Tras haber presentado ayer Bodegas Latúe y su espumoso Latúe Brut Cueva, proseguimos hoy nuestro recorrido por esta bodega productora de vinos ecológicos y veganos, y lo haremos empezando por comentar algunos aspectos de sus viñedos, que son sin duda unos viñedos con historia, así como el papel que juega actualmente la mujer en su estructura. Y estos dos aspectos conforman la historia que hoy le vamos a contar, finalizando con uno de sus vinos, el Pingorote Sauvignon Blanc, uno de los miembros de la gama Pingorote, una de las marcas emblemáticas de Latúe.
Localizados en el centro de España y a una distancia máxima de 15 kilómetros de la bodega, sus viñedos configuran un paisaje genuino y característico propio de La Mancha. Con una altitud media de 725 metros sobre el nivel del mar, amparado por las riberas del río Gigüela e influenciado por un clima mediterráneo continental extremo con veranos cálidos e inviernos fríos, se localiza un enclave natural de 4.300 hectáreas de viñedo, propiedad de Bodegas Latúe, que es, por cierto, una de las bodegas ecológicas más grandes de Europa. Las condiciones singulares para el cultivo de la uva, proporcionadas por una lluvia escasa y un suelo pedregoso pardo-cobrizo sobre caliza, confieren a los vinos de Bodegas Latúe una calidad excepcional y una personalidad inigualable.
Pingorote es una de las marcas más queridas de la bodega y una de las que identifica a Bodegas Latúe. Agrupa a unos vinos con carácter, que huyen de los convencionalismos y que buscan diferenciarse de los vinos tradicionales. Y entrando en la gama Pingorote, vamos a comentar que además de tres tintos (joven, crianza y reserva), todos de tempranillo, con los que cuenta la marca, disponen de este Pingorote Sauvignon Blanc del que vamos a hablar a continuación. Es un vino blanco joven que se elabora exclusivamente con esta variedad y que está acogido a la D.O. La Mancha.
Se trata de un vino de color amarillo pálido a la vista, de aspecto limpio y brillante y con irisaciones verdosas. En nariz despliega diversos aromas destacando los florales, las frutas con hueso y tropicales y ciertas notas cítricas. A su paso por el paladar se descubre fresco, afrutado y sabroso, con notas cítricas y estando dotado de largo retrogusto. En suma, es un vino complejo y elegante que combina bien, servido a unos 8 ºC, con platos de pescado, tapas, ahumados, sushi, marisco y risotto. Su grado alcohólico es de 12,5 %/Vol. y su PVP aproximado de 5 €.
Home