Septiembre trajo dos nuevas formas de acercarse a El Coleccionista, un espacio donde la coctelería convive desde el principio con otras disciplinas creativas. La primera nace de la colaboración entre El Coleccionista, Fundación Nadine y Just the Club, club de experiencias que acerca a sus socios al arte a través de encuentros y propuestas en torno a creadores, obras y espacios. El punto de partida son cinco obras de la colección privada de Nadine que, bajo el concepto «La belleza de lo incierto», llegan ahora a la copa para dar forma a una nueva carta efímera en la que cada una encuentra su propia interpretación líquida.
La propuesta nace de una manera de entender la coctelería como un lenguaje abierto, capaz de establecer conexiones con otras disciplinas y de generar nuevas formas de expresión. En este caso, cada obra actúa como punto de partida para una creación diferente, que busca trasladar a la copa aquello que la hace especial a través de ingredientes, técnicas y texturas. El resultado son cinco cócteles que conviven con las obras que los inspiran y que estarán disponibles de forma temporal en El Coleccionista.
La obra de Chema Madoz se traslada a la copa a través de una combinación de ron Don Papa, champiñón, licor de cacao blanco, amontillado y trufa, con algunos ingredientes poco habituales en coctelería. Para Jaime Urdiales, la creación parte de vodka Haku, licor de saúco, Lillet Blanc, vermut seco y una paleta helada de ume (ciruela japonesa encurtida), combinando notas florales, vínicas y frutales.
La colección continúa con la propuesta inspirada en Din Matámoro, elaborada con Martin Miller’s, cordial de fresa y maracuyá, leche de coco y té matcha, donde la fruta y los matices vegetales conviven con una textura más cremosa. En el caso de John Robinson, la creación combina Macallan 12 Years, Licor 43, cold brew, manzana y leche, una combinación en la que los matices tostados y dulces acompañan al whisky. Cierra la colección Alejandro Pastor, con una propuesta elaborada a partir de Cocuy Saroche, zumo de granada, hibisco, piparra y un crujiente de chocolate con chapulines (saltamontes), en un recorrido de contrastes entre fruta, especias y notas picantes.
Esta carta efímera se incorpora así a la propuesta de El Coleccionista como una nueva manera de acercarse al arte desde la coctelería. Una colección que estará disponible durante un tiempo limitado y que traslada a la barra diferentes formas de entender y experimentar cada una de las obras que la inspiran. Estos cócteles tienen un precio medio de 16 €.
En este mismo contexto, El Coleccionista participó recientemnete en Madrid Cocktail Week. Para esta edición, la barra presentó tres cócteles creados específicamente para la ocasión. Raíz y Fuego parte de una reinterpretación de la Tommy’s Margarita y combina tequila Código 1530, Soil Savoury Spirit No. 4, miel enzimática de boniato blanco, zumo de naranja acidificado y pintura de chile. Trasiego se inspira en el vino de Jerez y combina vermut blanco de Jerez, amontillado, palo cortado, cordial botánico y espuma de albariño, mientras que Velours es una propuesta sin alcohol elaborada con zumo de lima clarificado, sirope de avellanas, solución salina, bitter casero de nibs de cacao, yogur griego y ginebra 0,0 %. Tres propuestas diferentes que amplían el recorrido de la carta y muestran las distintas posibilidades desde las que El Coleccionista entiende la coctelería.
Home