Es de traca.
El Ejecutivo de Pedro Sánchez pretende acabar con el anonimato en las redes sociales, pero se guarda muy mucho de airear a los cuatro vientos que en el PSOE mantienen a sueldo a una tuitera anónima para que alabe sin freno al inquilino de La Moncloa.
El líder socialista, especialmente desde la entrada de Elon Musk en el Gobierno de Donald Trump en los Estados Unidos, redobló sus ataques contra las redes sociales, en especial contra los dueños de las mismas.
Según Sánchez, en una intervención en el Foro de Davos, los magnates de esos espacios virtuales son dañinos para la convivencia. Según su punto de vista:
Aumentan la división y el odio. Sus propietarios deben ser penalmente responsables de lo que pasa en sus redes. No sirve de nada todo esto si no hacemos que los propietarios de las redes sociales rindan cuentas, porque son de las personas más ricas y más poderosas del mundo. La mayor multa impuesta por la Comisión Europea a una empresa tecnológica era un 0,6% de sus beneficios anuales.
Las propuestas de Sánchez para acabar con la impunidad en las redes sociales se resumen en tres puntos:
- En primer lugar, propongo acabar con el anonimato en las redes sociales. En nuestros países, nadie puede caminar por la calle con una mascarilla en el rostro o conducir un coche sin matrícula. Nadie puede enviar paquetes sin mostrar un documento de identidad o comprar un arma de caza sin dar su nombre.
- Mi segunda propuesta es abrir de una vez por todas la caja negra de los algoritmos de las redes sociales. Los valores de la Unión Europea no están a la venta. Medidas de seguridad como la moderación de contenidos y la verificación de datos son requisitos legales y morales que todos deben respetar.
- Mi tercera y última propuesta es que nos aseguremos de que los directores ejecutivos de las redes sociales asuman la responsabilidad personal por el incumplimiento de las leyes y normas en sus plataformas, tal como sucede en otros sectores. Por ejemplo, el propietario de un pequeño restaurante es responsable si su comida envenena a los clientes. Los magnates de las redes sociales deberían ser considerados responsables si sus algoritmos envenenan nuestra sociedad.
«La democracia no es un euro, un voto. No es un tuit, un voto. Es una persona, un voto.» No sé si me gusta más la frase o que siga diciendo “tuit” 💅🏼 pic.twitter.com/B2hmEfR0Hw
— Mr. Handsome (@pdrsnche) January 20, 2025
La famosa cuenta, que tiene como nombre Mr. Handsome, señor guapo en español, la lleva una tal Montserrat Gusano.
Esta tuitera estuvo en nómina de Ferraz, la sede del PSOE en Madrid y en la actualidad está cobrando del Congreso de los Diputados al ser asistente de la secretaria segunda de la Cámara Baja, la socialista Isaura Leal.