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José Fuentes y Javier Goya reinventan la cocina de la costa gaditana con dos nuevos proyectos llenos de alma

Casa Candela y Clandestino: La revolución gastronómica que Zahara de los Atunes necesitaba

Brasas creativas frente al castillo y pescado fresco a pie de playa: así son los dos nuevos imprescindibles de Zahara

Brígida Gallego 01 Ago 2025 - 11:36 CET
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Hay lugares que lo tienen todo: mar, luz y una gastronomía que ya de por sí justifica el viaje. Zahara de los Atunes es uno de ellos, pero este verano suma dos razones más para visitarla: Casa Candela y Clandestino, los dos nuevos proyectos de José Fuentes y Javier Goya, dos chefs que han decidido ponerle aún más sabor a este rincón de la costa gaditana.

No son restaurantes al uso. Son espacios con personalidad, cada uno en su terreno, pero con una filosofía común: «cocina honesta, hecha al momento y pensada para compartir». Y eso, en un destino donde el pescado fresco y las brasas son casi una religión, es toda una declaración de intenciones.

Casa Candela: donde el fuego lo es todo

Frente al castillo de La Almadraba, con esa luz dorada que solo tiene el atardecer en Zahara, Casa Candela se ha plantado para reivindicar las brasas como forma de vida. El local, de aire rústico pero con un toque contemporáneo, invita a sentarse, relajarse y dejar que los sabores intensos hagan el resto.

Aquí no hay medias tintas. La carta es un viaje por los fogones del mundo, pero con acento andaluz. Platos como el Kebab de cordero —con tzatziki, hierbabuena y tomate asado sobre pan de pita— o el Anticucho vegetal demuestran que las influencias globales pueden casar perfectamente con lo local.

Pero si hay algo que define a Casa Candela, es su apuesta por la carne. La Txuleta Premium Selección Discarlux es una de esas joyas que justifican la visita, pero no es la única. El tuétano a la brasa, servido con ensalada de hierbas y pan braseado, es otro de esos platos que se quedan grabados en la memoria.

«No queremos complicar las cosas. Solo buen producto, fuego y técnica sencilla pero bien ejecutada»

Y se nota. Hasta en los entrantes, donde la semimojama de atún con aceite de almendras o la morcilla XXL crujiente confirman que aquí todo está pensado para disfrutar sin prisas.

En vinos, han creado una propuesta equilibrada que combina clásicos andaluces con descubrimientos de pequeños productores españoles.

Clandestino: el mar como protagonista

A pocos metros de la playa, con el sonido de las olas de fondo, Clandestino es la otra cara de la moneda. Si Casa Candela es fuego, este lugar es frescura, brisa marina y producto que llega directamente de la lonja de Barbate.

El concepto es claro: «no enmascarar el sabor». Por eso, platos como el Sashimi de tarantelo de atún rojo de almadraba —con un toque de mango que lo equilibra a la perfección— o la berenjena asada con sardina ahumada son tan sencillos como memorables.

Aquí las frituras también tienen su espacio. La gallineta en adobo y la fritura campera son dos clásicos reinventados, mientras que la parrilla ofrece pescados como la lubina estilo China —con jengibre, soja y chiles— o cortes como la chuleta de vaca vieja Discarlux, para quienes no quieren renunciar a la carne ni frente al mar.

Pero Clandestino no es solo comida. Su coctelería, con propuestas como el Bloody Mary de mezcal y amontillado o la Margarita del Sur —con tequila y manzanilla de Sanlúcar—, lo convierten en un lugar perfecto para alargar la tarde mientras el sol se pone sobre el Estrecho.

Una apuesta con raíces

Lo de Fuentes y Goya no es casual. Ambos vienen de trayectorias sólidas —el primero con KultO en Madrid y la ya mítica Taberna Trasteo en Zahara; el segundo al frente del Grupo Triciclo— y saben que en la gastronomía, como en la vida, lo importante es tener claro qué quieres contar.

«No se trata de impresionar, sino de que la gente salga feliz, habiendo comido bien y sintiendo que ha vivido una experiencia», explican. Y eso es justo lo que ofrecen: lugares con alma, donde el producto es el protagonista y el entorno —ese mar, esa luz— hace el resto.

Con Burdell de Foc en Menorca y los Tabancos La Santa y Amores en Madrid, ya habían demostrado que saben crear espacios con personalidad. Ahora, con Casa Candela y Clandestino, refuerzan su conexión con Zahara, un pueblo que sigue atrayendo talento sin perder su esencia.

Zahara, imparable

No es solo la playa. No es solo el atún. Zahara de los Atunes se ha convertido en un imán para los amantes de la buena mesa, y proyectos como estos lo confirman. Aquí ya no se viene solo a veranear; se viene a comer, a descubrir, a disfrutar de una gastronomía que mira al futuro sin olvidar sus raíces.

Así que, si este verano pasas por la costa de Cádiz, ya sabes: tienes dos citas imprescindibles. Una, frente al castillo. Otra, a pie de playa. Las dos, con sello propio.

INFORMACIÓN PRÁCTICA

📍 Casa Candela: Calle Doctores Sánchez Rodríguez, 12. Horario: Todos los días (excepto martes en junio) de 13:00 a 16:00 y 20:00 a 23:30. Ticket medio: 40€.

📍 Clandestino: Calle Pajares, 21. Horario: Jueves a domingo de 13:00 a 16:30 y 20:00 a 23:30 (en julio, cocina ininterrumpida). Ticket medio: 45€.

Brígida Gallego

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