Cuando bajan las temperaturas, este vergel madrileño, El Jardín de Arturo Soria, se transforma en un refugio cálido y agradable con salón cerrado, una terraza techada y climatizada, y otra abierta con calefactores para quienes se resisten a dejar de ver las copas de los árboles sobre sus cabezas… Sus platos se adaptan también al cambio y se tiñen de sabores otoñales, como el Sorrentino de Portobello, Idiazabal y panceta; y otros fuera de carta como los Rebozuelos a la brasa, crema de parmesano y yema a baja temperatura o los Callos con garbanzos. Otra novedad: acaban de incorporar una sección especial de arroces a la que va a ser difícil resistirse. Su exitoso Cluedo sigue ampliando fechas y a partir de noviembre tendrán lugar los miércoles. El 13 y el 20 de noviembre son las próximas sesiones de ‘El Secreto del Hotel Sotavento’, que tras un pequeño parón por las fiestas navideñas, regresará en enero.
Se aleja Lorenzo de nuestro hemisferio y todo cambia de golpe. El paisaje se tiñe de dorados, naranjas y ocres; nuestro armario muta prácticamente a la par y se rellena de prendas más acordes al frío; y la huerta, el campo, incluso los mares nos ofrecen sabores distintos que reconfortan el estómago con elaboraciones más cálidas. Si durante el verano, en El Jardín de Arturo Soria nos tenían prácticamente instalados en Cádiz con su propuesta de tapeo y sus pescados casi en crudo; ahora que vuelve el ‘modo otoño’ -y con él la carta de sala para todos sus espacios-, nos llevan más al interior e incluso nos hacen sacar la cuchara con sus sugerencias del día.
Entre las novedades de la temporada, sirviendo de puente con los últimos frutos del estío y unos colores muy otoñales, se incorpora a la carta una deliciosa Burrata con melocotón asado, higos, canónigos, cherrys, pesto y reducción de vinagre de Módena IGP, una ensalada que apetece hasta en los días más fríos. Llega también una pasta rellena irresistible: Sorrentino de panceta, Idiazabal ahumado y portobellos con crema de parmesano, pesto y albahaca frita; o unas sencillas, pero siempre apetecibles Chuletillas de cordero al ajillo con patatas fritas. Pese a estar fuera de carta, ya están triunfando -y no es para menos- las primeras setas de temporada, que se presentan como Rebozuelos a la brasa, crema de parmesano, yema a baja temperatura y aceite de perejil; o los melosos Callos con garbanzos, también entre las sugerencias.
Con la estación oficialmente instalada, empiezan a llegar a su nueva sección arrocera opciones para compartir que serán el must de los fines de semana en familia. El Arroz al horno con carrillera y el meloso con mejillones y chipirones son los primeros de la lista, pero pronto llegará otro con verduras… y no hay que quitarle el ojo a las posibles incorporaciones. Entre los postres también se cuelan dos ‘novedades’: la versión mejorada y muy cremosa de su Tarta de queso, que ahora lleva el apellido ‘vasca’ -y nada más encima, porque no le hace falta NADA para triunfar-; y una Torrija brioche con salsa toffee y sorbete de mandarina que será digna sucesora de la que hasta ahora ha sido uno de sus dulces más demandados.
Uno de los atractivos de El Jardín de Arturo Soria en los últimos meses son sus noches de Cluedo, que hasta ahora se celebraban un martes al mes y que a partir de noviembre pasan a ser los miércoles -salvo excepciones y cambios de agenda por eventos-. Ya no hay excusa para perderse el escape room más divertido y misterioso de la capital, cuya trama acaba de renovarse esta temporada: ahora los comensales deben descubrir quién ha matado al chef al principio del servicio en ‘El Secreto del Hotel Sotavento’. El espectáculo se acompaña de una cena con menú de picoteo cerrado -y opciones previo aviso para veganos, vegetarianos y celíacos- con 7 pases más postre a compartir y dos bebidas por 60 € por persona. Los próximos son el 13 y el 20 de noviembre; y los siguientes llegarán en enero tras las fiestas.
El Jardín de Arturo Soria tiene un ticket medio de unos 45-50 € en la carta de restaurante, que es la que está operativa durante otoño e invierno. De ella se puede disfrutar tanto en la terraza techada, llena de vegetación y acondicionada para cualquier época del año; como en el elegante salón acristalado, siempre cálido y agradable; o en su informal terraza chill out. El jardín trasero se queda en letargo desde el 1 de noviembre hasta que vuelva el buen tiempo en primavera. Es pet friendly, tiene opciones veganas y sin gluten y es un lugar ideal para cualquier tipo de evento o un afterwork improvisado. Hay cócteles clásicos para ese tardeo desde 10 €. En esta época del año abre de 13 a 1 de la madrugada de miércoles a sábado; y los domingos, lunes y martes solo a mediodía. La cocina está abierta de 13 a 15:30 horas y de 20 a 22:30 horas. Dispone de servicio de aparcacoches y elevador.
Juan Luis Recio
Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta
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