Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (XXI)

Ángel Sáez García 18 Jul 2013 - 14:00 CET
Archivado en:

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (XXI)

Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor:

Nadie obligó a don José Luis Rodríguez Zapatero ni a don Mariano Rajoy Brey (ambos ya sabían que iban a ser muñecos de pimpampum para los “hunos” y los “hotros”) a presentarse como cabezas de lista del PSOE y del PP, respectivamente, en las diferentes Elecciones Generales (o, si lo prefieres, como candidatos a presidir el Gobierno de España). No hay mal que por bien no venga. Los años de estancia en el poder (las responsabilidades) tienen sus ventajas exclusivas (prebendas, privilegios). Los dos sabían con antelación que los ciudadanos libres, con criterio, críticos, les alabarían sus aciertos, si los hubiera, y, asimismo, les reprocharían sus yerros, si los cometiesen. Si al primero le achaqué aquellos errores o fallos de bulto en los que incurrió y yo advertí, con el segundo, que no se va a ir de rositas, ejerceré la misma labor de control, que, salvo por la opinión pública o publicada, no suele llevarse a cabo en España (que, por eso mismo, he rebautizado “Descontrolandia”). Que cada palo aguante su vela.

Lo que alguien escribió que otro dijo otrora, en otro espacio y en otro tiempo, puede que no sirva, del mismo modo, para este concreto “cronotopos”. Si no se juzgara a diario (tarea que llevan a cabo jueces independientes, especialmente habilitados por la sociedad para ejercer dicha labor), y anduvieran por las calles, tan campantes (o campando a sus anchas), los maleantes (de todo jaez), esto sería la jungla, la selva. No es lo mismo juzgar que opinar. Tengo asumido que se puede equivocar el que hace o deshace (gobierna) y el que da su parecer (opina). Pero criticar (decir lo bueno o malo que uno hace) no es juzgar. Yo no critico nunca a la persona, sino al cargo que ostenta esa persona.

Coincido con el segundo de tus criterios, pero lo matizaría o completaría (complementaría) con este aserto de Averroes: “Cuatro cosas no pueden ser escondidas durante largo tiempo: la ciencia, la estupidez, la riqueza y la pobreza”.

Si, como sostiene Karl Popper, la verdad es provisional, ¿por qué incluyes esta verdad entre otras que tienes o tomas por definitivas? Es zumba.

El problema de ese “mal de muchos” es que convive con este “beneficio de pocos”. En las sociedades actuales cada vez los ricos son más ricos y los pobres más pobres.

No tengo nada que objetar a esa paremia, variante o prima hermana (o carnal) de esta otra: “No es lo mismo predicar que dar trigo”.

Casi todos los días vemos en televisión noticias que tratan de ese asunto, dramático. Solo quien tiene la sensación de haber perdido la vida se la juega para cruzar el estrecho, la valla o lo que sea.

En castellano/español hay refranes para todo y para todos; también para quien ve la botella medio vacía y para quien ve la botella medio llena.

Rajoy pide paciencia. La paciencia ciudadana tiene que tener esta doble contrapartida, ciencia y esperanza. Si faltan estas expectativas de mejora, se impone la denegación de la solicitud o petición.

Te saluda quien te aprecia y abraza,

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]

Más en El blog de Otramotro

Mobile Version Powered by