Durante siglos, la ceremonia del té en Japón se ha considerado un acto de meditación, un momento de conexión con uno mismo y de calma que ha estado profundamente ligado a la tradición. Inspirado en esta filosofía y en un momento de auge del matcha a nivel global, nace KYŌ, un espacio que busca recuperar la esencia de este ritual a través de una experiencia inspirada en el lujo silencioso y el respeto por la tradición. “Nosotros convertimos la ceremonia japonesa en una experiencia única que habla por sí misma” explica Rocío Sáez, quien junto con su marido Luis Muñoz-Porras Olaya, el empresario y emprendedor, ha creado este proyecto que comenzó en su luna de miel. “Yo ya era una enamorada del matcha antes de que fuese tendencia y cuando fuimos a Japón después de casarnos, nos dimos cuenta de que queríamos que Madrid contase con un espacio que respete y valore la tradición del matcha”, cuenta Rocío. “Allí me di cuenta de que en España y tampoco en Europa existe un lugar donde se ofrezca esta pureza del té matcha. Y me inspiré en mi mujer, Rocío, a la hora de crear KYŌ”, completa Luis Muñoz-Porras Olaya.
Al atravesar la puerta de KYŌ, ubicado en la calle Sagasta 8, se puede apreciar la sutileza y elegancia en su decoración, un concepto ideado para transmitir el universo de sensaciones que envuelve a la cultura del matcha. “En KYŌ todo está inspirado en la filosofía zen japonesa. De esta forma, aunque el ritual de preparación del matcha sea el centro de la experiencia, también lo acompaña el entorno, siguiendo la máxima de que, para los japoneses, el espacio tiene que transmitir paz, tranquilidad e invitar a la meditación”, continúa Sáez.
En KYŌ se respeta la tradición y el ritual del té matcha, pero sobre todo se cuida y se selecciona cuidadosamente la calidad del producto.“Uno de los principales pilares de KYŌ es sin duda el producto. El nuestro es un matcha japonés orgánico seleccionado y preparado bajo los más altos estándares de calidad”, puntualiza Rocío. Ella y su marido, se inspiraros en los rituales que componen la ceremonia tradicional japonesa respetando el umami (sabor característico de alta calidad del matcha), preservando sus matices y riqueza sensorial. Así, en su carta, cada matcha presenta una intensidad de sabor umami diferente que se consigue a la hora de recolectar las hojas de tés. Midori, que es un blend de diferentes hojas de matcha recolectadas a tijera y que en japonés significa “bocado de color verde”, ideal para un latte diario o para introducirse en el universo matcha. Por su parte, Horó es de una calidad muy alta por la selección de hojas, su recolección también es a tijera y su nombre significa el “rocío de las mañanas”, en un guiño al nombre de la mujer del fundador de KYŌ. El umami que desprende es de una calidad suprema. Tenkú es la gama más premium de su carta. La hoja se extrae con la yema de los dedos y las hojas son exquisitamente seleccionadas y tratadas de manera manual, y significa “cielo”. Su textura en boca es muy sedosa y la intensidad del umami es exquisita. Y, por último, Hojicha un sabor muy particular proveniente de las hojas del matcha tostado para conseguir que el nivel de cafeína descienda y que su momento de consumo se acerque más al de un café descafeinado. Su textura en boca es muy particular y recuerda al tueste.
En cuanto a las formas de consumirlo, todas las variedades se preparan para ser degustadas en forma de latte, con una amplia variedad de tipos de leche y bebidas vegetales, o, si el cliente lo prefiere, pure (al natural o con hielo), siempre en versiones de take away. El matcha puede disfrutarse solo o combinado con alguna de las leches disponibles, con un precio que varía en función del tipo de matcha seleccionado y la preparación elegida.
El diseño del local ha sido concebido por Luis y ejecutado por Berd Studio proyectando una estética minimalista dotando al espacio de pureza y elegancia con el objetivo de centrar toda la atención en la ceremonia del matcha. “Hemos conservado la piedra y las molduras originales del establecimiento para crear esa sensación de templo espiritual que evoca a ese mundo tan identitario de Japón”, explica Luis. “Todo el mobiliario se ha realizado a medida y en las paredes se ha aplicado microcemento para buscar un juego de texturas”.
La mesa central, de piedra, destaca por su simplicidad. “Toda la atención recae sobre la chagama, el hervidor de agua hierro fundido, y el hishaku, la cuchara de bambú original de Japón que nos han diseñado en exclusiva para nosotros”, detalla Muñoz-Porras. A su lado se disponen todas las herramientas que se utilizan en KYŌ para preservar este ritual del té japonés: desde el chawan (cuenco) y el chasen (batidor) hasta el chashaku(cuchara). Con estos detalles, se ha querido recrear la esencia de los templos japoneses, con el objetivo de acercar a los amantes del matcha a su ceremonia. “Allí este ritual se asocia con la meditación pausada y con un momento íntimo, donde la ostentación no tiene cabida”, explica Luis.
KYŌ es un espacio dedicado a la ceremonia japonesa del té matcha. Fundado por Rocío Sáez y Luis Muñoz-Porras Olaya, el proyecto nace con el objetivo de acercar al público la tradición del matcha ceremonial japonés a través de una experiencia que combina producto de alta calidad, ritual y filosofía zen. El concepto de KYŌ se articula en torno a tres pilares: el producto —matcha japonés orgánico cuidadosamente seleccionado y preparado con estándares consistentes—; el lugar —un espacio minimalista diseñado en torno al ritual y al cliente—; y la experiencia —un momento personal concebido con precisión, donde el ritmo pausado, la estética depurada y el cuidado por el detalle invitan a disfrutar de un lujo accesible y sin ostentación. Su enfoque sitúa la autoridad en la propia experiencia, pensada para que hable por sí sola.
KYŌ
c/ Sagasta, 8
Madrid
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