El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

¿La mortaja carece de alicientes?

¿LA MORTAJA CARECE DE ALICIENTES?    Desde que escuché salir de los propios labios y mui de Iris, a quien le puse el mote o sobrenombre de Amanda porque este le cuadraba, encajaba y/o venía como alianza en el dedo anular, que no quería saber nada más de mí, ando perdido, desorientado, desnortado. Como era ella la que daba sentido

Hubo sexo del bueno aquella noche

HUBO SEXO DEL BUENO AQUELLA NOCHE Mi esposa Francisca Marifé (a quien aquí, en mi diario, llamo, con suma o mucha guasa, “Chitón”) no es fémina que dé, sin más ni más, su brazo a torcer, es decir, no es fácil de persuadir, de convencer. Ahora bien, si, en un descuido, hallas una grieta o rendija en su intelecto, y ella, por un

¿Qué se cargó el porvenir?

¿QUÉ SE CARGÓ EL PORVENIR?   La suma de los rumores Que circulan por el orbe Tal vez disguste y/o te estorbe. A mí pésimos humores Me provocan sus temores, Que en cánceres devenir Pueden y hay que prevenir Para que no perjudiquen Sus miasmas y no adjudiquen El final del porvenir.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

¿Hablas de un duelo de banyos?

¿HABLAS DE UN DUELO DE BANYOS? VERSEO DE LA LECTURA   —A veces, hablas en serio Al que gasta nariz roma Y lo que dices a broma Se lo toma (¡qué misterio!) Quien se llama Desiderio. —A veces, alguien te libra Cuando te roza una fibra. Si no lo conoces, crees Cuanto él escribe y tú lees, Pues tu alma con su alma vibra.     

¿Sentiré, Amor, cuanto siento?

¿SENTIRÉ, AMOR, CUANTO SIENTO?   No sé si serás mañana Lo que eres aquí y ahora, Cuando noto que en mí aflora Cuanto sentí por Santa Ana, Que me brotará la gana De dar besos a tu piel, De igual color que la miel Y sabor grato a mi gusto, Que, si al inicio dio susto, Supo luego a mujer fiel.      Ángel Sáez García   

Cómo dejar atrás el laberinto

CÓMO DEJAR ATRÁS EL LABERINTO Cuando Edurne Gotor, “Metonimia”, siendo una niña de corta de edad, acudió por primera vez al cine, acompañando a sus progenitores, cinéfilos, se fijó, como el resto de los espectadores (ellas y ellos) de la película, en qué hacían y decían los actores y cómo lo decían los personajes cuyos papeles

El prodigio impar es incomparable

EL PRODIGIO IMPAR ES INCOMPARABLE COMO LO FUE EL ORGASMO JUNTO A AMANDA Iris Gili Gómez, alias Amanda, es, en este mundo nuestro, mayoritariamente inmundo, una de las pocas féminas auténticas que quedan, madre de un nene de dos (acaso pronto cumpla tres) primaveras, presuntamente retiradas del mercado de las miradas lascivas, pecaminosas,

La ovación de los balcones

LA OVACIÓN DE LOS BALCONES ¿DÓNDE ESTÁ HOY, EN QUÉ CAJONES?      A las ocho de la tarde Muda en ópera la calle Y en los palcos no hay quien calle Sus “bravos” ni quien no farde De que en sus palmas algo arde Que se llama gratitud Por lo bien hecho, actitud Que merece la alabanza De quien grieta a la esperanza Ve en tanta

Son las peluquerías bibliotecas

SON LAS PELUQUERÍAS BIBLIOTECAS EN UN PISPÁS TE TOMA LUIS EL PELO “(…) dicere etiam solebat nullum esse librum tam malum ut non aliqua parte prodesset (‘incluso solía decir que no hay ningún libro tan malo que no tenga alguna parte de la que sacar provecho’)”. Plinio el Joven, sobrino de Plinio el Viejo, en su “Epístola a

Todos podemos ser malos

TODOS PODEMOS SER MALOS (QUE NO NOS PONGAN A PRUEBA)   Ni todo lo malo lo hace Quien sufre psicopatía Ni a quien demuestra empatía Ninguna maldad le nace: Alguna a alguien satisface. ¿Quien compite por un puesto Para el que ha sido propuesto Con un colega al que admira De la pugna se retira Si juega sucio o hay denuesto?     

