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A Patricia, Rosana y Julio, ¡gracias!

Ángel Sáez García 28 Ene 2021 - 14:00 CET
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A PATRICIA, ROSANA Y JULIO, ¡GRACIAS!

DE BIEN NACIDO ES SER AGRADECIDO

Como de todo hay en la viña del señor, en este variopinto país nuestro uno puede hallar a quienes les gustan y a quienes les disgustan los refranes. Entre los mentados en último lugar, hay quienes detestan escucharlos o leerlos. Cuando les he preguntado por ello, por el motivo, la respuesta más asidua, entre quienes reflexionan, que no todos lo hacen antes de contestar, y se dignan aducir alguna razón al respecto, es porque suelen tenerlos en sus bocas, de ordinario, los paletos o palurdos. Lo que tengo claro y veo cristalino, sobre el concreto asunto en cuestión, es que ninguno de los tales ha sido capaz de abatir la quintaesencia o refutar la sustancia gris de esta tesis, que contienen verdades como puños, utilizando para expresarlas, las mínimas palabras (pues cabe reputarlas verdaderas píldoras de saber popular concentrado); verbigracia, de tal palo, tal astilla (paremia que es más breve que su hermana melliza o prima carnal, de casta le viene al galgo ser rabilargo) o de bien nacido/s es ser agradecido/s.

Seguramente, el atento y desocupado lector (ella o él) de estos renglones torcidos recuerda, sin hacer mayor esfuerzo, una anécdota, entre un montón, en la que alguien fue o se mostró dadivoso con él. A mí, lo reconozco, me ha espoleado a escribir sobre Julio, su esposa Rosana y la hija de ambos, Patricia, haber leído, en la contraportada del diario El País del pasado sábado 23 de enero de 2021, el texto que firma Juan Cruz, en el que refiere cómo, hace 28 años, los padres de Lluna Pindado tuvieron que alegar argumentos a su retoño para que, durante unos días, le cediera su cama al alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall.

Julio, amén de veraniego, suele ser mes de oposiciones. Un año me tocó en suerte ir a hacer una de las susodichas (a profesor de Enseñanza Secundaria) a un instituto del sur de Madrid (¿en Leganés?). Me puse en contacto con Julio Rodanés, que entonces vivía en la capital, para pedirle un favor, que me explicara el mejor itinerario para desplazarme desde la estación de Atocha al recinto educativo. Él, generoso, me brindó una solución irrecusable, que pernoctara en su casa la noche anterior y él me acercara en su coche al instituto antes de la hora señalada para el examen. Ante tan sugestiva oferta solo podía caber y haber una consecuencia airosa y congruente por mi parte, aceptar sin rechistar. Y agradecérselo, como hice el día de marrras, que contacté por teléfono con él, y el día de autos; y aun después, siempre que hubo ocasión para ello.

Julio y Rosana tuvieron que persuadir a su hija Patricia para que me cediera esa noche su cama. Hoy, habiendo transcurrido muchos años de aquel gesto, que para mí (así lo interpreté) fue una gesta, a quienes convencieron y a la convencida (a quienes la última vez que los vi fue en un tanatorio de Calahorra, adonde acudí porque allí se hallaba el cadáver de Inés, la madre de Julio, que había fallecido en el hospital calagurritano, y en donde se había arracimado toda la familia, a darles el preceptivo pésame), a Julio, Rosana y Patricia, les vuelvo a dar, una vez más, las gracias.

Ciertamente, heredamos de cada uno de nuestros progenitores la mitad de los genes; así que pocos se atreven a poner en tela de juicio este aserto apodíctico, que sigue estando vigente ese refrán que airea que, de tal palo, tal astilla (mera variante de ese otro que dice que de casta le viene al galgo ser rabilargo). Inés, que era prima carnal de mi piadoso padre, más de una vez, estando nosotros en Cornago, nos ofreció la ducha de su cuarto de baño para que pudiéramos asearnos.

También está en vigor (para muestra basta con exhibir el presente botón) este otro refrán: de bien nacido/s es ser agradecido/s.

   Ángel Sáez García

   angelsaez.otramotro@gmail.com

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]

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