Hoy día podríamos decir que el té matcha está en todas partes. Ha conquistado cafeterías, redes sociales, cartas de restaurantes y cocinas domésticas y se ha convertido en uno de los ingredientes más reconocibles de los últimos años. Y todo apunta a que su crecimiento continuará. El mercado del té matcha en España alcanzó los 15,1 millones de dólares en 2025 y se prevé que crezca a un ritmo anual del 8,3 % hasta 2033, según datos de Grand View Research. Pero el crecimiento de su popularidad también ha multiplicado la oferta disponible y, con ella, una pregunta cada vez más relevante: ¿sabemos realmente reconocer un té matcha de calidad?
Aunque a simple vista puedan parecer similares, no todos los matchas son iguales. Factores como su procedencia, el cultivo de la hoja, el proceso de elaboración o su conservación repercuten directamente en el resultado final. Tea Shop, especialista en té a granel desde hace más de 35 años, señala algunos aspectos en los que fijarse para aprender a diferenciarlos.
El color es una de las primeras pistas. Un matcha de calidad presenta un verde vivo e intenso, frente a tonalidades más apagadas o amarillentas. La textura debe ser muy fina y sedosa, algo que también facilita que se integre correctamente durante su preparación. En cuanto al aroma, debe ser fresco y vegetal, mientras que el sabor debe resultar equilibrado, con las características notas umami y sin un amargor excesivo.
La calidad del producto es fundamental, pero también lo es la forma de prepararlo. La temperatura del agua, la cantidad utilizada y la manera de batirlo pueden cambiar completamente el resultado. Los expertos de Tea Shop recomiendan utilizar agua entre 70 °C y 80 °C, aproximadamente uno o dos gramos de matcha y un chasen o batidor de bambú para conseguir una textura homogénea y su característica espuma fina. Estas pautas coinciden con los consejos de preparación que la firma ya ha divulgado anteriormente.
Pero parte del éxito del matcha está también en su versatilidad. Más allá de su preparación tradicional, puede tomarse frío o caliente, incorporarse a bebidas y recetas e incluso utilizarse en propuestas saladas. En esta línea, Tea Shop presenta Matcha Cake, una mezcla de té verde a granel con matcha inspirada en un pastel de matcha con frutos rojos. Una propuesta para quienes buscan disfrutar del matcha dentro de una mezcla de té, combinando su perfil vegetal con notas más dulces y afrutadas.
Por otro lado, Matcha Latte Cake se presenta en formato polvo y está pensado para preparar matcha latte. Inspirado también en el sabor del pastel de matcha con frutos rojos, ofrece una forma diferente de disfrutar de esta bebida en casa, tanto fría como caliente.
“La popularización del matcha ha hecho que hoy exista una oferta enorme y que para el consumidor sea más difícil saber qué está comprando. Como especialistas, creemos que es importante enseñar a reconocer sus características, entender cómo debe prepararse y descubrir todas las posibilidades que ofrece”, explica Jennifer García, Product & Purchasing Manager de Tea Shop.
Con esta nueva propuesta, Tea Shop continúa explorando nuevas formas de disfrutar del matcha, desde su preparación más tradicional hasta combinaciones que juegan con nuevos sabores, manteniendo la calidad y el conocimiento del té como punto de partida.
Fundada en 1990 en Barcelona, Tea Shop se ha consolidado como líder retail en la comercialización de té e infusiones a granel. Operando actualmente en 4 países y con un total de 120 tiendas, la marca enfoca su modelo de negocio en la calidad, la sostenibilidad y la innovación. Tea Shop está comprometida con inspirar un estilo de vida saludable y promover los beneficios del consumo de té e infusiones a granel, mientras mantiene un firme compromiso con la responsabilidad ambiental y social. En el próximo periodo, la marca planea fortalecer su estrategia comercial con iniciativas que incluyen la digitalización, la mejora de la imagen, el diseño de tiendas más sostenibles y el enriquecimiento de la experiencia del consumidor.
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