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La expansión global de un concepto culinario sin igual

Amazónico conquista Miami: así es la experiencia sensorial que ha revolucionado Brickell

El celebrado restaurante del Grupo Paraguas aterriza en Estados Unidos con una propuesta que fusiona la exuberancia latinoamericana con la sofisticación más vanguardista

Brígida Gallego 09 Oct 2025 - 15:57 CET
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Hay lugares que, desde el momento en que pisas por primera vez, comprendes que no son simplemente un restaurante. Son una declaración de intenciones, un viaje a otro lugar sin necesidad de subir a un avión. Eso es exactamente lo que han logrado Sandro Silva y Marta Seco con la apertura de Amazónico en el corazón de Brickell, Miami. Su llegada a Estados Unidos no es solo una nueva apertura; es el capítulo natural de una historia de éxito internacional que comenzó en Madrid en 2016 y que ya ha dejado su huella en Londres, Dubái y Montecarlo.

La energía de Miami, una ciudad donde se mezclan el latido caribeño, la ambición norteamericana y el alma latina, siempre fue el caldo de cultivo perfecto para el concepto de Amazónico. Sus fundadores lo intuían. “Siempre hemos sentido que Amazónico estaba hecho para esta ciudad”, confiesan Silva y Seco. Pero incluso ellos se han sorprendido por la respuesta. La inauguración fue un evento agotador para cualquiera que no tuviera una reserva, con cerca de 1.400 personas disfrutando de la fiesta, y la lista de espera se disparó hasta las 800 reservas poco después de abrir. Es un fenómeno social y gastronómico en un estado puro.

¿Qué tiene Amazónico que lo hace tan especial?

La respuesta es que no se puede reducir a un solo elemento. No es solo la comida, ni el diseño, ni la música. Es la fusión perfecta de todos ellos en una experiencia sensorial total que te envuelve desde el primer instante. El grupo Paraguas, del que es alma mater la pareja, ha perfeccionado el arte de crear espacios con personalidad propia, y en Miami han volcado toda su experiencia.

Al cruzar la puerta de su ubicación en la 800 Brickell Ave, empieza un viaje de tres plantas que es mucho más que un simple desplazamiento vertical. Es una ascensión a través de diferentes estados de ánimo y ambientes, todos conectados por un hilo conductor: la celebración de la diversidad latinoamericana, reinterpretada con una sofisticación contemporánea.

La planta baja es el corazón palpitante del restaurante. Aquí, la energía es tangible. Una cocina abierta permite ver el ballet coreografiado de los chefs, mientras que el sonido de un grupo de jazz latino en directo llena el espacio, mezclándose con las conversaciones y las risas. La terraza, extraordinaria, se ha convertido ya en un punto de encuentro imprescindible en la ciudad. Es el lugar perfecto para sentir el pulso de Miami mientras se disfruta de una cena.

Subir a la segunda planta, el Bar & Lounge, es como adentrarse en un mundo más íntimo y audaz. El jazz da paso a los ritmos electrónicos de un DJ, a veces complementados por la calidez de un percusionista en directo. La iluminación es más tenue, el ambiente, más sugerente. En esta planta es donde reside la propuesta más creativa de coctelería y donde se ubica una impresionante barra de sushi, una muestra más de la voluntad de fusionar influencias sin complejos. Es el espacio ideal para quien busca una velada más larga, que transite de la cena a la fiesta sin solución de continuidad.

La guinda del pastel, literalmente, la pone la tercera planta: la azotea. Este rooftop no es solo una terraza más con vistas al skyline de Miami. Es una recreación inmersiva de un entorno selvático. La vegetación es exuberante, los materiales evocan la tierra y la naturaleza, y la sensación es la de haber descubierto un refugio secreto en lo alto de la jungla de cemento. Próximamente, este espacio albergará un club privado, destinado a convertirse en el epicentro de la vida nocturna más exclusiva de la ciudad.

Detrás de esta experiencia multisensorial está, por supuesto, la comida. La gastronomía es el alma de Amazónico, y aquí Sandro Silva ejerce de guía en un viaje culinario que homenajea a Latinoamérica con respeto, pero sin miedo a la innovación. La cocina parte de ingredientes ancestrales y técnicas tradicionales para darles una vuelta de tuerca contemporánea.

