El trabajo en casa es ya una modalidad bastante extendida en muchos países del mundo, también en España. Lo cierto es que crear un espacio de trabajo se hace esencial si queremos aprovechar el tiempo en casa; y es que trabajar desde aquí puede tener cosas buenas, pero lo cierto es que si no diferenciamos bien nuestro rincón productivo del resto de la casa, podríamos terminar quemándonos de más. Para poder configurar este espacio hace falta algunas cosas como un buen escritorio, pero también muchas otras que dependen de la iluminación, organización e incluso de la personalización.
Muebles adaptados
Lo primero que tenemos que hacer es escoger el espacio. Esto marcará totalmente el tipo de muebles que necesitamos, sobre todo el escritorio. Afortunadamente encontramos un sinfín de opciones, tanto si contamos con muchos metros como si contamos con pocos.
Intenta, eso sí, que los muebles de tu espacio de trabajo sean lo suficientemente cómodos; y es que vas a pasar muchas horas trabajando. Además, baraja la opción de añadir estanterías o cajoneras dependiendo del tipo de trabajo que hagas para poder guardar todo tu material.
El uso del color
La psicología del color también es importante en el espacio en el que vamos a trabajar. Si quieres mayor concentración, intenta no tirar de colores muy potentes. Lo mejor sería apostar por colores neutros como el blanco o beige, aunque quizá un gris claro también sea una excelente opción que de elegancia al rincón. Si aun así te apetece usar algún color, apuesta siempre por los tonos pastel.
La luz para poder trabajar
Cuando escojamos una habitación o rincón para trabajar en casa, lo mejor es que cuenten con luz natural. Esto nos ayudará a trabajar mucho mejor. No obstante, no siempre tenemos esa suerte. Además, también hay que contemplar la posibilidad de esos días nublados. La luz artificial en forma de flexo es buena idea, ya que podremos dirigirla a nuestro antojo.
El orden como clave
Si quieres trabajar de forma más fluida, lo mejor que puedes hacer es tener tu espacio de trabajo bien ordenado. Intenta tener todo lo imprescindible a mano; y es que eso te evitará tener que ir constantemente a por lo que necesitas. Puedes aprovechar las cajoneras o colocar diferentes casilleros encima de la mesa.
Comodidad ante todo
Una jornada laboral en casa puede ser agotadora, como en una oficina. Por este motivo, no podemos pensar que algo tan esencial como las sillas de oficina pueden ser una elección sin importancia. Debemos adquirir sillas ergonómicas que puedan mejorar nuestra postura, reducir nuestros dolores de espalda y ser lo suficientemente cómodas para pasar horas sentados en ellas. ¿Por qué? Además de por lo evidente, usar sillas adaptadas para los puestos de trabajo hace que la productividad sea más alta.
Toques naturales en tu estudio
Por último, no podemos negar que colocar alguna planta en nuestro estudio puede ayudar también bastante. Es más, la naturaleza es una herramienta que nos dará calma y motivación. Puedes colocar pequeños cactus o bien un bonsái. Una fuente de color y vida cerca de tu mesa. Ten en cuenta que estas plantas pueden, además, purificar el aire. Pequeños detalles que dan confort.

