Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Maduro teme un desenlace inminente y llama al pueblo de EE.UU. a frenar “la mano enloquecida que ordena bombardear”

Mientras Maduro intenta victimizarse, la operación “Southern Spear” busca frenar el flujo de drogas y la influencia del régimen autoritario en Sudamérica

Paul Monzón 15 Nov 2025 - 02:48 CET
Archivado en:

Más información

Trump intensifica la ofensiva militar de EEUU en el Caribe y evalúa ataques selectivos en el interior de la Venezuela chavista

El dictador Maduro ordena ‘movilización militar masiva’ en Venezuela ante el despliegue bélico de EEUU en el Caribe

El régimen de Nicolás Maduro volvió a recurrir este viernes a su ya habitual retórica antiestadounidense, acusando sin pruebas a Estados Unidos de planear una supuesta agresión militar contra Venezuela. En un encuentro televisado desde Caracas, el líder chavista pidió al pueblo estadounidense “detener la mano enloquecida de quien ordena bombardear”, en referencia al despliegue militar norteamericano en el Caribe.

Sin embargo, Washington ha dejado claro que el operativo “Southern Spear” (Lanza del Sur), recientemente anunciado por el secretario de Guerra Pete Hegseth, tiene objetivos precisos: cortar las redes de narcotráfico que amenazan la seguridad de la región y que, según informes internacionales, operan con la complicidad de altos mandos del propio régimen venezolano.

La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno de Estados Unidos para reforzar la seguridad del hemisferio y contener las actividades ilícitas que se han intensificado bajo el amparo del chavismo. Fuentes del Comando Sur confirmaron que la operación está dirigida por unidades conjuntas especializadas en la lucha contra el crimen transnacional.

Lejos de asumir responsabilidades, Maduro volvió a refugiarse en su discurso ideológico, apelando incluso a los “hermanos cristianos” de Estados Unidos para que “toquen las campanas de la paz”. Su llamado pretender desviar la atención de la crisis interna y del aislamiento creciente de un régimen que enfrenta la acusación de violaciones a los derechos humanos y vínculos con el narcotráfico.

Mientras tanto, Washington mantiene su postura: la seguridad regional no puede quedar en manos de dictaduras. La presencia estadounidense en el Caribe responde a un compromiso real con la estabilidad, la democracia y la lucha contra un sistema corrupto que ha llevado a millones de venezolanos al exilio y a la pobreza.

Más en PD América

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by