No hay nada como analizar nuestro reciente pasado histórico para comprender cómo hemos llegado a esta situación tan desastrosa en España.
La famosa frase de “el pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”, en nuestro caso, se está cumpliendo a rajatabla.
El marxismo, desde su nacimiento, sólo tiene un objetivo: dominar el mundo con una férrea dictadura donde los que mandan viven a todo tren y amasan las mayores fortunas del mundo, mientras que el resto de la población se muere de hambre y está sometida al poder omnímodo del dictador que suprime todas las libertades y donde la disidencia se paga con la cárcel cuando no con la muerte. No estoy imaginándome nada, solo tenemos que mirar a Cuba, Venezuela, Nicaragua, Corea del Norte, etc., por no citar dictaduras pasadas con la URSS y Camboya.
En España, actualmente, tenemos dos máximos exponentes del marxismo, Sánchez y Zapatero, que acompañados por lo peor del espectro político, están intentando llevarnos a esa dictadura que persigue todo marxista que se precie. Eso sí, todo ello en nombre de la democracia y las libertades, estrategia marxista pura y dura.
No es que no conozcamos nuestra historia, es que,la que conocemos es totalmente falsa. Ese idílico paraíso que nos pintan los marxistas de la segunda república no tiene nada que ver con el período más nefasto de la reciente historia de España.
Efectivamente, la situación de violencia callejera, con continuos asesinatos, huelgas, desórdenes públicos, amenazas, etc. era más propia de una guerra civil que de un país democrático que vive bajo el imperio de la ley.
Guerra civil que preconizaban continuamente los partidos de izquierda, cuyo máximo exponente era Largo Caballero, apodado el Lenin español, que en repetidas ocasiones declaró que si no ganaban en las urnas habría que tomar el poder por la fuerza e ir a la guerra civil. Muy democrático él. Si, ese que tiene una estatua en el paseo de La Castellana.
Pues si analizamos todo lo que hicieron los partidos de izquierdas en la segunda república, fundamentalmente el PSOE, es exactamente lo que está haciendo Sánchez ahora. Veamos:
1.- En la segunda república hubo gran incautación de propiedades privadas. Aquí, de momento, han legalizado el allanamiento de morada y el robo de viviendas y locales. Como es habitual en estos, se han inventado el termino “okupación” y con una palabra han dado licencia para que te ocupen tu casa y, además, les pagues agua, luz, gas, impuestos, etc. Ya veremos lo que tardan en incautar tierras y otras propiedades privadas. Tiempo al tiempo.
2.- La persecución a la Iglesia católica de 1931 a 1939 fue horrorosa, con multitud de asesinatos de religiosos, incendios de iglesias, seminarios y cualquier inmueble religioso. Ahora no lo pueden hacer tan descaradamente porque, de momento, tenemos leyes que no lo permiten, pero la persecución a la Iglesia sigue siendo una máxima de Sánchez que pretende encerrarnos a los católicos en las iglesias y que no haya la más mínima expresión pública de nuestra fe. Ya empieza a enseñar la patita con el acoso a los monjes benedictinos del Valle de los Caídos. La única verdad está en Dios, por eso le tienen tanto miedo.
3.- En la república cerraron los colegios católicos y prohibieron a los sacerdotes y monjas ejercer la enseñanza. Ahora están poniendo todo tipo de trabas para impartir la asignatura de religión. En los colegios concertados católicos están imponiendo sus condiciones ideológicas para poder cobrar la subvención y en los colegios públicos están embotando las mentes infantiles con una perniciosa “educación” sexual y permitiendo la intromisión de miembros de los colectivos LGTBI para pervertir ideológicamente las inocentes mentes de niños y jóvenes.
4.- Durante los años de la república, la censura fue creciendo de forma exponencial hasta terminar cerrando prácticamente todos los medios de comunicación derechistas. Aquí, también se le está viendo el plumero a Sánchez que está poniendo toda la carne en el asador para suprimir cualquier medio que tenga una opinión diferente a la suya. Esto es libertad democrática en vena.
5.- La persecución, ilegalización y disolución de muchos partidos de derechas durante la república fue un hecho incuestionable y probado documentalmente. Aquí, Sánchez lo está intentando con todas sus fuerzas con el continuo descrédito e insultos a cualquier organización que no le siga como un perrito faldero. Hay que reconocer que sabe infundir el temor a la derecha en el electorado. Lo incomprensible es que el electorado sea tan inocente, sobre todo, viendo lo que está haciendo este sujeto.
6.- En la república, la impunidad en la comisión de delitos para los miembros de los partidos frente populistas era permanente. Hoy, utilizan métodos más sofisticados pero el resultado es el mismo. Véase el indulto y la amnistía a los delincuentes separatistas catalanes, la exculpación a los ladrones de los ERES en Andalucía por el TC, la transferencia de las competencias de instituciones penitenciarias al País Vasco para excarcelar a los etarras, etc.
7.- El 11 de junio de 1936 se aprueba por las cortes republicanas el Proyecto de Ley que regulaba la constitución del Tribunal Especial para exigir responsabilidades civiles y penales en que puedan incurrir los jueces, magistrados y fiscales en el ejercicio de su función.
Yo creo que cuando Sánchez lee este tipo de cosas se le pone un gran brillo en la mirada. Cómo le gustaría tener un Tribunal así para detentar los tres poderes a la vez. Intentarlo, lo intenta, y además consigue muchas cosas, especialmente en el TC cuyo presidente es muy buen vasallo. Ya ha intentado “meter mano” a los jueces con el palabro lawfare y pretendiendo crear el ministerio de la verdad, donde él decidiría qué es verdad y qué es mentira.
La historia se repite y no cejarán en el intento. Hay que impedirlo, por eso es muy importante que seamos conscientes de cuál es su objetivo y adónde nos quieren llevar.
JOSE IGNACIO ECHEGARAY, colaborador de Enraizados.