Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Peligros que permanecen escondidos y al acecho

Dieta: Los 7 alimentos que no deberían estar en su despensa bajo ningún concepto

Palomitas, pizzas, galletas saladas...

Periodista Digital Actualizado: 16 Sep 2023 - 10:49 CET
Archivado en:

Más información

Táperes o fiambreras eléctricas para comer caliente en el trabajo ✔️

Picadoras de carne eléctricas más vendidas en Amazon✅

La grasas trans se forma mediante un proceso de hidrogenación parcial de aceites vegetales líquidos.

Su consumo excesivo se ha asociado con una serie de efectos negativos para la salud.

Puede aumentar los niveles de colesterol LDL (colesterol «malo») en sangre y disminuir los niveles de colesterol HDL (colesterol «bueno»), lo que incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Las grasas trans también pueden contribuir a la resistencia a la insulina y aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Se encuentran en muchos alimentos procesados y horneados, como galletas, pasteles, papas fritas, alimentos fritos y margarina.

También pueden estar presentes en algunas carnes y productos lácteos en pequeñas cantidades debido a la hidrogenación parcial de los aceites utilizados en su preparación.

MEDIDAS OFICIALES

Desde hace años se han estado tomado medidas para reducir el consumo de grasas trans.

Desde 1999 se propuso que los fabricantes indicaran el contenido de grasas trans en las etiquetas y en 2006 esta norma entró en vigor.

Como resultado, «desde 2005 los fabricantes de comida han reducido voluntariamente las cantidades de grasas trans en sus productos alimenticios en más de 73%«, según se asegura en un comunicado de la Asociación de Productores de Alimentos (GMA por sus siglas en inglés).

La misma FDA reveló que el consumo de grasas trans entre los estadounidenses se redujo de 4.6g por día en 2003 a alrededor de 1g por día en 2012. Y que sólo el 12% de los alimentos empaquetados contienen un aceite parcialmente hidrógenado.

No obstante, hay algunos alimentos que aún contienen grasas trans, porque abarata costes.

LA LISTA MALDITA

En la lista de los alimentos «señalados» están:

Otros peligros

Merced al etiquetado en vigor desde 2006, es posible saber la cantidad de grasas trans que contienen los alimentos empaquetados.

Sin embargo, los científicos piden estar atentos a los productos en los que las grasas trans no están especificadas, como los que se venden a granel, la pastelería y las papas fritas en los restaurantes.

«A menos que no estés en la cocina no se puede saber. Lo que se tiene que hacer es elegir las opciones menos fritas y más naturales del menú. Evitar la margarina y pedir aceite de oliva para el pan».

Los expertos insisten en advertir que la solución al problema de salud y obesidad de la población no radica sólo en el veto.

Habría que hacer modificaciones importantes en los hábitos de consumo -como leer las etiquetas, no reutilizar los aceites y medir las cantidades.

«Lo que se requiere es modificar los hábitos alimenticios, pues si hay un exceso de consumo de alimentos, las otras biomoléculas -como los carbohidratos y las proteínas- se convierten en grasas y pueden ser peores que las trans».

«Si la alimentación es moderada, sí es una buena iniciativa. Pero si siguen los excesos, de muy poco servirá», asegura. «Si se consumen más alimentos de los que se requieren, la consecuencia es mala salud y mala calidad de vida».

Más en Alimentos

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by