Alacer es el nuevo proyecto con el que el grupo de Bodegas Riojanas se ha propuesto desafíar los límites de la viticultura de altura en Ribera del Duero. Con bodegas y viñedos en distintas Denominaciones de Origen, la centenaria casa riojana estrena su última aspiración con una gama de tres vinos: Alacer Joven, Alacer Roble y Alacer Crianza.
El proyecto se compone de cuatro pequeñas parcelas de viñedos de altura: La Torca, Vadocondes, Los Hoyos y Las Ontanillas, localizadas en los municipios de Sta. Cruz de la Salceda y Vadocondes. Todas ellas están ubicadas por encima de los 900 metros. Aquí, los elementos obligan a una viticultura de altura, con un clima extremo y gran amplitud térmica, lo cual favorece una lenta maduración, manteniendo un nivel óptimo de acidez y, por tanto, dando uvas excelentes. En suma, altura, clima extremo, y la antigüedad de las viñas plantadas en vaso son el cóctel que sirve estos tres primeros vinos de Alacer. Aquí es donde comienza el último sueño de Bodegas Riojanas en Ribera del Duero, un proyecto cuyo futuro está abierto al enorme potencial de este terruño que desafía los límites.
De presentarlo se encarga Alacer Roble 2020, sin duda el vino que será el protagonista de esta primavera. Contiene el mensaje del viñedo Las Ontanillas, una micro-parcela de cepas de tempranillo de más de 40 años de edad, rodeada de enebros, encinas y sotobosque de romero, cuya fragancia no es comparable a la de ningún otro lugar. Por eso, Alacer Roble 2020 tiene un intenso carácter frutal, aromas de moras y arándanos sobre delicadas notas de regaliz y especias. En el paladar, su corta crianza en barricas de roble le confiere estructura y equilibrio, sin perder su juventud y carácter varietal. La buena acidez de las uvas que propicia la altitud de Las Ontanillas, combinada con unos taninos suaves y redondos, aportan una excelente persistencia final con recuerdos a fruta roja confitada, envueltos en toques de vainilla y tofe. Su PVP es de 8 €/botella.
Solamente la experiencia de más de 130 años dedicados al cultivo de la vid desde el absoluto respeto y su apuesta por las energías renovables, ha hecho posible que Bodegas Riojanas haya conseguido un autoabastecimiento del 22% del consumo total de energía utilizada en Cenicero a lo largo del año, gracias a fuentes limpias procedentes de la instalación, en proyecto cofinanciado por FEDER, de paneles solares para autoconsumo eléctrico. Esto nos ha permitido reducir las emisiones de CO2 en 54,80 toneladas anuales. Bodegas Riojanas, S.A., comprometidas con la sostenibilidad del medioambiente.
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