Deseos peripatéticos

DESEOS PERIPATÉTICOS   Si poder, ego y dinero Fue el tridente que portaron Cuantas/os ayer fracasaron, Para mí es hoy lo primero Lo que para ti es cimero, Además de divertido, Deambular inadvertido Por las calles y paseos Donde das cuerda a deseos Que aún no se han pervertido.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

Cristina fue el detonante

CRISTINA FUE EL DETONANTE   Espabiló o halló despierto Mi corazón palpitante Cristina, que el detonante Fue que puso al descubierto Que yo erraba, pues lo cierto Era que a mí las mujeres, Doctoras fueran o ujieres, Licenciadas o cajeras, Usaran o no tijeras, Petaban, como sugieres.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

Con solo recordarlo siento bascas

CON SOLO RECORDARLO SIENTO BASCAS    En esta vida una/o se harta de hallar contrarios a cada paso que da: arriba y abajo, delante y detrás, derecha e izquierda, cara y cruz, haz y envés, blanco y negro, listo y tonto, lleno y vacío,…     A Maribel, la persona que el pasado miércoles 29 de diciembre de 2021 me atendió en el teléfono

Nuestro mundo anda al revés, boca abajo

NUESTRO MUNDO ANDA AL REVÉS, BOCA ABAJO El último día del año pasado (¿debido a la festividad de san Silvestre?, de manera asilvestrada), a la altura del cerrado cibercafé “Praga” (donde otrora pasé a ordenador tantos textos escritos por mí en casa en mis habituales medias cuartillas amarillas), o sea, en la acera de los pares

A cualquier hora ocurren los milagros

A CUALQUIER HORA OCURREN LOS MILAGROS ME AGRADA CUANTO ADUCES Y MÁS CÓMO —A pesar de lo que la gente cree, ya sea, en sentido estricto, creyente, escéptica o atea, no hay un acontecimiento que sea más habitual u ordinario que un milagro. Ocurren a cualquier hora del día y, sin excepción, todas las jornadas del año. —Abundo contigo

Di indigestión, no gestión

DI INDIGESTIÓN, NO GESTIÓN   Todos los Ejecutivos (Con mayor habilidad, Con menor debilidad) Sus yerros reiterativos Acallan (tienen motivos); Unos intentan con arte Ocultar que tienen parte De culpa en la impar gestión; Otros de esa indigestión Quieren que se les descarte.      Ángel Sáez García    angelsaez.otramotro@gmail.com

Yo suelo dar siempre un brinco

YO SUELO DAR SIEMPRE UN BRINCO   La vida, a veces, regala Placeres leales, fieles, Como escrutar anaqueles. Cuando no forma rehala, No malgasta este can bala, Pues compre uno, dos o cinco, Yo suelo dar siempre un brinco, Que devienen muchos más Si esos libros, además, Los leo o mis dientes hinco.      Ángel Sáez García  

Está en algo que fina algo que empieza

ESTÁ EN ALGO QUE FINA ALGO QUE EMPIEZA   Atroces pueden ser las Navidades Y dichosas, feroces y felices, Como quienes comieron las perdices En escabeche a cualesquiera edades.   Cuando ausentes están tus amistades, A la niñez regresas: regalices Rojos, barquillos, pipas y maíces De sin parangón marca, Eternidades.   ¡Qué

El amigo invisible echo de menos

EL AMIGO INVISIBLE ECHO DE MENOS      Por del coronavirus la pandemia Tampoco este fin de año nos juntamos Los cinco hijos que vivos hoy estamos De quien aquí cagó al oír glucemia.      El azúcar en sangre con leucemia Confundió Iluminada. Nos hartamos De reír, cuando el miedo desterramos Y volvió la cordura a la academia.

Quiero aprender a abrir bien tus cerrojos

QUIERO APRENDER A ABRIR BIEN TUS CERROJOS   A lo máximo aspiro, a ser tu esposo; Mas, si no puedo ser tu fiel marido, Jamás resultaré, Iris, por ti herido, Si tomas por amigo, aun quejumbroso.   Confío en que no esté asaz pesaroso, Molesto por haberte preferido A todas las demás y a ti querido Como a lo cabal cabe y a lo hermoso.

