Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

SQR y QUINQ conforman la Selección del Bodeguista, de Bodega Valdrinal

Juan Luis Recio 03 Ene 2024 - 07:58 CET
Archivado en:

SQR y QUINQ conforman la Selección del Bodeguista, de Bodega Valdrinal, dos producciones limitadas que emanan la esencia pura de la Ribera del Duero. Y es que ambos vinos representan mucho más que el amor a una tierra. Son un legado con miras al futuro. Explicaremos un poco este avance a continuación.

El caso es que David Cuéllar, más conocido como El Bodeguista, dirige un proyecto familiar en Aldehorno (Segovia) donde elaboran vinos de altura a más de 1000 metros de altitud, lo que los sitúa entre los viñedos más altos de la D.O. Ribera del Duero. Entre sus producciones se encuentran dos ediciones limitadas que hablan de terruño y raíces: QUINQ y SQR, la Selección del Bodeguista.

QUINQ habla del origen, el crisol donde se forja el carácter de los vinos de Ribera. Tierra rica en historia, cultura y tradición, en sus raíces profundas se entrelaza el pasado y el presente, enriqueciendo con su savia el fruto del futuro. Representa un regalo de David a su hijo, la siguiente generación de Valdrinal. Cada sobro es un homenaje a la vida. 100% tempranillo de cepas viejas, envejece un año en barricas de roble francés.

QUINQ 2016 se presenta sedoso y potente desde su primer aroma. Con recuerdos a fruta roja, confitada y hierbas secas, destaca su finura y elegancia. Tiene un color cereza de borde granate. Es boca se vuelve a apreciar la fruta madura. Es sabroso, sedoso, largo y con buena acidez. Su PVP es de 31 €.

SQR viene de la palabra inglesa “square” que significa “al cuadrado”. Para David este vino es la máxima expresión de su proyecto, de ahí “Valdrinal al cuadrado”. Su nombre simboliza los cuatro puntos que hacen un todo y marcan el alma de Valdrinal: terroir, clima, variedad y tiempo. Tierra de Ribera del Duero, donde se entremezclan suelos calizos con superficie de cascajo, que aporta a sus vinos contenido alcohólico y baja acidez; y arcillosos, que gracias a su capacidad para retener nutrientes y agua les dan una mayor estructura y elegancia. Clima mediterráneo continentalizado caracterizado por veranos suaves y secos e inviernos fríos, con una acusada amplitud térmica a lo largo de las estaciones y precipitaciones que suelen concentrarse a finales del otoño, en los meses de invierno y en primavera. La variedad reina, la tinta fina, la uva tempranillo, proveniente de cepas centenarias. Y, por último, el tiempo, el de sus viñas viejas, el que transcurre a lo largo del año mientras maduran los racimos y el que pasa mientras envejece el vino en barricas de roble francés (en el caso de SQR, 18 meses).

Seductor, delicado, persistente. Así es SQR 2018. En nariz se presenta potente desde el inicio. Es intenso y redondo. La presencia de la madera es elegante, fruto de su fermentación maloláctica en barrica francesa. En boca es amable y evocador. Recuerda a frutos rojos muy intensos, frutos secos y balsámicos. Su PVP es de 48 €.

Los dos son vinos profundos, amables y estructurados, con un equilibrio sentido dado por la altitud de sus viñas, que expresan de una manera muy personal el carácter único de Ribera del Duero y la naturaleza intrínseca de Valdrinal.

Bodega Valdrinal, ubicada en la localidad de Aldehorno, es una de las pocas bodegas de la D.O. Ribera del Duero ubicada en la provincia de Segovia. Su principal objetivo siempre ha sido elaborar vinos de altura y gran calidad en pequeñas cantidades. Sus viñedos, de los más altos de la D.O. Ribera del Duero, están repartidos por varios pueblos de la D.O. y son de la variedad tinta fina (tempranillo): Aldehorno (Segovia), Fuentenebro y Moradillo de Roa (Burgos). También elaboran un vino verdejo en la D.O. Rueda. La altura (más de 1000 metros) a la que están plantadas sus cepas aporta a sus vinos una mayor acidez, producida por la amplitud térmica que suele registrarse en las cotas altas. Asimismo, la maduración de los racimos es más lenta y progresiva que en cotas bajas. Esta ralentización del ciclo madurativo hace que ganen en complejidad y riqueza de matices.

La bodega actualmente está dirigida por David Cuéllar, El Bodeguista, apodo que cariñosamente le dio su hijo cuando quiso definir, delante de sus amigos, el oficio de su padre. Una palabra que representa muy bien su filosofía: “No sólo es lo que hacemos, es cómo lo hacemos. La tierra, la viña y los vinos no son un oficio, son un hábito, son una actitud. Actitud para observarlos, para cuidarlos y para crearlos.”

 

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

Más en El buen vivir

Mobile Version Powered by