Desde el principio olía a patraña.
La detención de Nacho Cano ha copado las portadas de periódicos y tertulias televisivas desde que saltase el pasado lunes 8 de julio de 2024.
El compositor musical apuntó a que se trataba de un atropello con fines políticos debido a su amistad con Isabel Díaz Ayuso y su rechazo a la izquierda.
Todo parece indicar que el asunto va más allá, tal y como ha señalado Carlos Cuesta, director adjunto del Grupo Libertad Digital. Según el periodista esta detención “huele muy mal” y se podría tratar de una maniobra mediática “para tapar otra cosa”.
Explica el comunicador que la decisión de realizar esta detención, que ha sido totalmente mediática, se tomó después de conocer que la UCO iba a hacer el registro en la Diputación de Badajoz, sede del hermano investigado de Pedro Sánchez.
«Huele que espanta»
De esta forma, gracias a esta noticia, la izquierda conseguiría “tapar mediáticamente” la nueva operación en el caso del músico David Sánchez.
Esta orden contó con el respaldo de los mandos políticos de la Policía, dirigiéndose directamente al Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska, afirma Cuesta.
“El responsable del ministerio no son los policías, el responsable del ministerio es el ministro. El ministro se llama Fernando Grande Marlaska. Y a mí esto me huele que me espanta. O sea, si de verás hubiese que detener a cualquier persona, que resulta que tiene un convenio de becas y una becaria le denuncia porque considera que no se han cumplido sus derechos, tela marinera con el número de detenidos que tendríamos que ver”.
El periodista subraya la detención mediática de este caso en comparación con el escándalo de Begoña Gómez o el de David Sánchez.
“Lo digo abiertamente, tiene toda la pinta de que efectivamente, cuando descubrieron que iba a haber un registro muy mediático, por motivos obvios, en la Diputación de Badajoz, se tomó la decisión de anteponer otra mercancía para que, desde el punto de vista mediático, se tapase el escándalo, uno más de los que rodean a la familia de Pedro Sánchez. Y en este caso la víctima fue Nacho Cano y, además, presumiblemente, se filtró esta información a la cadena SER y el diario El País, que enseguida sabían que se había producido la detención de este productor”, añade Cuesta.