De un prodigio he sido hoy destinatario

DE UN PRODIGIO HE SIDO HOY DESTINATARIO    Dilecta Iris:    Hace pocos días, escribí un texto en el que aseveraba que los milagros ocurren más de lo que creemos; y hoy de un prodigio he sido el destinatario. Tus pocas líneas han venido a corroborar o ratificar dicho aserto y me han hecho sonreír, de veras.    ¿Que qué tal estoy?

Marifé es una fémina estupenda

MARIFÉ ES UNA FÉMINA ESTUPENDA En mi casa está claro quién lleva los pantalones, yo, pero, a renglón seguido viene Paca con la rebaja, o sea, que debo admitir sin reservas la salvedad, que eso es así porque no otra cosa manda quien dispone cuanto ha de hacerse en ella, sin necesidad de tener que argumentar el porqué ni que nadie ose

Por la Natividad reverdecidos

POR LA NATIVIDAD REVERDECIDOS   Como eso sucedió así en el pasado, Con mi cuñada Alicia, con mi hermano “El Chato” y mis sobrinas, coro sano, El sábado brindé. No fue pesado   Ni el caldo que catamos, que prensado, Tras ser pisado, fue con mimo humano, Ni el menú coronado, mano a mano, Por el tándem modelo, impar dechado.

Fue el ángel de la triste nueva Pío

FUE EL ÁNGEL DE LA TRISTE NUEVA PÍO Dilecta Pilar: A mí tampoco ningún miembro de la familia camiliana (ni sacerdote ni hermano) me escribió ni llamó por teléfono para darme la triste nueva del óbito de Arteaga. ¿Me lo esperaba y/o temía? Puede. Fue Pío Fraguas quien se enteró y, al instante, me lo hizo saber, mientras yo escribía

Con tus heridas haz una obra de arte

CON TUS HERIDAS HAZ UNA OBRA DE ARTE   —Si la vida carece de sentido, No busques a escribir lo que no tiene. —Si trenzo es porque mucho me entretiene, Pues mezclo lo veraz con lo mentido. —¡Cuánta verdad ampara el fementido! Que guardes el secreto bien conviene. —¡Cuánto urdidor lo mismo a decir viene! Puede que el fingidor

Irónico adversario es mi vecino

IRÓNICO ADVERSARIO ES MI VECINO   Un breve caos es nuestra existencia Entre un par de silencios infinitos. Lo adujo Beckett, uno de mis mitos: Encierra una lección que hoy es tendencia.   ¿Nos conviene encomiar toda excelencia Y denunciar también cuantos delitos Hayamos presenciado, pues son hitos Que portan copia o falta de

¡Cuánto, José Javier, perdí al perderte!

¡CUÁNTO, JOSÉ JAVIER, PERDÍ AL PERDERTE!   “Ángel, yo solamente me lamento (Eso suele aducir mi amigo Pío) De lo que jamás hice”; no me río, Mas noto que anda cojo/manco el fundamento.   Le erijo a esa carencia un monumento Mediante este soneto, pues confío En no ser tibio, sino ardiente o frío Y sea hito el presente

Hay hechos que devienen inefables

HAY HECHOS QUE DEVIENEN INEFABLES ÁPTERO, MAS CON ÁNGEL DE LA GUARDA En castellano/español hay un concepto, el de ciencia infusa, que viene a agrupar o reunir (recta o irónicamente) en torno suyo, dentro de la cerca o valla (con o sin vaya) que rodea esa majada o redil de casos inefables, imposibles de explicar racionalmente con palabras,

¿No has ido a pedir nunca el aguinaldo?

¿NO HAS IDO A PEDIR NUNCA EL AGUINALDO? DÁDIVA QUE SE DABA EN NAVIDADES      A mí me dio vergüenza la primera Vez que yo fui a pedir el aguinaldo. Sin una pandereta, me hallé baldo, Frotando una zambomba lastimera.      Pero como la voz era cimera De uno de mis amigos, qué buen saldo Fue callarnos, pues nadie puso a caldo;

Hubo otro confidente, que frecuento

HUBO OTRO CONFIDENTE, QUE FRECUENTO   De Funes la memoria yo no tengo, Pero recuerdo aquella Nochebuena Con detalles sin cuento y suma pena. Donde sea eso mismo yo sostengo.   Verá cómo en mis trece me mantengo Quien pruebe y que no es, no, una cantilena. No sé si un galardón o una condena El hecho es, pero a dar cuenta de él

¿Le pasará como pesó a Evaristo?