Platos como la Ensalada Amazónica o el audaz Arroz Chaufa con pechuga de pato y huevo frito son ejemplos de esta filosofía. Son creaciones que resultan a la vez familiares y sorprendentes. La Lubina al Espeto, cocinada a la brasa con maestría, es un sencillo homenaje a los sabores puros. Pero la carta va mucho más allá.

La sección de carnes es una pasada, con especialidades como la picanha al estilo rodizio o cortes premium como el wagyu bife. Para Miami, el equipo ha desarrollado creaciones exclusivas que reflejan el espíritu de la ciudad. La corvina con alcachofas en caldo picante es un ejercicio de equilibrio, mientras que el centollo con caviar y aderezo nikkei o el guacho de langostinos con bisque de coco son muestras de una ambición culinaria sin fronteras, que dialoga con las cocinas peruana y asiática con total naturalidad.

La carta de vinos es otro acierto. Es un tributo a las grandes regiones vinícolas de España y Sudamérica, con una selección cuidada que incluye referencias de Argentina y Chile, pero sin olvidar una curada selección de etiquetas francesas para los paladares más clásicos. Cada maridaje está pensado para elevar aún más la experiencia gastronómica.

Si la gastronomía es el alma, el diseño es el cuerpo que la alberga. Para este crucial elemento, el Grupo Paraguas contó de nuevo con la visión de Lázaro Rosa Violán, el arquitecto y diseñador detrás de la estética distintiva de todos los locales de la marca. En Miami, su propuesta ha alcanzado una nueva cota.

Violán ha logrado una fusión magistral entre la exuberancia de la selva y las líneas limpias del modernismo latinoamericano. Los verdes intensos dominan la paleta de color, contrastando con la textura de la piedra volcánica y la calidez de maderas tropicales oscuras. Los tejidos artesanales aportan un toque humano y único. Pero lo más inspirador son las referencias arquitectónicas: las líneas curvas y las formas fluídas que parecen flotar en el espacio son un claro guiño a la herencia de genios como Oscar Niemeyer y Lina Bo Bardi.

El resultado es un espacio que, a pesar de su escala y su grandiosidad, consigue transmitir una sorprendente intimidad. No te sientes perdido en un local enorme; te sientes arropado en un entorno que invita a la conexión, a la conversación tranquila y a compartir momentos. Es un logro de diseño difícil de igualar.

Todo esto no surge de la nada. Es el fruto de la visión y el trabajo meticuloso del Grupo Paraguas. Bajo el liderazgo incansable de Sandro Silva y Marta Seco, este grupo se ha consolidado como un verdadero embajador de la ‘marca España’ en el mundo, pero de una España moderna, global y diversa. Su colección de restaurantes es un muestrario de excelencia y personalidad.

Desde la elegancia atemporal de Ten con Ten hasta la sofisticación contemporánea de Áurea. Desde la alta cocina asturiana reinventada en El Paraguas hasta la maestría italiana de Numa Pompilio. Cada concepto, ya sea Quintín con su aire de mercado, Aarde con sus sabores africanos, o The Jungle Jazz Club, es un universo único. Pero todos comparten un ADN común: la búsqueda de la excelencia, un producto excepcional y un servicio impecable que hace sentir al comensal como en casa, incluso en un lugar de ensueño.

La apertura de Amazónico en Miami no es un punto final, sino un nuevo comienzo. Es la confirmación de que una visión auténtica y bien ejecutada puede traspasar fronteras y conectar con públicos de culturas muy diferentes. Es el triunfo de la calidez latina vestida con la elegancia más internacional. Un lugar que no solo vende una cena, sino un recuerdo imborrable.

Si tienes la suerte de estar en Miami, o si planeas un viaje, intenta conseguir una reserva. No te arrepentirás. Amazónico ya es, sin duda, una pieza fundamental en el panorama gastronómico y social de la ciudad. Y lo que es más importante, es un lugar con alma.

Amazónico Miami está en 800 Brickell Ave, Miami, FL 33131. Las reservas, más necesarias que nunca, se realizan a través de su web www.amazonicorestaurant.com/miami y puedes seguirlos en Instagram como @amazonico.mia.

Brígida Gallego

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