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Adenda a «En Podemos mando yo»

Ángel Sáez García 18 Mar 2016 - 00:00 CET
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ADENDA A “EN PODEMOS MANDO YO”

A Sergio Pascual, que, al parecer, como otrora le ocurrió a Julio César, no se cuidó (como y cuanto debía) anteayer de los idus de marzo, Pablo Iglesias le cortó su cabeza política, lo cesó del cargo que fungía y ostentaba hasta entonces dentro del partido morado, secretario de Organización de Podemos, cuando apenas faltaban unos minutos para que acabara el martes pasado, 15 del susodicho y corriente mes.

Bueno, pues, acaso convenga rememorar lo que le dice, tras irse a cagar (ese es tal cual el verbo que usa en la película) el jefe de campaña del gobernador Mike Morris, Paul Zara (Philip Seymour Hoffman), la periodista Ida Horowicz (Marisa Tomei) al joven consejero de campaña y jefe de prensa del citado candidato, Stephen Meyers (Ryan Gosling), según el guion de la cinta “Los idus de marzo” (adaptación cinematográfica de la obra teatral que lleva el título de “Farragut North”, de Beau Willimon), escrita y dirigida por George Clooney en 2011:

“—¿O qué? ¿Qué? ¿El mundo se desmoronará? No cambiará nada. Ni lo más mínimo, en la vida diaria de los desgraciados que se levantan cada mañana, trabajan, comen, duermen y vuelven a trabajar. Si al final gana tu chico, te darán trabajo en la Casa Blanca. Si pierde, volverás a la consultoría de la calle K, en Farragut North. Y ya lo sabías antes de que se te pusiera la carne de gallina con tu amiguito. Mike Morris es un político. Es un tío agradable. Todos lo son. Pero te decepcionará. Tarde o temprano”.

Está visto que el político (en tanto que representante político, porque no lo conozco ni he tenido el gusto ni el disgusto de haberlo tratado nunca ni como persona ni como profesor) Pablo Iglesias a mí, al menos, por los muchos prejuicios ideológicos (que he advertido, tras haberlos barruntado) que su persona(lidad) acarrea(ba), me decepcionó pronto, hace mucho tiempo.

Como dijo y dejó grabadas en letras de molde Anne Dudley Bradstreet, “la autoridad sin sabiduría es un pesado cincel sin filo; solo sirve para abollar, no para esculpir”. Uno de mis seudónimos, heterónimos o alter (hasta hace poco tiempo, colocaba sobre la a la preceptiva tilde, pero en la edición del tricentenario del DRAE, por razón que ignoro, no la porta) ego, Emilio González, “Metomentodo”, suele, más que apropiarse de la cita, epígrafe o exergo, hacer la frase suya al proferirla o trenzarla de esta otra guisa o modo: “La potestad (un concepto híbrido entre deber, derecho y poder, que puede concentrarse en un sustantivo y un adjetivo: liderazgo formal) que no lleva aparejada la autoridad (liderazgo ético, estético y moral), en lugar de dedicarse a apoyar al semejante que, por la razón que sea, no sabe o no ha asimilado aún cuanto podía o debía saber, a educarlo —como le encanta Ralph Waldo Emerson, le gusta iterar lo que el filósofo y literato estadounidense sostiene, que ‘las personas inteligentes tienen un derecho sobre las ignorantes, el derecho a instruirlas’—, se esmera en destruirlo, tras, previamente, haberle escupido en la cara”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]

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