Es lo que se llama ir a por lana y salir trasquilado.
El socialista Juan Lobato se presentó en la sesión plenaria en la Asamblea de Madrid este 10 de octubre de 2024 con la intención de poner en solfa la política que en materia universitaria está llevando a cabo el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.
La presidenta del Ejecutivo de la Puerta del Sol, que sabía que la pregunta venía a cuenta de la citación a Begoña Gómez para que declarase en la comisión de investigación sobre sus actividades en la Universidad Complutense, obsequió al del PSOE con un festival de zascas y metió el miedo a base de bien al Ejecutivo de Sánchez ante el estallido de la nueva derivada del ‘caso Koldo’.
¡Vaya, señoría, qué interesante es esto! Resulta que esta es la primera vez en su vida que a mí me pregunta por las universidades públicas. Fíjese si le interesa. Nunca, en ningún pleno, en ninguna pregunta oral, usted me ha hablado a mí de la universidad pública. Hay que tener la cara armada. Miren, ustedes llevan largos años degradando la universidad. Y especialmente la Complutense. Porque viven desde lo público para destrozarlo desde dentro, con sus amigos sindicalistas, colocándose entre ustedes. Y creando una zozobra que está hundiendo las universidades más importantes. Han intentado privatizar la Universidad Complutense para darse títulos entre ustedes. Y para promocionar a empresas en una cátedra que nació en la mesa del presidente del Gobierno. Eso es lo que han hecho ustedes con la Universidad Complutense de Madrid. Sí, señoría. Miren, el 4% del presupuesto de la Comunidad de Madrid se invierte en universidades públicas. Superamos los 1.100 millones de euros y le reto a que vea usted la financiación del resto de las comunidades autónomas. Y verá que somos las que más aportan a su universidad pública. 15 millones de euros en becas. No mientan. En Madrid la gente no se queda sin estudiar por motivos económicos. Se queda sin estudiar porque ustedes degradan la universidad.
Ayuso terminó su intervención hablando con detalle de la última hora que sacude al PSOE y al Ejecutivo Sánchez:
¿Y sabe otra cosa? Que de todo lo que trabajan los madrileños con su recaudación, dos tercios se los lleva el Estado para pagarle a sus amigos independentistas la fiesta. Sí. Y otra cosa. No nos vamos a convertir en el cajero automático del Gobierno de Pedro Sánchez. Lujo de unos pocos, dice. Miren, no sé si están ustedes más presos de la indignidad o del miedo que les apodera. Bolsas de dinero en Ferraz. 90.000 euros en bolsas de la trama que afecta a Koldo, a Ábalos, a Barrabés, a la familia. Tienen la caradura de haber montado en La Moncloa el ‘Fundraising Sostainable Africa Center’. ¿Qué significa? Me lo llevo, monto un chiringo para tener algo en lo que trabajar y beneficiar a las empresas que han formado parte de una cátedra que no tiene ni alumnos. Y usted me habla de la Universidad Complutense. ¿Cómo van a recibir aquí a la jefa? ¿A la puerta gayola? ¿Por los pasillos? ¿Los conductos del aire? No sé cómo lo van a organizar, pero van a tener que dar aquí explicaciones porque el dinero de los madrileños, que pagan y pagan mucho, se ha ido por el sumidero para hacer negocios y chanchullos que son insoportables. Se han convertido en un partido estalinista. Yo no sé si son sus sueldos o que se ha olvidado lo que es socialista lo que le lleva encima a defender esto. ¡Qué vergüenza!