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El Gobierno responde a la presión judicial y parlamentaria

Sánchez como los separatistas: aplica la misma táctica judicial con recursos en cascada y bulos a granel

El Ejecutivo de Pedro Sánchez asume la estrategia del independentismo catalán y recurre todos los procesos contra Begoña Gómez y el PSOE, mientras el PP intensifica su ofensiva en el Senado

Periodista Digital 09 Sep 2025 - 20:36 CET
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Lo tiene crudo el paisano.

El Palacio de la Moncloa ha decidido que, si la mejor defensa es un buen ataque, nada como inspirarse en el manual de resistencia de los separatistas catalanes.

La consigna es clara: recurrir todas y cada una de las instrucciones judiciales que afectan a Begoña Gómez, esposa del presidente, y al propio PSOE. La jugada, que recuerda a la “guerra de recursos” que durante años ha mantenido vivo el pulso independentista en los tribunales, busca frenar el avance de unas causas que han puesto nerviosos a muchos en la sede de la calle Ferraz.

No es casual que en el entorno de Sánchez se cite a menudo el ejemplo de Junts y ERC: “Si ellos lograron desgastar al Estado, nosotros podemos al menos ganar tiempo”, bromea —con más resignación que humor— un diputado socialista. El símil no es gratuito.

Los separatistas han hecho de la “judicialización del conflicto” su principal arma para dilatar procesos, buscar resquicios legales y, en última instancia, negociar desde una posición de fuerza. Ahora, el PSOE toma nota y recurre en cascada, mientras arremete contra lo que considera una “persecución judicial” orquestada por la oposición.

El círculo se estrecha: Ábalos, Cerdán y la sombra de Moncloa

En este contexto, nombres como José Luis Ábalos y Santos Cerdán vuelven a ocupar titulares, aunque no precisamente por méritos de gestión. El ex ministro de Transportes y el ex secretario de Organización del PSOE están siendo objeto de una presión judicial y mediática creciente. Ambos trabajan, en coordinación con los abogados del partido, para evitar que las investigaciones por contratos, supuestas comisiones y otros escándalos salpiquen aún más al Ejecutivo.

La figura de Begoña Gómez —que hasta hace poco era un asunto privado en la agenda de Sánchez— se ha convertido en un quebradero de cabeza público. La estrategia es compartida: recurso tras recurso, petición de nulidad, recusación de jueces y denuncias por filtraciones. Todo vale para intentar frenar el avance de las diligencias y mantener el control del relato en los medios. Mientras tanto, en el PSOE se impone el silencio: desde Moncloa se han dado instrucciones precisas para que nadie —ni siquiera los portavoces habituales— se salga del guion.

El PP aprieta en el Senado: corrupción, “autoritarismo” y un interrogatorio demoledor

Mientras el Gobierno se parapeta tras los recursos, el Partido Popular redobla la ofensiva parlamentaria. El objetivo es claro: “acorralar” a Sánchez en el Senado, donde los populares mantienen la mayoría absoluta y pueden citar a ministros, altos cargos e incluso a la mismísima Leire Díaz, la llamada “fontanera” del PSOE. El ambiente en la Cámara Alta es de tensión contenida. Cuca Gamarra y Alberto Núñez Feijóo no pierden ocasión para acusar a Sánchez de “lucrarse con la prostitución”, en referencia a las investigaciones abiertas y a la supuesta tolerancia del Gobierno con determinadas prácticas opacas.

En una de las últimas sesiones, el senador Alejo Miranda sometió a Leire Díaz a un interrogatorio tan duro que la dirigente socialista optó por el silencio, escudándose en la judicialización del caso y negándose a responder sobre los audios que comprometen a miembros del partido. La estrategia del PP es evidente: convertir el Senado en “la punta de lanza de la oposición” y forzar a los socialistas a explicar, una y otra vez, los escándalos que salpican a su entorno más cercano.

Intrigas, secretos y episodios de vodevil: la trastienda socialista

Si algo caracteriza a la política española en estos tiempos, es su capacidad para sorprender incluso a los más curtidos. La reciente declaración de Carolina Perles, exmujer de Ábalos, ha añadido un punto de esperpento a la ya nutrida crónica judicial. Según Perles, el exministro consumía pornografía en el ordenador familiar, un detalle que descubrió su propia hija y que ha llenado de incomodidad los pasillos del partido. No contenta con eso, Perles ha calificado a Koldo García —el exasesor de Ábalos— de “matón” y ha acusado a Santos Cerdán de ponerlo como escolta para maniobrar en las sombras.

El relato, digno de una serie de Netflix, incluye carpetas con fotos de hasta doce chicas y un ambiente de sospecha permanente. La oposición no ha dejado pasar la oportunidad de alimentar el escándalo, mientras en el PSOE se multiplican los mensajes internos pidiendo discreción y prudencia.

Cataluña como espejo: cesiones, pactos y la tentación del relato victimista

La adopción de la “estrategia separatista” no se limita al ámbito judicial. El Gobierno de Sánchez ha convertido la cuestión catalana en el eje de su supervivencia política. Las cesiones a ERC y Junts, la financiación singular y la quita de deuda a la Generalitat han generado un clima de tensión creciente en el resto de comunidades autónomas, especialmente en Madrid. Salvador Illa, presidente de la Generalitat, actúa como socio imprescindible de Sánchez, defendiendo la minimización de los casos de corrupción y avalando las concesiones del Ejecutivo central.

La oposición denuncia que el PSOE se ha convertido en rehén de los intereses separatistas, mientras los independentistas aprovechan cada gesto para reforzar su relato victimista. La financiación singular y el control de los impuestos autonómicos por parte de la Hacienda Catalana son solo la punta del iceberg de una negociación que, según advierten desde la Comunidad de Madrid, puede romper el equilibrio territorial de España.

El humor como válvula de escape y las curiosidades del caso

En medio de esta tormenta política y judicial, no faltan las anécdotas que rozan el absurdo. Algunos diputados ironizan con que, si la situación sigue así, el PSOE tendrá que montar una academia de recursos judiciales para los nuevos militantes. Otros recuerdan que los separatistas llegaron a plantear la creación de una “república digital” para burlar a los jueces, y se preguntan si Ferraz no estará ya trabajando en una versión socialista del “procés”.

Para los amantes de los datos y las curiosidades:

Y, como guinda, en los pasillos del Congreso ya circula el chascarrillo de que, si la política es teatro, la actual legislatura es, sin duda, una tragicomedia de enredo con final abierto.

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