El Covid ha hecho ponerse las pilas a Europa.
El pleno del Parlamento Europeo ha decidido aprobar el acuerdo que permitirá, a partir de marzo de 2022, reforzar la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) con mayores competencias y recursos.
De esta manera, se podrá coordinar a los 27 miembros, y actuar con más celeridad y agilidad en caso de una nueva crisis sanitaria, como la vivida recientemente por la pandemia de COVID-19.
Las nuevas funciones de la EMA son resultado de la negociación entre los veintisiete y la Eurocámara, a partir de la propuesta de la Comisión Europea para facilitar la gestión de medicamentos, productos sanitarios, la oferta de una menor opacidad sobre los ensayos clínicos, autorizaciones para comercializar productos o en momentos de desabastecimiento.
Además se creará una nueva plataforma europea de recopilación de datos para el seguimiento y alerta rápida en caso de falta de medicamentos en una crisis, con el objetivo de evitar complejas situaciones de emergencia de salud pública.
Las nuevas reglas han tenido el apoyo y voto de 655 diputados, 31 en contra y 8 abstenciones. La UE quiere también que todos los actores de la cadena se involucren más, desde aquellos representantes de pacientes y profesionales médicos, hasta distribuidores o laboratorios, por ejemplo asesorando a expertos o aconsejando a la población.
Otra de las novedades de la nueva EMA será contar con una página web de acceso público con datos sobre ensayos clínicos e información sobre productos de los medicamentos autorizados estarán disponibles de forma rápida y transparente.
El ponente de la Eurocámara, el socialista español Nicolás González Casares, ha querido destacar que la adopción del acuerdo de la reforma de la EMA, no solo asegura una agencia «más transparente», sino que aumentará el apoyo a ensayos clínicos para desarrollar las vacunas y tratamientos.
