Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

La acción ciudadana online logra dimisiones de políticos, reformas de leyes e incluso concesiones de indultos

‘Change.org’: Petición en internet, miles de firmas y victoria por semana

Cualquier usuario puede darse de alta y crear una petición sobre un tema concreto para cambiar una situación

Periodista Digital 14 Jun 2012 - 11:02 CET
Archivado en:

Más información

‘El Economista’ acusa a Pedrojota de hacer trampas en Internet

Internet: las contraseñas más habituales y menos seguras en Internet

Es una iniciativa refrescante. Y muy democrática. No sabemos si llegará tan lejos como creen con fervor sus impulsores, pero funciona a escala mundial y también española, como explica Mirian Ruiz Castro en ‘ABC’:

Mes de marzo. La alcaldesa del Ayuntamiento de Torà en Lérida, Mercè Valls, y el primer teniente de alcalde, Josep María Alsina mata con tres tiros de escopeta a un perro abandonado en plena calle y lo remata dándole golpes de bastón.

Un ciudadano decide crear una petición en la plataforma online Change.org exigiendo la destitución o renuncia del teniente de alcalde y, rápidamente, miles de personas firman la petición, que logra recabar 12.300 firmas.

Una semana más tarde, la alcaldesa anuncia el cese de Alsina.

Como en esta ocasión, cada semana la plataforma logra al menos que una de sus peticiones provoque cambios. Y la cifra sigue creciendo: pronto sumarán una victoria al día en España.

Francisco Polo, su director en España, asegura que en los tres primeros meses de 2012, lograron «más de 30 victorias», lo que supone un éxito cada tres días.

«Change.org es una plataforma abierta, cualquiera puede iniciar una campaña propia y esperar a que otros quieran secundar su propuesta con su firma», apunta Polo, quien recuerda que ellos solo son el medio, no el emisor.

Hace poco y apenas  año después de ver la luz, Actuable, la mayor plataforma de activismo de habla hispana, se unió a Change.org, la web de movilización ciudadana mundial con mayor crecimiento.

Actuable tiene ya 680.000 usuarios registrados y Change.org, con más de 10 millones, opera y recoge peticiones en 175 países.

EL PADRE DE LA IDEA

Ben Rattray fundó la web norteamericana en 2007. Francisco Polo hizo lo propio con Actuable. Ambas tienen un funcionamiento muy parecido.

Cualquier usuario puede darse de alta y crear una petición sobre un tema concreto para cambiar una situación.

Ben Rattray, fundador del sitio, ha explicado en ‘El País’ la absorción de Actuable.es:

 “Juntos vamos a ser mucho más fuertes que separados; Change.org y Actuable comparten una visión: permitir a la gente, no solo en Estados Unidos y en España, sino en todo el mundo, luchar por las causas que les importan”

“La gente ha mostrado con Actuable ha mostrado un gran interés en provocar cambios sumando fuerzas en internet. Millones de personas están muy desilusionadas con los políticos como agentes de los cambios que necesitamos. Y los dos millones y medio de personas que se sumaron a Actuable han mostrado que el cambio en España es posible”.

Rattray explica qué le llevó a crear este sitios de protestas online:

«Yo quería ser un hombre de negocios en el mundo de la banca, pero mi hermano salió del armario y me contó que lo que más le había dolido no era la gente abiertamente homófoba sino la que no alzaba la voz para detenerlos. Yo era uno de esos. Esa experiencia cambió mi vida y decidí no permanecer nunca más en silencio. Por eso creé una plataforma para dar poder a cualquier persona, en cualquier lugar; para alzar su voz y luchar contra las injusticias. Eso es Change.org”.

EL IMPULSOR ESPAÑOL

Francisco Polo destaca la labor de las redes sociales:

«Twitter y Facebook son fundamentales para conseguir cambios. La mayor parte de nuestro tráfico viene de estas dos fuentes. No se trata de crear una red social alternativa, sino de saber usar los cauces y entender que hay hueco para servicios con un fin concreto».

LOS COMPETIDORES SOCIALES

En el campo del activismo social Actuable y Change.org se enfrentan a Avaaz, Get Up, líder en Australia, y Move On.

La diferencia es que ni Actuable ni Change.org cuentan con línea editorial, ninguna de las peticiones se crea y promueve desde dentro, sino que siempre son los ciudadanos los que buscan movilización.

EL DESTINATARIO

El éxito de este tipo de iniciativa ciudadana es su sencillez y la capacidad de poner en contacto a personas que ni siquiera se conocen. Solo hay que crear la petición, elegir un destinatario y argumentarla.

Polo asegura que «el número de firmas no es nada determinante» a la hora de asegurar el éxito de una propuesta.

«Hemos visto cómo se provocaban cambios con 40.000 firmas, pero también con sólo 600».

Polo recuerda el caso de las revueltas estudiantiles en Valencia. Entonces recogieron más de 40.000 firmas en pocos días para pedir al Defensor del Pueblo de Valencia que abriera una investigación sobre los incidentes ocurridos en la carga policial contra los estudiantes.

«Al final se logró que el defensor, José Cholbi, abriera tal investigación, que era el objetivo de la iniciativa».

También recuerda el caso de una pareja de homosexuales que no podía inscribir a su hija en el registro por «tener dos padres».

Con sólo 600 firmas «el ministro de Justicia dio la orden para que se inscribiera a todos los niños» .

«El éxito depende del destinatario», asegura Polo. «tiene que estar muy bien escogido, que pueda tomar una decisión sobre lo que se le pide, y también que la historia humana enganche» para sumar más fuerzas.

A POR CARLOS DIVAR

La iniciativa más reciente de change.org apunta directamente al presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Dívar.

La página web sigue sumando firmas que piden su dimisión, y ya son casi 68.000.

Los promotores de la iniciativa advierten en la carta de su petición de que no basta con que la conducta de Dívar sea legal, sino que su comportamiento debe ser «deontológicamente aceptable».

«Es inaceptable que el presidente del Tribunal Supremo se vaya los fines de semana a Marbella con el dinero de nuestros impuestos».

Más en Internet

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by