Es la ley, disponer de impuestos para repartir a ONGs, a fundaciones e intermediarios

A desencadenar

A subvencionar a mercaderes de carne humana en el mediterráneo

A desencadenar

Podríamos hablar de una revancha, pero el origen francés del término y su empleo manido en los deportes me ha disuadido. La política no es un deporte y si así fuera, como la entiende Sánchez, podría definirse como el arte de los necios o la virtud simulada de los hipócritas o mentirosos. Hemos dicho «arte» por darle un valor al comportamiento compulsivo de un perfecto psicópata, algo sin duda que será estudiado por cuantos se acercan a conocer la ignominia del caudillo de turno en esta España herida de muerte y de los españoles que están sojuzgados por el personaje, un títere comunista, a sueldo de dictadores, a sueldo de Maduro, Putin, Xi Jinping, Mohamed VI, esbirro de los terroristas de Hamás, adulador de los etarras, propagandista del Corán, socio esclavista de las tramas de las pateras; cualquiera de estos personajes podría encajar para buscar una explicación a lo inexplicable pues ni siquiera un loco lo haría mejor. Un loco tiene una razón profunda, imaginaria, sin embargo el okupa de La Moncloa tiene una razón real, destruir España, desde sus cimientos para construir una especie de epopeya que le eleve a los altares de la historia, de su historia.

Los mediocres usurpan el mérito, mercadean con sus decisiones arbitrarias, en el mercadillo político, venden propiedades ideológicas de sus discursos, disponen de recursos ajenos, son como esas pócimas de charlatanes de internet, que estafan, defraudan, subvierten la ley, vulneran el sentido común, ofender la inteligencia y la cordura, todo lo que se les ponga a tiro. Al contrario de lo que casi todo el mundo piensa, son tigres de papel, tocados por el destino que no les perdonará.

Si Vd. es uno de los tres millones de autónomos españoles, tiene un problema, si es un inversor y  apuesta por el crecimiento afronta la incertidumbre de los impuestos que debe afrontar y que amenazan su ruina, y tiene un problema. Si es propietario de una vivienda y cuando sale un fin de semana cualquiera a dar un paseo o visita su pueblo natal y después regresa y no puede abrir la puerta porque han cambiado la cerradura unos okupas, tiene un problema. Si tiene una vivienda en alquiler para sobrevivir porque recibe una miserable pensión después de cincuenta años cotizados, y tiene un inquiokupa, tiene un problema. Preocupese si piensa que le lloverá de un Estado incumplidor que le resarzan de las pérdidas en el mercadeo de los delincuentes de Puigdemont y el trilero de Sánchez, con ayudas que nunca le alcanzarán. Si quiere opinar libremente y expresar sus ideas corre peligro y tiene un problema. Si resulta que despues de haber nacido descubre que es heterosexual, porque no tiene dudas de como mea, va a  sufrir el acoso de la mafia LGTBIQ+ y tiene un problema. Si ve como todos los recién llegados en patera son alojados en hoteles de 4 estrellas, ya sabe donde se invierten sus impuestos, y tiene un problema. Si las ayudas sociales se disuelven como azucarillos en aguardiente por pagar la vivienda a inmigrantes que no están dispuestos a trabajar, conocerá el porqué esas ayudas, no le permitirán reinsertarse en el mercado laboral y tiene un problema. Obviamente un tratamiento oncológico no debe administrarse con cierta rapidez, la sanidad ahorra con los fallecidos mientras ofrece tratamiento en igualdad, equidad y fraternidad a todos los miles que no cotizaron ni cotizarán a la seguridad social. Tu soldada se cuela por la rejilla de la alcantarilla porque hay personas ilegales que cobran en negro, le roban su trabajo, compiten con su salario de trabajador legal y no cotizan y viven de las subvenciones bajo la apariencia del dogma de la integración social.

Es la ley, disponer de impuestos para repartir a ONGs, a fundaciones e intermediarios, a subvencionar a mercaderes de carne humana en el mediterráneo. Si se dispone a crear una pyme, desista, salvo que pueda prepararse a cumplir con las normas de acoso laboral, sexual y transfobas, mientras sus empleados hacen cursos de prevención de riesgos laborales, protección de datos personales y digitalizaciones diversas. Para cobrar el SMI hay que pagar otro SMI en Impuestos, Seguro Médico, Vacaciones, Bajas laborales, IRPF, burócratas varios de las gestoras contables y clientes perpetuos de letrados y servicios jurídicos. La carga de la prueba es suya, y demostrar ante Hacienda que nada le debe y que es quien nos debe; solo por venir a ser  empresario ya está condenado, quiere enriquecerse y quiere ser propietario cuando la consigna es ser feliz y no tener nada. Si quiere crecer, prepárese a tener delegados sindicales, de prevención y pague las reuniones, viajes y dietas de los liberados.

El estado del Bien Estar de los turiferarios de Sánchez, los delincuentes de la política socialista, porfíe por que no le acusen de insostenibilidad, islamofobia, homofobia y transfobia. Hágase y despierte apuntándose a la cultura woke, ¿Qué más desea?, el Gobierno defiende su sostenibilidad, ¿la mía o la suya?, el Estado somos todos, ¿tuyos o suyos?. El presidente se caga en todo, y dice defender la democracia, la ley, la separación de poderes y la pluralidad nacional, local y personal, se mea de la risa como un ecólogo convencido que lucha a favor del cambio climático con 487 viajes en Falcón. Un defensor del progreso, del avance  social, de la educación y la economía. No hay peros, o lo tomas o lo dejas. No debe ponerse en duda la propia duda. Solo existe la fe, la fe de los serviles, impuesta por quien solo percibe intercambio de utilidades con los poderosos, en tanto vende ideología a esclavos y siervos. ¡Rompamos las cadenas!

Hay soluciones, el desquite político y judicial, la compensación por la tortura que sufrimos, reparación de los daños económicos y sociales, la indemnización impositiva, la satisfacción de ver a sus esbirros entre rejas, el desagravio a los que hablamos español, restitución de la cultura heterosexual, la devolución de la riqueza cobrada por los ladrones que le apoyan, el reintegro de justicia. No hay venganza, habrá equidad e igualdad, lo justo y necesario para que Sánchez sea perseguido allá donde busque refugio. Como todas las estatuas de sal, el material de los dictadores, con una soga al cuello lo hará caer de sus pedestales. ¡Victoria o muerte, venceremos!

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