Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

ARTÍCULO EN 'THE OBJECTIVE'

Carlos Dávila pone fecha al divorcio del PNV con Pedro Sánchez: «A perro flaco, todo son pulgas»

El aviso del PNV a Pedro Sánchez mezcla un claro ultimátum político, un cálculo electoral y el cansancio acumulado de una legislatura que avanza en la recta final

Periodista Digital 11 Sep 2026 - 14:00 CET
Archivado en:

Más información

Carlos Dávila revela cuál es el verdadero temor de Pedro Sánchez con la instrucción de la jueza Tardón

Carlos Dávila: Este sujeto llamado Sánchez es un traidor absoluto

La expresión impacta: «A perro flaco, todo son pulgas». Cuando Carlos Dávila la emplea en su análisis sobre el PNV y Pedro Sánchez, no se trata de una simple licencia literaria, sino de un diagnóstico político con fecha de caducidad. Lo desmenuza en El PNV rompe con Sánchez a plazo fijo en The Objective. El nacionalismo vasco ha dejado de lado el lenguaje de la estabilidad para abordar una comunicación centrada en plazos, rupturas y presupuestos.

El mensaje que proviene de Sabin Etxea es contundente: «no queremos llegar juntos» más allá de marzo, optando por una separación «a plazo fijo» del matrimonio de conveniencia con La Moncloa. No se trata de un portazo desesperado, sino de una ruptura planificada casi de manera notarial: partido a partido, votación a votación, hasta alcanzar el punto crítico de los Presupuestos, que se han convertido en un verdadero test de estrés para la legislatura.

Un matrimonio de conveniencia que se agota

La relación entre el PNV y Pedro Sánchez se gestó, como tantas coaliciones en el Congreso, a partir de un acuerdo de investidura que dependía de cinco votos clave, promesas de transferencias del Estatuto de Gernika y la búsqueda de estabilidad a cambio de influencia. Durante años, el discurso del PNV se mantuvo firme en que no se convertiría en un «Junts» ni en un «Bildu», eludiendo tanto la oposición frontal como la aprobación automática. Su apoyo fue, en cambio, condicionado y pragmático.

Pero ese delicado equilibrio se ha visto afectado por tres factores:

Dávila pinta una posible ruptura gradual: el PNV iría retirando su apoyo «partido a partido», hasta llegar a la negación de aprobar unos Presupuestos, si es que Sánchez se atreve a presentarlos. El mensaje es tanto político como económico: sin fondos, no hay legislatura; y sin PNV, no hay mayoría.

El calendario escondido: marzo, mayo y la tentación del adelanto

El artículo sitúa el momento decisivo en marzo, en plena preprimavera política. La percepción general es que el PNV busca llegar a las próximas elecciones generales con un margen suficiente para destacar y evitar que la erosión del Gobierno afecte sus perspectivas en Euskadi. Además, sondeos recientes delinean un panorama donde el PP se establece por encima del 32 % de apoyo, el PSOE se sitúa por debajo del 27 % y la suma de PP y Vox supera el 50 %, según varios estudios realizados en la primera semana de septiembre.

Este contexto tiene diversas implicaciones para el PNV:

Además, las encuestas más recientes indican que una mayoría de españoles prefiere unas elecciones anticipadas en 2026, lo que concuerda con la inquietud de socios de investidura que, como el PNV o ERC, han llegado a solicitar el fin de la legislatura sin romper formalmente la mayoría. El «plazo fijo» del PNV materializa ese descontento difuso.

El papel de los Presupuestos y la línea roja vasca

El presupuesto se ha transformado en una auténtica línea roja. Informes de este verano sobre la postura del PNV indicaban que el límite de su apoyo se sitúa justo en la falta de aprobación de nuevas cuentas: si no hay Presupuestos para 2027, no habrá continuidad de la legislatura. Dávila relaciona este punto con la nueva estrategia: el primer golpe a la ruptura sería negar el voto a las cuentas del Gobierno, siempre que lleguen al Congreso.

Este movimiento presenta varias ventajas tácticas para los jeltzales:

Mientras tanto, desde el entorno del PNV se ha enfatizado que su acuerdo de investidura no está del todo incumplido, pero sí «rebasado» en plazos y sujeto a un balance de cumplimiento muy dispar. Traduciendo del lenguaje diplomático: el vaso aún no se desbordó, pero la paciencia se ha desvanecido.

Un perro flaco con muchas pulgas… y una curiosidad vasca

Más allá del dramatismo que conlleva este divorcio político, hay detalles que llaman la atención en este tira y afloja entre el País Vasco y Madrid:

De cualquier manera, lo que caracteriza al nacionalismo vasco es su capacidad para sobrevivir y llegar a un nuevo pacto; lo que queda por ver es si en esta ocasión desean continuar paseando al mismo perro.

Más en Periodismo

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by