DEL ‘AZOTADOR’ PABLO IGLESIAS AL PRESUNTO AGRESOR ERREJÓN

Radiografía del machismo en Podemos: perversiones, chantajes y agresiones sexuales

Salen a relucir lo más repugnante de uno de los hombres de la cúpula de los ‘machos alfa’ mientras todos callaban como puertas

Radiografía del machismo en Podemos: perversiones, chantajes y agresiones sexuales

Llegaron a la política reivindicando la lucha feminista.

Podemos, aquel partido que nació hace diez años con el fin de promover el cambio y acabar con la desigualdad, terminó siendo el medio mediante el cual, sus líderes, se llenaron los bolsillos convirtiéndose en la casta con la que querían acabar.

La dimisión de Íñigo Errejón tras varias denuncias en redes sociales por presuntas actuaciones machistas, misóginas y vejatorias ha abierto una espita entre la izquierda, con una actuación patética por parte de la cúpula de Sumar que salpica directamente a Yolanda Díaz, vicepresidenta del Gobierno, ya que el partido tenía conocimiento desde hacía tiempo de estos comportamientos del portavoz del grupo parlamentario. A pesar de ello, la formación hizo caso omiso y siguió adelante como si el tema no fuera con ellos.

Lo más hipócrita del asunto es el cinismo y la doble moral de Sumar, contundente con la violencia machista mientras era conocedor de las turbias actitudes de Errejón.

También las periodistas Ana Pardo de Vera y Esther Palomera manifestaron a raíz del caso Errejón que sabían del talante del cofundador de Podemos desde hace años.

Salen a relucir ahora lo más repugnante de uno de los hombres de la cúpula de los ‘machos alfa’ mientras todos callaban como puertas a pesar de ondear cada 8 de marzo la bandera feminista. Hipocresía elevada a la máxima potencia.

Los testimonios que desmontan el falso feminismo de Podemos

Beatriz Talegón, analista política, relató en el plató de ‘Horizonte’ (Cuatro) el bochornoso trato de los hombres de Podemos hacia las mujeres cuando la formación empezaba a hacer sus pinitos en la televisión con Juan Carlos Monedero o Pablo Iglesias como protagonistas de esta historia:

“He vivido vergüenza ajena con los líderes de Podemos. La manera de dirigirse a las mujeres, recuerdo un programa que había, ‘La Tuerka’ y cómo Monedero me llamaba personalmente para invitarme y los términos me daban vergüenza ajena a mí y a la gente que trabajaba conmigo”.

Según Talegón, los de Podemos se referían con términos que causaban un verdadero “sonrojo” y “vergüenza” como “linda” o preciosa”.

“Yo he visto en primera persona actitudes que no se me ocurriría imaginar ni de los señores ochenteros que te puedes esperar más tradicionales y machistas. Recuerdo ese cambio de pareja en Pablo y la imagen que se dio de Tania Sánchez cuando se la mandó al gallinero”.

También Celia Cánovas, exsenadora de Podemos, contó en el programa ‘La Burbuja’ el talante machista de Iglesias y del también cofundador, Monedero:

“En muchos partidos no puedes hablar más de la cuenta y en este, especialmente, pero yo decía cosas y los demás se callaban y a él le hacía como gracia y se hacía cachondeo conmigo. Un día, en una reunión de partido en la calle Princesa, yo estaba de pié y el cuando pasó, me dio un pellizquito en la espalda. Cuidado con el tema de los machismos y de las historias estas”.

«Es un machista absoluto. Monedero y él arrasaban. Les encantan las mujeres, sean como sean hasta el punto, me lo han dicho personas cercanas, que Irene Montero escogía como secretaria de Pablo Iglesias a mujeres gordas, feas, para que no tuviera tentaciones”.

Sol Sánchez, exdiputada de Podemos en la Asamblea de Madrid, reveló en ‘La mirada crítica’ (Telecinco) la manera en la que se complicó su trayectoria profesional en la política después de haber denunciado una situación de acoso por parte de un miembro de la dirección de IU.

La exdiputada presentó una denuncia contra la dirección de la formación encabezada por Álvaro Aguilera por “insultos, difamación y persecución”. Así, desde el momento en el que Sánchez interpuso la denuncia ante el órgano federal del partido, sufrió el aislamiento de sus compañeros de organización e incluso se le privó de un espacio adecuado para trabajar.

