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Cinco trucos para que la basura no huela en tu cocina (ni con 40 ºC)

Juan Luis Recio 21 Ago 2025 - 07:45 CET
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En pleno verano, con temperaturas que rozan o superan los 40 ºC, mantener la cocina fresca, limpia y libre de olores es todo un reto. Más aún cuando las cocinas ya no son espacios cerrados y aislados, sino lugares sociales, abiertos e integrados con el resto del hogar. En este contexto, el espacio destinado a la basura cobra una relevancia que muchas veces se subestima. ¿Dónde va? ¿Cómo se integra? ¿Cómo se gestiona en el día a día? Hoy, el diseño de cocinas ofrece respuestas claras a estas preguntas a través de soluciones que combinan funcionalidad, estética y ergonomía, alineadas con la filosofía de “La Buena Cocina Hecha en Casa”: cocinas pensadas para vivirlas, y no solo para verlas.

Pues bien, 

1. Elige bien dónde y cómo ubicar los cubos de basura

El cubo de basura ya no tiene por qué ser un problema visual ni funcional. Hoy existen soluciones integradas —bajo fregadero o en módulos extraíbles— con sistemas de apertura push, palanca o guías suaves, que facilitan el uso y mantienen el orden. Algunas cocinas incluso incorporan un hueco en la encimera conectado directamente al cubo, ideal para desechar residuos orgánicos mientras se cocina. Una tapa integrada mantiene la estética cuando no se utiliza.

Otra opción cada vez más habitual es el triturador de alimentos, un pequeño electrodoméstico que se instala bajo el fregadero y transforma los residuos orgánicos en partículas muy finas que se eliminan directamente por el desagüe. Funciona sin cuchillas, lo que lo hace más seguro y eficiente. Además, mejora la higiene, reduce el uso de bolsas de plástico y contribuye a la sostenibilidad, con un consumo mínimo de agua y energía.

2. Tapa sí, pero sin manos

La evolución de los cubos ha hecho que tirar la basura sea más higiénico y cómodo. Ya existen modelos con tapa automática por sensor, apertura por presión o mecanismos de pedal que evitan el contacto directo, algo muy útil cuando las manos están ocupadas. Algunos diseños separan la tapa del movimiento del cubo: al abrir la puerta del mueble, el cubo se desliza, pero la tapa se mantiene fija, permitiendo acceso directo sin obstáculos. Soluciones que mejoran la higiene y la experiencia de uso.

3. Apuesta por materiales duraderos y fáciles de limpiar

Los cubos de hoy ya no se limitan al plástico: encontramos opciones en acero inoxidable, aluminio, materiales antibacterianos o con acabados antihuellas. Estas alternativas no solo son más resistentes al uso intensivo y al calor del verano, sino que además facilitan su limpieza y aportan coherencia estética al conjunto de la cocina. También hay opciones visibles y de diseño, ideales para cocinas exteriores o espacios modernos.

4. Ergonomía ante todo

No basta con colocar un cubo; hay que pensar en cómo se usa. Los errores más comunes vienen por descuido: ubicaciones incómodas, tapas difíciles de quitar o sistemas que obligan a agacharse innecesariamente. Hoy existen soluciones que cuidan la postura, como cubos elevados, sistemas con pedal o módulos con extracción frontal que permiten acceder sin esfuerzo. La ergonomía aplicada a estos pequeños gestos mejora el confort diario.

5. En cocinas exteriores, busca protección extra

En verano, las cocinas al aire libre ganan protagonismo, pero también enfrentan más desafíos. Para evitar malos olores o la aparición de insectos, es fundamental contar con cubos cerrados, fabricados en materiales resistentes a la intemperie y con sistemas de cierre seguro. Algunos fabricantes especializados en herrajes ya desarrollan soluciones específicas para cocinas exteriores, donde el diseño debe convivir con el sol, el calor y el uso intensivo.

Diseñar una cocina no es solo una cuestión de estética, sino de experiencia. Y en esa experiencia, la gestión de los residuos —invisible pero fundamental— juega un papel clave. La Buena Cocina Hecha en Casa también se construye pensando en el uso real: en abrir sin agacharse, en tirar sin ensuciar, en mantener el orden sin esfuerzo. Gracias a la evolución del mobiliario de cocina y a la innovación de muchas marcas especializadas en herrajes, hoy es posible combinar diseño, higiene y confort en un gesto tan cotidiano como tirar la basura.

La Asociación de Mobiliario de Cocina (AMC) representa a las principales empresas de equipamiento de cocina fabricado y distribuido en España con el objetivo de fomentar su consumo y el crecimiento del sector en su conjunto. AMC es el principal interlocutor en el sector del mueble de cocina español y contribuye al posicionamiento de la marca “la buena cocina hecha en casa” como referente internacional tanto por su calidad y diseño, como por su compromiso con el consumidor y el medio ambiente. Las cerca de 150 empresas asociadas a AMC se dividen en fabricantes de muebles de cocina, de muebles de hogar, y de mesas y sillas; fabricantes de electrodomésticos, fregaderos, encimeras y componentes; distribuidores y empresas colaboradoras. Las marcas que integran AMC representan la excelencia del sector de la cocina española. AMC co-organiza la feria Espacio Cocina SICI, un evento principal y único en el sector, que se celebra bienalmente en Feria Valencia y cuya próxima edición tendrá lugar en 2026 coincidiendo con la Feria Hábitat del mueble.

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

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