Orgulloso de las 200 bombas

Cubillo: Terrorista impenitente

Paradójicamente, el líder del Mpaiac logró una indemnización del Estado por ser víctima del terrorismo

Cubillo: Terrorista impenitente
Antonio Cubillo.

El abogado Antonio Cubillo, el mismo al que el Estado tuvo que indemnizar por ser víctima de un presunto asesinato en Argel, reconoce en una entrevista en La Provincia que su grupo, el Mpaiac (Movimiento para la Autodeterminación e Independencia de las Islas Canarias) colocó más de 200 bombas por doquier, eso sí, ahora niega la mayor y dice que nada tuvo que ver con trágico accidente producido en Los Rodeos y que es hasta la fecha el suceso más negro en la aviación mundial.

El revolucionario ‘canario’, que además es gallego de origen, afirma sin ambages que «el 1 de noviembre de 1976, en vista de que con España no se podía discutir lo que queríamos nosotros y el Estado se dedicó a matar a mucha gente de aquí, lanzamos la propaganda armada. Empezamos a poner bombas por todos lados, cerca de 200, eso nunca lo hemos negado. Pero nosotros no tenemos nada que ver con la historia del accidente de Los Rodeos».

La confesión de parte de este terrorista de medio pelo (y no sólo por su evidente carencia capilar) sería argumento más que suficiente para que se le instase a la devolución de los 150.000 euros arrancados a las arcas estatales con falacias.

Lo que aún resulta inexplicable es que Cubillo haya sido considerado víctima del terrorismo cuando quedó acreditado no sólo que era el líder del movimiento independentista Mpaiac, sino que un lúgubre 27 de marzo de 1977 una bomba colocada por su organización en la floristería del aeropuerto de Gando causó siete heridos y obligó a cerrar las pistas, por lo que los vuelos fueron desviados a Tenerife. La pertinaz niebla en el aeródromo del norte tinerfeño y un error en las comunicaciones entre la torre de control y los dos jumbos de KLM y TWA fueron el cóctel definitivo para la gran masacre; alrededor de 570 fallecidos.

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