CRIMEN Y CASTIGO

“Bien, chaval. Has ido a robar a un policía nacional”

“Bien, chaval. Has ido a robar a un policía nacional”
Policías de paisano detienen a carterista en el Metro Madrid (Archivo)

A veces el destino te juega una mala pasada, y más si tu profesión es la de ladrón y carterista (La Policía Nacional te advierte de que no entres en casa si al llegar encuentras esto en la puerta).

Esto fue lo que le ocurrió a uno de los más de 300 carteristas que operan en el Metro de Madrid cada día (La Policía Nacional agradece a las redes su ayuda para esclarecer un crimen).

El osado ladrón se equivocó de presa y metió su mano en un bolsillo equivocado (Agentes de la Policía Nacional se forman en la aplicación informática VeriPol que detecta denuncias falsas).

La víctima elegida era un policía nacional que tras retorcerle el brazo, le dijo: «Bien, chaval. Has ido a robar a un policía nacional».

Los hechos, según recoge H50, se produjeron en la línea 3 que une Sol con Lavapiés.

Un individuo de unos 30 años de edad y cuya procedencia parecía ser de Europa del Este, metía su mano en el interior de la americana de otro viajero, con gafas de sol y de unos 50 años de edad. Grave error.

La víctima era un policía nacional que enseguida se percató de la maniobra del ladrón.

«Bien, chaval. Has ido a robar a un policía nacional», le dijo a la cara del sorprendido delincuente, para a continuación reducirle con evidente destreza hasta la llegada de una dotación policial que se hiciera cargo del desafortunado carterista.

Al no emplearse fuerza ni violencia o intimidación, estaríamos ante un delito leve que no acarrea detención en la mayoría de los casos, salvo que el delincuente no pueda acreditar su identidad y/o no disponga de domicilio conocido.

En resumidas cuentas, en pocas horas el maleante regresará al metro para continuar con su actividad delictiva rozando la impunidad.

Desgraciadamente Madrid se ha convertido en un paraíso del hurto de carteras y enseres personales al descuido entre los países del viejo continente. En 2018 se detuvieron a unos 1.500 carteristas, todos ellos de nacionalidad extranjera. El 90% era reincidente.

Rumanos, bosnios y búlgaros suman el 80% de las sustracciones al descuido. El resto se lo reparten entre marroquíes, argelinos, ecuatorianos y peruanos.

Lo cierto es que el carterista español de guante blanco ha desaparecido y ahora se trata de extranjeros que actúan en grupo y de forma organizada.

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Autor

Fernando Veloz

Economista, comunicador, experto en televisión y creador de formatos y contenidos.

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