Más información
Vergonzoso.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha salido rápidamente a desmarcarse de cualquier responsabilidad política al conocerse la tragedia en Adamuz.
El ministerio que dirige Puente, que pasa más tiempo tuiteando e insultando que gestionando, ha ignorado y despreciado todas las denuncias de fallos y vibraciones en ese tramo. Hay que recordar que incluso los propios maquinistas habían alertado del estado de las vías.
Pese a que los fallos, retrasos e incidencias se han multiplicado en los últimos años, el ministro tuitero, en lugar de asumir responsabilidades, ataca a los denunciantes y, con sorna, reivindica que el ferrocarril vive «su mejor momento» en España.
El desgaste de las vías en el país —tanto en el ferrocarril como en las autovías y los aeropuertos— es evidente, y el Gobierno de Pedro Sánchez no hace casi nada para solventar esta situación.
La situación adquiere un cariz más oscuro cuando recordamos que el Ministerio de Transportes (cuando estaba en manos de Ábalos) o Adif son ejes de los casos de corrupción que salpican al Gobierno y al PSOE.
Y, nuevamente, la respuesta del ministro Puente ha sido deslizar la tesis de la conspiración sobre un incidente que nunca se debió haber producido. Cataloga de «raro» el asunto, señala que el tren de Iryo era «prácticamente nuevo» y que se habían invertido «700 millones en la vía».
Ahora toca estar con las víctimas, pero estaremos atentos a la investigación, porque los responsables deben asumir sus culpas.
Alfonso Rojo analiza este y otros asuntos de actualidad en el 24×7 de este lunes, 19 de enero, junto a la portavoz de HazteOír, Nouna Lozano.
Más en Periodismo Online
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home