Envejecer

¿Canallas? ¡No! ¡Lo siguiente! 

Nos lo hemos ganado con creces

¿Canallas? ¡No! ¡Lo siguiente! 

En la actualidad el número de viudas en España asciende a unos dos millones, es decir, el 10% de la población femenina, mientras que el de viudos se reduce a unos 500.000, y sin embargo nadie reclama un decreto ley por vía de urgencia, e ínfulas paritarias, que equilibre tal disloque.

Y no es que un servidor reclame que aumenté el número de viudos, Dios me libre; lo que digo es que el Estado debería esforzarse un poco en disminuir la cifra de viudas. Es decir, que se esmeren un ´poquito´ en reducir la comparativamente escandalosa mortalidad varonil en la tercera edad. Pero claro, esta no es una cuestión que entre dentro de las sensibilidades recogidas por la ramera Agenda 2030.

Una de las principales causas de mortalidad en el varón es por “cáncer de próstata”. El primer registro de cáncer de próstata de España arroja que en un año se diagnostican 18.872 cánceres de próstata, lo que quiere decir 81,25 por 100.000 habitantes. ¿Cuántas campañas institucionales ha visto usted para prevenir dicho drama? Yo, personalmente, no he visto ni una. ¿Curioso, no?, máxime cuando lo comparamos con las multimillonarias campañas institucionales de publicidad, para prevenir los accidentes de tráfico. Y máxime si vemos cómo el Gobierno volvió a ser el mayor anunciante de España en 2023 con 90 millones en auto publicidad institucional, donde las campañas de prevención de la maldita enfermedad masculina brillan por su ausencia.

Ahora la pregunta del millón sería: ¿Cuánto cotiza al Estado un enfermo de cáncer de próstata? ¿Saben cuánto? Pues ni un euro, por la simple razón que éste es un tipo de cáncer que afecta principalmente a los jubilados, y estos no pagan a la Administración Pública, sino que cobran de ella su humilde y merecida pensión. A menos jubilados, menos pensiones tiene que pagar el Estado. ¡Elemental!

En Japón – por lo menos -el gobierno de aquel país es menos cínico y dice las cosas sin tapujos, como podemos comprobar gracias a las declaraciones gubernamentales en el país del Sol naciente, donde un ministro dijo que las personas mayores deben ´darse prisa y morir´ para aliviar los gastos del Estado en su atención médica.

Para quitarme el mal sabor de boca que este artículo me ha producido, quisiera recordar las palabras de Ingmar Bergman: “Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena.”

Pues, aún en soledad, déjennos vivir nuestra vejez en paz, que creo que nos lo hemos ganado con creces.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Antonio Gil-Terrón Puchades

Antonio Gil-Terrón Puchades (Valencia 1954), poeta, articulista, y ensayista. En la década de los 90 fue columnista de opinión del diario LEVANTE, el periódico LAS PROVINCIAS, y crítico literario de la revista NIGHT. En 1994 le fue concedido el 1º Premio Nacional de Prensa Escrita “Círculo Ahumada”. Ha sido presidente durante más de diez años de la emisora “Inter Valencia Radio 97.7 FM”, y del grupo multimedia de la revista Economía 3. Tiene publicados ocho libros, y ha colaborado en seis. Actualmente escribe en Periodista Digital.

Lo más leído