El mismo partido que presume de encabezar la lucha del feminismo, intentó acabar con la trayectoria profesional de una mujer tras una denuncia de acoso.

Lo cierto es que no había que ser muy avispado para darse cuenta que Iglesias y los suyos olían a chamusquina desde el principio. El periodista Javier Algarra, entonces presentador de ‘El gato al agua’, fue testigo de los inicios de Pablo Iglesias en televisión y cómo dos semanas después de ingresar al programa le pidió que también llamara a su pareja, Tania Sánchez Melero. Ambos participaron en el programa durante todo el año 2013. Cuando rompieron, Iglesias mandó a Tania al gallinero del Congreso quedando marginada.

La propia Susana Díaz, expresidenta de la Junta de Andalucía por el PSOE, no se quedó corta definiendo a los cuatro ‘machos alfa’ de Podemos: Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Pablo Echenique y el propio Errejón.

«Dartañán nos llamaba casta y acabó viviendo como la casta en Galapagar», reflexionó sobre Iglesias y también retrató al defraudador Monedero, “hace honor a su nombre. Defraudó a Hacienda y era el que nos hablaba de las puertas giratorias».

Recordó también el caso de Echenique, el cual no tenía dado de alta a su cuidador y por último, Errejón, “el del ‘Yo sí te creo hermana’, y presunto depredador sexual».

Cada cual peor.

Iglesias, el ‘azotador’

El cabeza de partido, Pablo Iglesias, quedó retratado desde el principio. En agosto de 2014, el cofundador de Podemos dijo en un chat que “azotaría hasta que sangrase” a Mariló Montero.

“La azotaría hasta que sangrase… Esa es la cara B de lo nacional popular. Soy un marxista algo perverso convertido en un psicópata”, rezó en Telegram.

Esas fueron sus palabras sobre la presentadora de ‘La Mañana’ de TVE, después de que la periodista dijera sobre él: “es un hombre oscuro, no el estandarte del 15M ni el prototipo de macho ibérico”.

Hubo un tiempo en que Rita Maestre, exnovia de Errejón, era reportera de ‘La Tuerka’ y sufrió en primera persona el machismo de Iglesias.

Para miradas lujuriosas las que tú despiertas, Rita, allá donde vas», dio como respuesta Iglesias tras un vídeo de la portavoz de Más Madrid. Un comentario completamente fuera de lugar con el que cualquier mujer se escandalizaría.

El caso Errejón

La actriz Elisa Moulinaá denunció a Errejón por acoso. Según su testimonio fue “víctima de acoso sexual” tras coincidir con él en una fiesta.

«Yo creo que tiene rasgos de psicópata narcisista y cada vez se está viendo más», afirmó la actriz y agregó: «En la primera hora que he conocido a una persona, la encierras en una habitación y la tocas, sin una buena conversación y sin algo que te lleve a ello, ¿sabes? Es que no se hace y punto. Y ya está. Es que no se hace y lo tienen que entender».

Moulinaá relató que después de ir la presentación del libro de Errejón, se tomaron una cerveza y después todo fue «súper rápido». «Yo me tenía que ir a la fiesta de mis amigos, él se vino, en el coche me dijo lo de las tres normas, en el ascensor ya me metió la boca y en la casa pasó lo que pasó. Y luego me dejó salir de la habitación con la condición de irnos en 20 minutos. Y cuando yo estaba ahí con mis amigos, de repente me pone la chupa, me lleva al coche y pasa todo así muy rápido».

Lo cierto es que el juez Adolfo Carretero ha dado el primer paso para investigar el caso Errejón y citará a declarar como investigado al exdiputado por un presunto delito contra la libertad sexual.

Los hechos denunciados por Moulinaá podrían ser constitutivos de un delito de agresión sexual castigado con penas que van de 1 a 5 años de cárcel.

La cosa pinta fea y bastante mal para el ex líder de Más Madrid y cofundador de Podemos.

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Autor

Cristina López Mantas

Cristina López Mantas (1994) es graduada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, redactora de política en Periodista Digital.

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