Guerra campal en la extrema izquierda.
El ‘caso Errejón’ ha provocado un sismo en el panorama político y descolocado especialmente a la izquierda y a la extrema izquierda.
El machismo, la misoginia y hasta presuntas agresiones sexuales del cofundador de Podemos y Más Madrid están siendo usados como armas arrojadizas por parte de los partidos ‘más feministas’, al tiempo que buscan alejarse y desmarcarse del ahora apestado. En esta huida hacia adelante, lo que no parecen darse cuenta es que todos están siendo retratados en su hipocresía.
Podemos -y Pablo Iglesias– quiere volver a convertirse en la referencia ‘a la izquierda del PSOE’ impulsándose sobre el cadáver político de Errejón. El partido morado ha salido presto a señalar que había alertado a Yolanda Díaz en verano de 2023 sobre la presunta agresión sexual ocurrida en un concierto en Castellón.
El secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, afirmó que “pusieron en conocimiento” Yolanda Díaz “ese hilo de Twitter, como tuvieron conocimiento todos los partidos políticos y todos los periodistas”, porque era “la persona que creíamos que podía hacer algo al respecto”.
Sin embargo, no aclaró cuál fue la respuesta de Díaz limitándose a decir que no iban a “abundar” en el tema. Eso sí, se lavó las manos al asegurar que no tenían “conocimiento de este tipo de conductas cuando era miembro de Podemos”. Más allá de eso, si conocían de la presunta agresión, ¿por qué no hicieron nada ni lo denunciaron públicamente los defensores del ‘yo si te creo’?
Mientras tanto, la líder de Sumar ha guardado silencio desde que estalló el escándalo, limitándose a ‘agradecer’ a Cristina Fallarás por su trabajo y por ofrecer “un espacio seguro” para las mujeres en una publicación en X (antes Twitter). Eso sí, ha llamado a cónclave al grupo parlamentario en el Congreso para determinar el nuevo portavoz y ofrecer explicaciones después de varios días desde que se supo el escándalo.
Todo el apoyo a Cristina Fallarás y al trabajo fundamental que está haciendo. Su cuenta es un espacio seguro para muchas mujeres y debería haber muchos más.
Este espacio no se puede cerrar, espero que se solucione cuanto antes.
— Yolanda Díaz (@Yolanda_Diaz_) October 26, 2024
Quienes han roto el sonoro silencio han sido Más Madrid. Mónica García, Rita Maestre y Manuela Bergerot han comparecido este lunes a ofrecer su versión de los hechos. En la rueda de prensa, la ministra de Sanidad admitió que conocían de la agresión sexual de Errejón de ese verano de 2023 pero que no pudieron o supieron “hacer nada más”. Es decir, también prefirieron olvidarse de eso del «hermana, yo sí te creo».
Dijimos “hermana yo sí te creo” y cumplimos. Hoy el “solo sí es sí” ya es ley, el feminismo un poco más imparable y nuestro país un poco mejor.
Gracias a quienes habéis empujado. Ahora vamos a por más 💜
— Mónica García (@Monica_Garcia_G) August 26, 2022
Sin embargo, no pasó la oportunidad de señalar a la cabeza de turco, la ahora exdiputada de la Asamblea, Loreto Arenillas, al indicar que junto con Errejón “actuaron por su cuenta” y que ambos “minimizaron” los hechos.
“En esa publicación aparecían dos nombres, Íñigo Errejón y Loreto Arenillas -ex diputada de la Asamblea de Madrid-, que había actuado por su cuenta. Les pedimos explicaciones a ambos, quienes minimizaron la agresión y les instamos a que transmitieran a la afectada la disposición del partido a conocer su versión y activar nuestros protocolos. A partir de ahí, no tuvimos acceso a más información y el hilo fue borrado de las redes sociales”.
Pero Arenillas ha desmentido a las portavoces al asegurar que Manuela Bergerot, entonces secretaria de organización, conocía el caso. “La dirección del partido no consideró relevantes los hechos para activar los procedimientos establecidos”, atiza. El pasado viernes, la ex diputada entregó su acta en la Asamblea de Madrid y anunció que abandonaba el partido.
— Loreto Arenillas (@Loretoarego) October 28, 2024
Asegura que ella no encubrió los hechos y que se limitó a “informar a la víctima de opciones de reparación con una agente de género como normalmente se hace en estos casos, también reprendí a Errejón y le insté a buscar ayuda y a abandonar comportamientos que dañan a las mujeres, puse en conocimiento a la secretaría de organización del partido, en aquél momento Manuela Bergerot, actual portavoz del grupo parlamentario de Mas Madrid, así como a la secretaria de feminismos, Cristina Castillo, lo que ocurría. Y lejos de tapar u ocultar nada, lejos de minimizar los hechos, me puse a disposición del director de comunicación, Luis Giménez”.
Por su parte, en Más Madrid han descartado dimisiones o destituciones por este escándalo. Sin embargo, el escándalo apenas empieza y ya han salido muchas mujeres a señalar el machismo y las actitudes reprochables dentro de Podemos.