros que se niegan a aceptar el paso del tiempo, figuras como Jaime Mayor Oreja, Bieito Rubido y Alejo Vidal-Quadras se han reunido en Madrid para criticar al Gobierno de Pedro Sánchez.

Lo hacen sin tapujos, calificándolo como “el más extremista en la historia democrática de España”. Bajo el auspicio de la fundación NEOS, estas voces —denominadas por algunos como “gente de bien” y por otros como “la vieja guardia”— han elevado su tono crítico, acusando al Ejecutivo de llevar a cabo un proceso que pone en peligro la unidad nacional y desmantela las instituciones, lo que, a su juicio, amenaza los cimientos del país.

El debate ha tomado un giro inesperado, alejándose de la retórica habitual y adentrándose en términos tan contundentes como abismo, desintegración y proceso deliberado. Se describe a España como un paciente grave en la UCI. Sin embargo, según esta perspectiva, el cirujano jefe —el propio Sánchez— sería quien empuña el bisturí con mano temblorosa y, lo más preocupante, ignorando las recomendaciones del equipo médico.

Un diagnóstico demoledor: ¿descomposición o metamorfosis?

El informe presentado por NEOS ha encendido pasiones y advierte sobre un riesgo existencial para la nación. Las críticas se centran en lo que consideran una “ingeniería social”, así como en las “cesiones territoriales” a Cataluña y el País Vasco. También señalan la entrada de Bildu —heredero de la izquierda abertzale— en el entorno gubernamental. Para estos analistas, las acciones del Gobierno no son producto del azar, sino parte de una estrategia meticulosamente elaborada para sustituir el régimen constitucional de 1978 por un modelo más alineado con fuerzas radicales e independentistas.

Las denuncias son contundentes:

Los críticos enfatizan que estas acciones no responden a demandas sociales reales, sino a la influencia ejercida por socios parlamentarios cercanos a la “extrema izquierda”, como Sumar y Podemos. Esta agenda incluiría políticas exteriores hostiles hacia Israel y reformas migratorias sin precedentes.

El termómetro social: ¿hartazgo o polarización?

La reacción del grupo conocido como “gente de bien” no es un fenómeno aislado. El malestar se manifiesta en foros, tribunas y redes sociales; donde crece una palpable sensación de hartazgo reflejada en diversas encuestas. Algunos analistas apuntan que esto va más allá de un simple descontento conservador. Se trata más bien de una respuesta ante una polarización alimentada por el propio Gobierno al buscar alianzas con partidos independentistas y minoritarios, relegando a los partidos tradicionales a un papel casi irrelevante.

Entre las propuestas emergentes del entorno crítico destacan:

Escenarios posibles: ¿y si el proceso avanza?

Las consecuencias, según estos sectores críticos, podrían ser históricas:

En este panorama, los críticos insisten en la urgencia de crear un “programa nacional común” capaz de unir a millones alrededor de un proyecto enfocado en regenerar la democracia y cohesionar al país.

Entre la sátira y la alarma: la España de las paradojas

No faltan voces irónicas que comparan esta situación con una tragicomedia llena de intrigas; donde los personajes cambian constantemente sus posturas y las alianzas se firman sobre servilletas en bares. Mientras tanto, los ciudadanos observan entre el asombro y la resignación cómo se desarrolla este espectáculo político donde etiquetas como “extremista”, “populista” o “traidor” se lanzan al aire con despreocupación.

Por cierto, durante los últimos foros organizados por NEOS, algunos asistentes han evocado aquella famosa frase atribuida a Ortega y Gasset: “No es eso, no es eso”. Y, casi con humor negro, más de uno ha sugerido que España podría patentar su modelo perpetuo de crisis para exportarlo como uno más entre sus productos nacionales.

Más en Gobierno

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by