El ser humano es omnívoro.
Lo ‘natural’ en la dieta es incluir alimentos tanto de origen animal como vegetal.
Nuestra anatomía y fisiología están adaptadas para consumir tanto carne como plantas, y a lo largo de la historia, los seres humanos han obtenido nutrientes de ambas fuentes.
No obstante, la elección de ser vegetariano o seguir una dieta omnívora es una cuestión personal y depende de muchos factores, incluyendo las preferencias personales, las creencias culturales, religiosas o éticas, y las consideraciones de salud.
Ser vegetariano tiene ventajas y desventajas.
Algunos argumentos a favor de una dieta vegetariana incluyen:
- Ética: Algunas personas eligen ser vegetarianas por razones éticas, como la preocupación por el bienestar de los animales y la reducción de la crueldad animal en la industria de la carne.
- Ambiental: La producción de carne a gran escala puede tener un impacto negativo en el medio ambiente, como la deforestación y las emisiones de gases de efecto invernadero. Algunos vegetarianos optan por esta dieta para reducir su huella ecológica.
- Salud: Una dieta vegetariana bien equilibrada puede ser saludable, ya que a menudo se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardíacas y otras enfermedades crónicas.
Sin embargo, también es importante destacar que una dieta omnívora puede proporcionar una amplia variedad de nutrientes, como proteínas de alta calidad, hierro hemo y vitamina B12, que a veces son más difíciles de obtener en cantidades adecuadas en una dieta vegetariana.
La clave para una dieta saludable, ya sea omnívora o vegetariana, es la planificación y el equilibrio.
LOS ‘INOCENTES’ PERO PELIGROSOS
A simple vista son del todo inocentes.
Son algunos alimentos del día a día en la cesta de la compra aunque, a la que nos descuidemos, pueden darnos algo más que un disgusto.
Conozca la lista de los diez más ‘peligrosos’:
- Cerezas. Quizás a muchos de ustedes les guste comer cerezas sin sospechar qué esconde un peligro mortal. Bueno, en realidad no tanto, siempre y cuando no la mastique y no se trague el hueso de la cereza, que contiene cianuro de hidrógeno saturado. Afortunadamente, los huesos son tan duros y grandes que incluso si se traga uno, saldrá del apuro sano y salvo.
- Almendra silvestre. Las almendras silvestres también contienen cianuro de hidrógeno. Sin embargo, comemos almendras dulces y no silvestres, ya que tiene un sabor bastante amargo.
- Semillas de ricino. Probablemente todo el mundo sabe que el aceite de ricino, un líquido aceitoso desagradable, actúa como un laxante. Este producto se obtiene de las semillas de ricino, que son una fuente de ricino crudo, proteína tóxica de origen vegetal. Una sola fruta resulta letal.
- Manzana. Ingerir una o dos semillas de manzana no conlleva riesgo para nuestro organismo, pero hay que tener en cuenta que las enzimas de nuestro cuerpo escinden el contenido de la semilla en cianuro.
- Tomates. Hasta la década de 1800, los estadounidenses consideraban los tomates como un vegetal venenoso. Los tomates pertenecen a la familia de las solanáceas, a la que también pertenece la belladona, una de las plantas más venenosas. Las hojas de los tomates están empapados de la sustancia tóxica tomatina.
- Bayas de saúco. Las bayas de saúco las suelen agregar al vino y al té medicinal porque crecen por todas partes. Pero es muy peligroso comer las partes verdes de las plantas que contienen glucósido cianogénico sambunigrin, una sustancia que causa insuficiencia respiratoria e incluso insuficiencia cardíaca aguda.
- Frijoles. Los frijoles que no estén bien cocidos, añadirán un sabor ‘picante’ a su plato gracias a la toxina venenosa fitohemaglutinina. Durante la cocción estas toxinas son neutralizadas, pero, por si acaso, es mejor optar por los frijoles enlatados.Habas. Si se le ocurre comer habas crudas, tenga en cuenta que corre el riesgo de sufrir la intoxicación por el cianuro que contiene esta verdura.
- Patatas. No es aconsejable comer tubérculos de papa verde porque contienen mucha solanina que causa vómitos. La afición a este tipo de patatas conlleva riesgo de ataque cardíaco.
- Ruibarbo. Por un lado, los tallos de ruibarbo añaden un poco de acerbidad a pasteles de fresa, pero, por otro lado, estos mismos tallos pueden causar vómitos bastante prolongados y sensación de ardor de estómago debido a que contienen ácido oxálico, un componente de blanqueadores de ropa.
- Habas. Si se le ocurre comer habas crudas, tenga en cuenta que corre el riesgo de sufrir la intoxicación por el cianuro que contiene esta verdura.
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