¿LE PASARÁ COMO PESÓ A EVARISTO?   La actual es una confusión notable. Admito a quien la ve sobresaliente. Rehúso a quien la advierte insuficiente. Hasta la estupidez es exportable.   Hay tipos de sandez y esta es dañable. Basta con que aparezca el más reciente Para que en el entero continente Y en otros se halle el tal, inagotable.

Sobre la libertad de otro congénere

SOBRE LA LIBERTAD DE OTRO CONGÉNERE Desconozco si el atento y desocupado lector, bien sea o se sienta ella, bien sea o se sienta él, de estos renglones torcidos estará de acuerdo conmigo en que su libertad de hacer o dejar de hacer lo que sea termina donde comienza la mía, y viceversa. Ignoro, asimismo, si el susodicho, hembra o varón,

Vence los arduos vetos de tus padres

VENCE LOS ARDUOS VETOS DE TUS PADRES   Si quieres escribir prosas y versos, ¿La tapia saltarás del seminario, Que mostrará el carácter libertario Que gastas, que tus bríos son diversos?   No creo que tus padres más perversos Sean que los de Hesse. Ver de ordinario La rama del abeto funerario Mudó en hados propicios los adversos.

Urge que te cepilles la pereza

URGE QUE TE CEPILLES LA PEREZA   Urge que te cepilles la pereza. Quien está reclinado en blanda pluma No deja humo en el aire, no, ni espuma En el agua, ni rastro de nobleza.   Solo gloria de máxima pureza Logra quien vence obstáculos: la bruma, La fatiga, el miedo atroz, que abruma Más que otro ser de la naturaleza.   Levántate

Se mudó en la hez más vil y detestable

SE MUDÓ EN LA HEZ MÁS VIL Y DETESTABLE   Nunca pensé, jamás, Iris, que fueras El día en que, de nuevo, te abrazara, Tan fría con quien tanto te admirara. ¿Por qué las de prez llenas están hueras?   ¿Por qué no llorará cuando te mueras El que tantos sonetos te trenzara Y con este contigo terminara Y la bronca incremente con

Ni pizarra ni tiza ni tarima

NI PIZARRA NI TIZA NI TARIMA   Tu biografía has ido desgranando A través de tus odas y sonetos Con eficacia estética, sin vetos, Recuerdo tras recuerdo tras… trenzando.   Tus nuevos trazos van radiografiando La vida novelesca de sujetos Que adictos a un rosario son de objetos Que tienen que tocar para ir tirando.   No siempre

Sigue a Juan de Mairena, mi modelo

SIGUE A JUAN DE MAIRENA, MI MODELO Hoy voy a meter la pata hasta el mismísimo corvejón, porque he resuelto llevar a cabo algo que mi creador, Otramotro, me recomendó encarecidamente que no culminara nunca. Pero como tengo para mí que no asimilaré bien las didácticas lecciones que él me brinda, si no cometo sus mismos errores de bulto,

Porque allí el esperpento siempre encaja

PORQUE ALLÍ EL ESPERPENTO SIEMPRE ENCAJA   Difícil de creer, sinceramente, Es cuanto yo constato en el Congreso; Lejos de ser la casa del progreso, Es la de Roque; llámame demente.   En lugar de tratar, sensatamente, Del paulatino y perspicaz regreso A la normalidad, se habla de ingreso En varios manicomios de su gente.  

Para empatizar se ha de tener tino

PARA EMPATIZAR SE HA DE TENER TINO   Para empatizar se ha de tener tino, Que adquiere quien insiste en la firmeza De no advertir en ello una rareza, Sino un hábito excelso, Florentino.   Aunque esto te parezca un desatino, Yo reputo que porta impar certeza: Buenos no nos parió Naturaleza, Pero somos mejores por destino.  

Ni miedo a recordar ni a olvidar miedo

NI MIEDO A RECORDAR NI A OLVIDAR MIEDO En esta vida (a la que le extraemos el jugo o zumo mientras estamos vivos, ora despiertos, ora dormidos) no hay que tener miedo a recordar ni tampoco a olvidar, porque nuestra mente (seamos plenamente conscientes de ello o no), más despierta de lo que nosotros (algunos) creemos, de manera involuntaria,

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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