El periodista Eduardo García Serrano participa en ‘La retaguardia’ de PERIODISTA DIGITAL para comentar la actualidad política del país.
En su intervención ha analizado el discurso del rey Felipe VI, al tiempo que ha atizado a la izquierda por sus ataques contra la Corona y ha expuesto las razones por las que en España no puede haber una república.
Se posiciona como monárquico pero de los reyes católicos, del emperador Carlos o de Felipe II. Sin embargo, no se suma a las críticas de la “escoria política” y rebate que 1600 años de corona “nos contemplan”.
“Desde los reyes godos, desde Ataúlfo hasta Felipe VI. Eso conforma España, es inentendible sin su corona, su monarquía y sin la cruz. La alianza entre el trono y la cruz es lo que forja esta gloriosa nación”.
Recuerda que en dos ocasiones se ha prescindido de la figura del rey, dos experiencias republicanas. “la memoria republicana en comparación con la monárquica en España es ridícula, además de atroz.
La memoria republicana no alcanza los 9 años frente a 1600. Con lo cual, cuestionar no la figura sino la institución ofreciendo la alternativa republicana es pegarse un tiro en la sien”.
García Serrano resalta que el rey no cuenta con imperium pero sí con autoritas. En ese sentido, considera que podría haber hecho algo más para evitar el desmadre sanchista.
“En esas reuniones que el rey mantienen periódicamente con las altas autoridades del Estado podría hablar más claro y fuerte. Por ejemplo, en la junta de jefes del Estado mayor con el presidente de Gobierno y el ministro de Defensa, decirles que el proceso independentista por el que estamos atravesando es absolutamente intolerable. Y esto, después de su fabuloso discurso de 2017. Si hubiese tenido esa actitud, seguramente no estaríamos como estamos”.
También resalta que el acoso de la izquierda a la monarquía actual se debe a su origen franquista porque él era monárquico y antes de morir, lo dejó todo atado para que Juan Carlos le sucedería como jefe de Estado.
“Socialistas, comunistas y separatistas no olvidan ni perdonan, y tienen razón, que la monarquía actual no se debe a la Constitución del 78 sino que se debe a la ley de sucesión de 1969 del general Franco. Si él se hubiese muerto sin dejar todo bien atado, reinstalando la monarquía, hoy no tendríamos monarquía”.