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La historia bíblica de las diez plagas de Egipto es uno de los relatos más conocidos del Antiguo Testamento. Según la tradición, Dios envió estas calamidades para persuadir al faraón de que liberara al pueblo hebreo de la esclavitud. Las diez plagas fueron: agua convertida en sangre, invasión de ranas, plaga de piojos, plaga de moscas, muerte del ganado, forúnculos en la piel, granizo devastador, langostas que arrasaron la vegetación, oscuridad total y, finalmente, la muerte de los primogénitos egipcios.
Curiosamente, en la España actual bajo el mandato de Pedro Sánchez, marido de Begoña Gómez y antiguo aliado de José Luis Ábalos, parece que estamos experimentando nuestras propias «plagas modernas», una serie de catástrofes que han golpeado al país en los últimos años y que han puesto a prueba la capacidad de gestión del gobierno.
El gran apagón: oscuridad sobre la península
El pasado 28 de abril, España vivió un episodio sin precedentes en su historia reciente: un apagón eléctrico masivo que afectó a todo el territorio peninsular y a Portugal. Durante cinco segundos, a las 12:33 horas, desapareció el 60% de la generación eléctrica del sistema español, equivalente a 15 gigavatios, provocando un colapso total de la red.
Este «cero energético», como lo denominó Red Eléctrica, paralizó la actividad económica, social y educativa del país. Tiendas y supermercados no pudieron realizar cobros con tarjeta, miles de personas quedaron atrapadas en ascensores y vagones, y los servicios básicos tuvieron que recurrir a generadores de emergencia.
Lo más preocupante de este episodio es que, semanas después, aún no se conocen con certeza las causas. El presidente Sánchez afirmó en su momento: «No descartamos ninguna hipótesis», aumentando la incertidumbre sobre este histórico apagón. Algunos expertos, como el ingeniero Manuel Moral, profesor del máster en Transición Energética Renovable en la Universidad Europea, han advertido que esta situación «podría repetirse» si no se toman las medidas necesarias, ya que el sistema «es vulnerable».
Las plagas de Sánchez: una cronología de desastres
El apagón es solo el último de una serie de eventos catastróficos que han azotado España durante el mandato de Pedro Sánchez, conformando lo que algunos críticos han denominado «las plagas de Sánchez»:
1. La erupción del volcán de La Palma: En septiembre de 2021, el volcán Cumbre Vieja entró en erupción, provocando la evacuación de miles de personas y la destrucción de numerosas viviendas e infraestructuras. La gestión de esta crisis fue ampliamente criticada por la lentitud en la llegada de ayudas a los afectados.
2. La pandemia de COVID-19: Aunque fue un fenómeno global, la gestión española fue particularmente controvertida, con decisiones tardías, cambios constantes de criterio y una comunicación confusa que generó desconfianza en la población.
3. La DANA en Valencia: Las devastadoras inundaciones que afectaron principalmente a la Comunidad Valenciana en 2022 y 2023 pusieron de manifiesto las deficiencias en los sistemas de alerta temprana y la coordinación entre administraciones.
4. La crisis diplomática con Marruecos: El conflicto diplomático con el país vecino provocó la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta en mayo de 2021, generando una crisis humanitaria y de seguridad sin precedentes.
5. La plaga de chinches en la T4: El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, especialmente la Terminal 4, ha sufrido recientemente una invasión de chinches que ha generado alarma entre los viajeros y ha dañado la imagen internacional de España como destino turístico.
6. La sequía: Amplias zonas del país han sufrido una sequía prolongada que ha afectado gravemente al sector agrícola y ha provocado restricciones de agua en numerosas poblaciones.
7. El gran apagón eléctrico: Como ya hemos mencionado, este reciente episodio ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de nuestras infraestructuras críticas.
Un sistema vulnerable ante nuevas amenazas
Lo más preocupante es que, según algunos análisis, podríamos estar solo al principio de esta serie de «plagas modernas». La inteligencia artificial de ChatGPT, consultada sobre cuándo podría producirse el próximo gran apagón en España, menciona que «en redes sociales ha circulado un TikTok viral que afirma que una inteligencia artificial predijo un nuevo apagón para el 17 de agosto de 2025». Aunque esta predicción carece de respaldo científico, refleja la preocupación existente entre la población.
Los expertos señalan varios factores que podrían provocar nuevos cortes de luz en el país: desde olas de calor extremas que saturen la red hasta posibles ciberataques contra infraestructuras críticas. La transición energética, aunque necesaria, también está generando tensiones en un sistema eléctrico que no siempre está preparado para integrar grandes cantidades de energías renovables, cuya producción es intermitente por naturaleza.
La gestión de crisis: el talón de Aquiles del gobierno
Una característica común en todas estas «plagas» ha sido la cuestionada gestión gubernamental. En el caso del reciente apagón, la falta de transparencia sobre las causas ha generado todo tipo de especulaciones. Aunque el presidente Sánchez informó que se había restablecido casi el 50% del suministro al final del día, la incertidumbre sobre lo ocurrido persistió.
La vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, señaló que «no hay indicios de que haya sido provocado», mientras que el primer ministro portugués, Luís Montenegro, afirmó que el origen del fallo estuvo en la red española. Esta disparidad de versiones no ha hecho más que alimentar la desconfianza ciudadana.
Un país a prueba de resiliencia
A pesar de todas estas adversidades, España ha demostrado una notable capacidad de recuperación. Tras el apagón, los servicios esenciales se restablecieron progresivamente, y la vida cotidiana volvió a la normalidad en cuestión de días. Sin embargo, queda la sensación de vulnerabilidad y la pregunta de si estamos preparados para afrontar nuevas crisis.
La comparación con las plagas bíblicas puede parecer exagerada, pero refleja la percepción de muchos ciudadanos de estar viviendo una época de especial adversidad. Como en el relato bíblico, donde cada plaga tenía un propósito, estas crisis modernas deberían servir para aprender y fortalecer nuestros sistemas de prevención y respuesta.
¿Sabrá el gobierno de Sánchez aprender de estas «plagas» y preparar al país para futuros desafíos? ¿O seguiremos acumulando catástrofes sin extraer las lecciones necesarias? El tiempo lo dirá, pero mientras tanto, los ciudadanos españoles miran al cielo con aprensión, preguntándose cuál será la próxima calamidad que deberán afrontar.
Datos curiosos sobre las plagas bíblicas y modernas
Un aspecto fascinante de las plagas bíblicas es que algunos científicos han intentado explicarlas como fenómenos naturales encadenados. Por ejemplo, la primera plaga (agua convertida en sangre) podría haber sido causada por algas rojas que, al morir los peces, provocaron la proliferación de ranas (segunda plaga). Al morir estas, habrían aparecido los insectos (tercera y cuarta plagas).
En cuanto a nuestras «plagas modernas», el reciente apagón eléctrico tiene el dudoso honor de ser el más grave de la historia reciente de España. Durante cinco segundos, desaparecieron 15 gigavatios de generación eléctrica, una cantidad superior a la potencia total de todas las centrales nucleares españolas juntas, que es de 7,4 gigavatios.
Otro dato curioso es que, según los expertos en ciberseguridad, España sufre diariamente miles de intentos de ciberataques contra sus infraestructuras críticas. Aunque la mayoría son neutralizados, el riesgo de un ataque exitoso que provoque un nuevo «cero energético» es una amenaza constante que mantiene en alerta a nuestros servicios de seguridad.
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