EROGA IRIS SUS TRINOS A VOLEO
—Mi querido Otramotro, te propongo
Que fines el soneto que he iniciado.
—Estuve a punto de ir al noviciado.
Intentaré cruzar a nado el Congo.
Acepto el reto, ayuno de mondongo
(O sea, tras el vientre haber vaciado
Y las riendas llevar del negociado,
Que más largo resulta que ancho, oblongo).
Se puede ser feliz sin comprar tanto
Y sin tanto cambiar de casa y coche.
Aunque Iris se halle lejos, por la noche
Me siento en una hamaca a oír su canto,
Que borra cualquier ápice de espanto,
Pues sus trinos eroga a troche y moche.
Iris Gili Gómez y
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
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