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Hay restaurantes que abren en Madrid pidiendo permiso. Y luego están los que aterrizan con una identidad tan clara que, desde el primer servicio, se meten de lleno en la conversación gastronómica de la ciudad. Papúa Colón pertenece a esta segunda categoría.
Desde su apertura en 2020, el espacio firmado por Jorge Rivero Prados y Noel Duque Martínez se ha mantenido como uno de esos lugares que no pasan de moda porque nunca han seguido una tendencia: la han construido. De hecho, este 2026 acaban de ser reconocidos como mejor proyecto independiente en los premios The Best Digital Restaurants por su sólida identidad digital y su capacidad para generar una experiencia que empieza en la pantalla y se disfruta en la mesa.
Ubicado bajo la plaza de Colón, en pleno corazón de la capital, cruzar la puerta de Papúa es abandonar el ritmo urbano para adentrarse en una jungla exuberante y sofisticada. El diseño del espacio recrea una selva tropical envolvente: vegetación abundante, referencias animales, maderas, tonos verdes y aguamarina y una gran bóveda acristalada que baña de luz natural el conjunto. Nada es casual. Mesas amplias, sofás corridos, rincones semi-reservados y una vajilla cuidada, con piezas artesanales elaboradas en Extremadura, refuerzan la idea de un disfrute relajado y prolongado.
Pero más allá de la puesta en escena, Papúa sostiene su personalidad en una propuesta gastronómica sólida. Una cocina viajera y cosmopolita que firma el chef Wilmar Soto, que parte de la tradición mediterránea y se permite guiños a sabores latinoamericanos y exóticos, siempre desde el respeto al producto .
Entre los imprescindibles de la carta, siguen brillando clásicos de la casa como el huevo frito con caviar sobre patata frita en salsa de carabinero, el carpaccio de picanha de vaca rubia gallega madurada 40 días con queso comté de 24 meses o las mollejas de ternera mayor con AOVE de hierbas . Los arroces también son un capítulo aparte, con propuestas que van del risotto cremoso de calabaza con queso Shropshire hasta el arroz socarrat de gamba roja con alioli de ajo negro y salicornia .
Para los amantes de la carne, ofrecen experiencias específicas como el menú carnívoro (pensado para mínimo cuatro personas), donde no faltan el steak tartar «Jules Verne» de vaca rubia gallega, el tataki de lomo bajo madurado o un chuletón de vaca madurada 40 días a la brasa . También hay espacio para los clásicos reconfortantes como los huevos rotos de gallina ecológica con espuma de boletus, trufa y papada ibérica, un plato del que muchos hablan y al que siempre vuelven .
La experiencia en Papúa no termina en el plato. Si por algo se ha consolidado este proyecto es por entender la barra como parte esencial del discurso. Al frente de la coctelería está Daniel Regajo, una de las figuras más respetadas del sector con trayectoria en barras internacionales como StreetXO Londres o The Gibson .
Bajo su dirección, la coctelería se convierte en una extensión natural de la cocina. Su carta incluye una docena de cócteles de autor inspirados en viajes por los cinco continentes. “Queremos representar una coctelería viajera, con mucho sabor y un punto exótico. Cada cóctel está vinculado a una cultura, no solo por los ingredientes, sino también por su puesta en escena”, explica Regajo . Propuestas como El Perro Verde (con pisco y mezcal, manzana y jalapeño), el Penicillin Láctico o el Papúa Spritz demuestran que la sofisticación también puede ser ligera y que la mixología actual apuesta por la elegancia y la precisión técnica.
Además, durante los fines de semana, el restaurante incorpora un formato de dinner show con música y pequeñas actuaciones que convierten la cena en una velada completa, algo en lo que fueron pioneros en la ciudad y que sigue funcionando.
Papúa Colón es uno de esos restaurantes que explican por qué Madrid sigue siendo una de las capitales gastronómicas más emocionantes de Europa. Un espacio que nació con una idea clara, la ejecutó con coherencia y hoy, casi seis años después, sigue siendo un punto de encuentro para quienes buscan buena cocina, ambiente y una experiencia que se recuerda mucho después de abandonar la mesa.
Dirección: Plaza de Colón, 4 (Centro Cultural de la Villa Fernán Gómez). Madrid
Horario: Lunes a miércoles de 12:00 a 1:00h; jueves de 12:00 a 2:00h; viernes y sábado de 12:00h a 3:00h. Domingo cerrado.
Precio medio: 40-45€
Menú del día: 20,90€ (laborables)
Reservas y más información: www.papuacolon.com | @papuacolon
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